PROGRAMA VOCAR

Lanzamiento de la edición 2017 del Concurso Nacional de Crecimiento de Cristales para Colegios Secundarios

En un acto llevado a cabo en la CNEA, quedó inaugurada la 4ta edición del concurso, que contó esta vez con un homenaje especial.


Docente María Elena Regoczi junto a sus alumnos. Foto: CONICET Fotografía

Una pequeña extensión de la Selva de Yungas se cristalizó para decorar el auditorio Emma Pérez Ferreira del Centro Atómico Constituyentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Esta selva junto a una majestuosa flor lis, un sol bicentenario y monocristales de colores formaron parte de la puesta en escena del acto de lanzamiento del Concurso Nacional de Crecimiento de Cristales para Colegios Secundarios, edición 2017.

El acto se llevó a cabo la tarde del 7 de abril y fue organizado por la Asociación Argentina de Cristalografía. Contó con una mesa institucional de apertura integrada por representantes de las tres instituciones que brindan apoyo al concurso: el Dr. Guillermo Martí, Gerente de Investigación y Aplicaciones de CNEA, el vicerrector de la Universidad de San Martín, Daniel Di Gregorio, y Laura Noto, coordinadora del Programa de Promoción de Vocaciones Científicas (VocAr) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). “Un aspecto a destacar del concurso es el trabajo en red, entre instituciones y entre provincias. Otro aspecto es su solidez ya que, con el correr de los años, el concurso fue creciendo en cantidad de participantes, cantidad de provincias y de investigadores involucrados que se pusieron al hombro esta iniciativa”, manifestó Noto en la apertura.

El coordinador del concurso, Dr. Diego Lamas, explicó las características generales de esta nueva edición y recordó las sustancias admitidas para trabajar sin riesgos: sacarosa (azúcar común), alumbre de potasio, sulfato de cobre, bórax, fosfato de potasio y sal de mesa. Las bases y condiciones de este año están disponibles aquí.

Estuvieron presentes, además, los docentes y alumnos distinguidos del año pasado para compartir su experiencia. “Fue maravillosa, algo mágico, contagioso. Se prenden rápido los chicos y logran hacer cosas increíbles. Desde el punto de vista pedagógico, se pueden trabajar áreas integradas y a los chicos les llama mucho la atención ver el fruto de su propia experiencia”, contó Martina Gaspar, docente de la Escuela Nº 4048 “Provincia de Salta”, Salta. Sus alumnos ganaron medalla de bronce en el concurso internacional, en la categoría “hasta 11 años”, al recrear la Selva de Yungas con árboles cristalinos.

“Aprendimos curiosidades muy interesantes  ­–explicó Ángel Sillero Morales, alumno de 6to grado de una escuela de Pocito, San Juan– ¡los cristales no son vidrio! Los cristales tienen sus moléculas ordenadas y los vidrios no. Así, por ejemplo, cuando nuestra seño nos dice: ‘no jueguen a la pelota, van a romper un cristal’, ¡No es así! Porque los vidrios tienen sus moléculas desordenadas, o sea, no son cristales”. Ángel y sus compañeras obtuvieron medalla de oro en el concurso internacional con su trabajo “Cristales del Bicentenario”.

 

El momento emotivo

María Elena Regoczi, docente de Química del colegio 17 “Primera Junta” de Caballito, acompaña al concurso desde el 2014. Las primeras geodas que el comité evaluador vio fueron de sus alumnos, quienes también crearon monocristales tan grandes que no entraban en la palma de la mano.

Como María Elena se jubiló en 2016, los organizadores del concurso decidieron dedicarle un homenaje por la cantidad y calidad de los trabajos presentados durante los tres años que lleva el concurso. “Antes de que apareciera el concurso, todos los años hacía con mis alumnos una práctica de cristales muy sencillita porque veía que se entusiasmaban. Entonces, cuando apareció la posibilidad de presentar cristales en un concurso dije: ‘¡Esta es la mía!’”, relató la docente rodeada por sus alumnos que vinieron a acompañarla.

También  contó que en la primera edición presentaron cuatro trabajos y que los resultados de ese año hicieron un efecto multiplicador en el colegio. “Se hicieron famosos los cristales dentro y fuera de la escuela. De pronto, para el 2015 tenía casi 40 alumnos trabajando incluso fuera del horario de clases”, recordó.

“Se me sale el corazón de alegría. Me dio muchas satisfacciones como docente de Química, que es un monstruo de la Secundaria, esta tarea de cristalizar sustancias en el laboratorio. Hoy tengo vínculos preciosos con mis alumnos. La cristalografía en la escuela hizo que mis tres últimos años de docencia fueran unos de los mejores de mi vida”.

 

El concurso en números

– Este año se inauguró la 4ta edición del Concurso de Crecimiento de Cristales.
– Durante el 2016, se hicieron 42 talleres de capacitación docente en 22 provincias del país, a los cuales asistieron más de 1600 docentes.
– Se enviaron aproximadamente 300 trabajos para ser evaluados. Trece fueron finalistas y 21 recibieron menciones especiales.
– 31 trabajos participaron en el concurso internacional (The IUCr Crystal growing competition), cuatro de ellos obtuvieron medallas (2 de oro y 2 de bronce).

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