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Presentan informe sobre el estado del acceso abierto, el pago de APC en la ciencia argentina y la situación del CONICET

Un proyecto colaborativo brinda un diagnóstico detallado sobre cómo esa problemática atraviesa el trabajo de investigadores e investigadoras del CONICET. Asimismo, proponen vías de trabajo para encontrar soluciones.


Fernanda Beigel y Osvaldo Gallardo, especialistas del CONICET y del Centro de Estudios de la Circulación del Conocimiento (CECIC, UNCuyo). Fotografía CONICET/Verónica Tello
Especialistas del CoLaV: Gerardo Gutiérrez, Omar Zapata, Gabriel Vélez Cuartas, Ana María Arango, Alejandro Uribe Tirado, Diego Alejandro Soto, Diego Restrepo, César Pallares y Luis Miguel Vargas.

En colaboración con colegas del Colaboratorio para la Vinculación de Ciencias Sociales Computacionales y Humanidades Digitales (CoLaV, Universidad de Antioquia en Colombia), Fernanda Beigel y Osvaldo Gallardo, especialistas del CONICET y del Centro de Estudios de la Circulación del Conocimiento (CECIC, UNCuyo), presentaron un informe que traza un panorama detallado sobre el estado del acceso abierto en la ciencia argentina y, en particular, de la producción de investigadores e investigadoras del CONICET.

El acceso abierto se refiere a que los artículos científicos se puedan leer directamente en la web y de manera gratuita en revistas especializadas. Sin embargo, en los últimos años ha crecido la tendencia por la que este acceso abierto se obtiene a condición de que los autores de los mismos paguen una tarifa muy alta – que puede variar entre mil, dos mil dólares o incluso más – conocida como “Article Processing Charges” (APC) o en español “cargo por procesamiento de artículos”. Este pago, que supone un problema para la circulación de la información y en particular para la economía de la ciencia en países no centrales, financia la edición, la publicación, la distribución y demás costos que el publicador quiera incluir.

“El objetivo principal de nuestro estudio consiste en dilucidar los efectos del incremento del costo en pagos de APC relativos a publicaciones de investigadores e investigadoras del CONICET, las problemáticas que supone este tipo de publicación para la ciencia argentina, así como también las distintas alternativas de accesibilidad de las publicaciones. La información que obtuvimos es útil para tomar decisiones más precisas, informadas y participativas sobre las políticas de fomento a la circulación del conocimiento que, como bien sabemos, es crucial para el desarrollo del país y de la región”, indica Beigel, coordinadora del estudio, investigadora del CONICET, socióloga y doctora en Ciencias Políticas y Sociales, profesora titular de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y coordinadora del Comité Asesor en Ciencia Abierta y Ciudadana del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación.

Beigel, quien también presidió el Comité Asesor de UNESCO para Ciencia Abierta y participa del Foro Latinoamericano de Evaluación Científica (FOLEC) del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), destaca que la elaboración del informe surgió por solicitud del CONICET para conocer en profundidad las tendencias nacionales en materia de pagos de APC.

En la década de 1970 comenzó un movimiento de acceso abierto que reclamaba un acceso inmediato, libre y gratuito a los artículos científicos como reacción a editoriales de revistas científicas internacionales que cobraban a las instituciones una suscripción muy cara. Como respuesta, muchas cancelaron el cobro de suscripción a las instituciones, pero a cambio de que los investigadores e investigadoras realizaran un pago para visibilizar su trabajo científico.

“Lo que esas editoriales terminan haciendo es convertir sus revistas en publicaciones de acceso abierto e inmediato, pero con el argumento de que para sostener un sistema de revisión por pares, una construcción de métricas, una cosecha de los metadatos y la normalización de toda esa información, tienen que contar con algún ingreso y por eso trasladan el pago a los autores y autoras”, indica Gallardo, también autor del informe, licenciado y profesor de Historia, doctor en Estudios Sociales de América Latina y becario posdoctoral de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (Agencia I+D+i). Y continúa: “Es uno de esos casos en que una solución tiene consecuencias peores que el problema inicial porque afrontar un pago de mil o dos mil dólares en Estados Unidos o un país europeo donde los montos de los proyectos exceden largamente esa cantidad no es lo mismo que destinar esa cifra a partir de un proyecto en Argentina, entonces algo que para el sistema científico de esos países puede ser no tan grave, a nosotros nos puede generar una complicación estructural muy difícil de solucionar”.

Resultados principales del informe

Un aspecto novedoso del informe es que a diferencia de otros estudios bibliométricos que tienen una única fuente de información, como Scopus o Web of Science, su estudio se apoya en la fusión de muchas bases de datos bibliográficas para lograr así construir un cúmulo de publicaciones mucho mayor y más diverso para analizar.

El equipo colombiano del CoLaV (Universidad de Antioquía) recuperó todas las publicaciones hechas por científicos y científicas de Argentina entre los años 2013 y 2020, con datos de bases como Lens, Google Scholar, Web of Science, Scopus, Unpaywall y Directory of Open Access Journals [DOAJ] y realizaron un rastreo que permitió  encontrar un total 136.149 artículos científicos de los cuales un 57 por ciento se publicó en editoriales comerciales que en gran parte apuestan por el acceso abierto estableciendo una línea de negocio a través del pago de APC.

En relación con las tendencias de los costos de los pagos por APC proyectado para todos estos artículos en los que participa Argentina, en este periodo de tiempo (2013-2020) fue de USD $31.059.865. Pero esta cifra baja a USD $11.634.112 considerando solo las publicaciones en las que los investigadores e investigadores del país son autores y autoras de correspondencia. Aislados sólo los artículos con autores y autoras de correspondencia del CONICET, el total asciende a USD $3.602.627.

Para Beigel y Gallardo, estas cifras alertan sobre la importancia de generar estrategias para poder atender esta problemática y especialmente en las disciplinas más afectadas por el aumento constante de los APC.  Al mismo tiempo, señalan, es importante analizar la inversión en las revistas nacionales y empoderar las regionales, así como buscar alternativas a las dinámicas del mercado de pago de APC para evitar el aislamiento científico de la comunidad.

“Este estudio ayuda a poner en perspectiva qué tan atravesado está el CONICET por esta problemática y qué dimensión puede llegar a tener en términos de demanda y de recursos para los próximos años”, indica Gallardo quien agrega que Argentina está todavía en una situación, se podría decir, “menos dramática que Brasil, Colombia y Chile, pero claramente hay una tendencia al crecimiento, más aún si consideramos que al ser la Argentina un campo científico altamente internacionalizado, la cifra proyectada puede expandirse en el corto plazo, y si los investigadores e investigadoras locales siguen publicando como vienen haciéndolo y el sistema de cobro de APC sigue aumentado, el CONICET y todas las instituciones de ciencia de nuestro país van a enfrentarse a un problema muy difícil o directamente insuperable”.

Los autores y las autoras del informe señalan que los aumentos sistemáticos de los costos de APC no se resuelven con un aumento de los montos de los subsidios de investigación para que se destinen a publicar en revistas de acceso abierto. Por eso se está trabajando en alternativas internacionales, con países como Francia que enfrentan una situación parecida, que comparten la necesidad de defender el multilingüismo y apuestan por las revistas de acceso diamante (que no cobran por leer ni por publicar).  Enfatizan, además, que en América Latina se tiene la opción de publicar en revistas de acceso abierto diamante que son de alta calidad.

Asimismo, los investigadores e investigadoras que elaboraron el informe consideran que las políticas científicas a nivel nacional deben considerar varios elementos: los sesgos y las distorsiones producidos por los indicadores de impacto; el avance de las revistas predatorias y megarevistas que se ubican en segmentos menos prestigiosos y más onerosos para publicar; las limitaciones de infraestructura de las revistas regionales y el escaso apoyo que tienen para poder crecer; la indecisión del Estado por potenciar o no este tipo de publicaciones, pues se observa que cuando las comunidades quieren publicar un resultado de impacto disruptivo o algo que llame la atención de su comunidad académica, lo hacen en revistas internacionales; y los beneficios inmediatos de la promoción de las revistas propias como un patrimonio que puede proyectar en escala nacional e internacional el conocimiento producido por sus instituciones.

Beigel y Gallardo también destacan que es necesario garantizar que la comunidad científica crezca en colaboración con el mundo, en una dirección cada vez más abierta, pero, al mismo tiempo, con contribuciones pertinentes a los objetivos del desarrollo sustentable de la sociedad en la que habita.

Asimismo, subrayan el carácter nocivo del uso del factor de impacto de las revistas en los procesos de evaluación de la carrera de investigadores e investigadoras (que suele ser mayor en las publicaciones de acceso abierto que cobran APC por las distorsiones comerciales que esto genera) y la necesidad de valorar su trabajo en función de la originalidad de las contribuciones y la relevancia social de las mismas.

Ahora bien, Beigel, Gallardo y colegas de Colombia que participaron del estudio advierten que promover un cambio en el sistema de evaluación académica y fomentar la publicación en acceso diamante en revistas latinoamericanas y argentinas es importante, “pero no es una solución en el corto plazo al problema principal de este informe, dado que los investigadores/as dependen de las publicaciones en el circuito mainstream para postular y ganar subsidios internacionales”.

En este sentido, proponen varias vías de trabajo, entre ellas impulsar el fortalecimiento de las publicaciones nacionales y regionales. Incorporar y difundir recompensas para las publicaciones de calidad, con revisión de pares, en acceso diamante, indexadas en todas las bases de datos internacionales o regionales; promover como requisito para los informes anuales de investigadores/as que, al menos, un artículo con los resultados deba publicarse en revistas diamante; liderar desde Argentina redes de diplomacia científica con otros países latinoamericanos para fortalecer las infraestructuras de acceso abierto diamante y métricas que permitan observar de manera responsable el desempeño de los artículos publicados allí, así como sistemas de traducción automática para poder generar diálogos con el norte y el sur global desde estas publicaciones; aprovechar el espacio regional de universidades, consejos de investigaciones y redes de ministros de ciencia y tecnología para liderar estas propuestas y promover una relación más justa con las editoriales y grupos comerciales de edición científica.

“Como síntesis de nuestro informe se deprende la necesidad de que no solo el CONICET, sino también todas las instituciones científicas argentinas adopten una política de impulsar las revistas diamante y eliminar así la cuestión mercantil”, afirma Gallardo.

En el contexto de un avance decisivo de la ciencia abierta a  nivel mundial a partir de la aprobación dela Recomendación de Ciencia Abierta en la UNESCO, una de las preocupaciones es que, aun con sus buenas intenciones, el acceso abierto de pago profundice la brecha entre países tecnológicamente más avanzados y países más pobres, incrementando las desigualdades de acceso a la ciencia, e invisibilizando a los/as investigadores de países de medianos o bajos ingresos que no pueden afrontar los APC.  “Esta no es una preocupación solo de los países del Sur global sino que crece cada vez más a nivel internacional porque se encuentra en el centro de la discusión la evaluación de la ciencia, como puede verse en los principios recomendados por DORA cuya Declaración ha firmado recientemente el CONICET”, concluye Beigel.

De la realización del estudio también participaron Gabriel Jaime Vélez Cuartas (coordinador), Diego Restrepo Quintero, Alejandro Uribe Tirado, Gerardo Gutiérrez Gutiérrez, César Pallares y Diego Alejandro Soto-Herrera, del Colaboratorio para la Vinculación de Ciencias Sociales Computacionales y Humanidades Digitales (CoLaV) de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia.

Descargar el informe completo:

https://www.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/INFORME-CONICET-Argentina-Publicaciones-y-Pagos-de-APC.pdf