03-02-06
| Clarín | Sociedad
ESTA EN PUERTO IGUAZU Y SE CONVERTIRA EN UN CENTRO DE REFERENCIA MUNDIAL
DE PROTECCION DE ESPECIES
Un hospital para animales en peligro
Es el Centro de Recuperación y Recría de Aves, que recibirá
apoyo oficial y privado.
Ernesto Azarkevich. POSADAS. CORRESPONSALIA
El Centro de Recuperación y Recría de Aves Amenazadas
"Güira-Oga" (casa de los pájaros, en guaraní),
en Puerto Iguazú, se posicionará en poco tiempo más
como un lugar de referencia mundial para la conservación de la
fauna silvestre de la selva paranaense.
El centro, que funciona desde 1996 bajo la dirección de Jorge
Anfuso y su esposa, Silvia Elsegood, firmó un convenio con el
Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo
de Misiones, y la Fundación de Historia Natural Félix
de Azara, vinculada con la Universidad Maimónides, que permitirá
la inversión de un millón de pesos para darle un nuevo
impulso al proyecto original.
Desde hace una década, Anfuso está instalado en un predio
de 20 hectáreas lindante con el Parque Nacional Iguazú,
donde busca principalmente curar, recuperar e introducir en su hábitat
natural a los animales que son llevados a "Güira-Oga"
por personas que los encuentran heridos al costado de las rutas misioneras,
o aquellos que son decomisados por las fuerzas de seguridad que luchan
contra el tráfico de fauna.
El silencioso trabajo de Anfuso y su equipo permitió devolver
a la selva unos 1.700 ejemplares, un promedio de uno cada dos días.
Del total de animales lastimados que ingresan, sólo sobrevive
el 35 por ciento, y de ese total, apenas el 20 por ciento puede regresar
a su hábitat. También figura entre los objetivos de "Güira-Oga"
impulsar programas de cría en cautiverio de aquellas especies
que están en peligro de extinción, y estudiarlas para
aportar datos sobre su comportamiento y ayudar a su conservación.
Anfuso adelantó que a mediados de febrero cerrarán las
puertas del Centro para iniciar las obras de remodelación, que
consisten en la construcción de nuevas jaulas, una pasarela de
800 metros elevada del piso, una nursery, un área de vuelo, un
centro de interpretación con proyección de un corto sobre
la selva y su biodiversidad, además de videos donde se exhibirán
copulaciones, injertos de plumas e inseminaciones artificiales realizadas
allí. A partir de entonces, sólo quedarán en exhibición
aquellos animales que por distintos motivos no puedan regresar a la
selva.
Hay algunos monos, guacamayos, águilas, gavilanes, lechuzas,
loros, dos especies de tucanes y otros animales que por distintas razones
no volverán a su hábitat. Algunos porque fueron criados
toda su vida en cautiverio y otros porque presentan mutilaciones importantes.
En "Güira-Oga" se puede observar el trabajo que realiza
Anfuso a diario. Una pareja adulta de monos carayá junto a dos
juveniles viven en las copas de los árboles del predio pero ya
no buscan el contacto con el hombre. También, las pavas de monte
liberadas armaron cinco nidos y ya van a tener pichones.
En el nuevo convenio firmado, la Fundación de Historia Natural
Félix de Azara sostuvo que "se pondrá especial interés
en las aves rapaces, loros, pavas de monte y el macuco", aves que
en Misiones están amenazadas por el hombre.
En el Centro va a trabajar el renombrado veterinario brasileño
Vanderlei de Moraes, quien también tendrá la misión
de orientar a los nuevos veterinarios en el cuidado de los animales.
Aunque no nació con la finalidad de transformarse en un atractivo
turístico, por el Centro ya pasaron más de 450 mil turistas,
entre ellos europeos, australianos, israelíes y en menor medida
norteamericanos y japoneses. Además, miles de estudiantes aprendieron
en forma gratuita sobre la rica fauna misionera y la importancia de
su conservación.
Anfuso también previó la construcción de un sendero
para la observación de aves, ya que en el lugar detectaron más
de 350 especies sobre un total de 500 que hay en Misiones.
Las construcciones se realizaron en claros naturales de la selva. "Acá
no se cortan ni siquiera los árboles secos", aclara Anfuso.
La Administración de Parques Nacionales también construirá
en la zona un área de rescate de fauna silvestre, donde incluso
habrá dos jaulas para albergar al temido yaguareté, que
lucha por no desaparecer de la cada vez más escasa selva misionera.