22/11/2012
“En 2012, entregamos 3.900 becas y 601 cargos a carrera de investigador”
El presidente del CONICET, Roberto Salvarezza, anticipa un balance del año y confirma que el presupuesto del organismo se incrementará en 800 millones de pesos en 2013

Nos interesa conocer el presupuesto aprobado para el organismo para 2013 y, además, si está asegurado su normal funcionamiento.
En primer lugar el funcionamiento del CONICET está asegurado, teniendo en cuenta que el Gobierno Nacional ratifica que la ciencia y tecnología constituyen una política pública. En segundo, quiero expresar que para el 2013 el presupuesto del organismo se incrementó en 800 millones de pesos, pasamos de 2.085 millones este año, a 2.889 para el transcurso del que viene.

¿Cuántas becas y cargos a la Carrera de Investigador Científico se pusieron en juego este año?
Al finalizar 2012, el CONICET habrá entregado 3.900 becas y 601 cargos a Carrera de Investigador, número que supera las 3.556 becas y las 548 vacantes a carrera del 2011.

Usted habla del incremento presupuestario sostenido en los últimos 10 años. ¿Va acompañado con el crecimiento de las remuneraciones de la Carrera de Investigador?
La Carrera de Investigador Científico del CONICET tuvo un crecimiento del 97 por ciento, desde 2003 a la fecha, y fue acompañado con un sostenido incremento de los sueldos. La remuneración de un investigador asistente, para igual período, se incrementó en un 867 por ciento; y si se toma la categoría más alta, Investigador Superior, el aumento es en el orden del 570 por ciento. Estos datos son muy importantes, si uno recuerda que durante el 2000 hubo funcionarios que quisieron hacer desaparecer al CONICET, y ni hablar de los años 90, cuando el investigador apenas podía subsistir con lo que cobraba de sueldo.

Y con los becarios, ¿qué sucedió?
Por estos días se conocerán los ingresos a las becas de formación doctoral Tipo I, II y posdoctoral, con 3.900 posiciones ofrecidas este año. Quién puede decir que el Gobierno Nacional y el Ministerio de Ciencia y Tecnología junto al Consejo no están haciendo un gran esfuerzo por formar doctores para el país. Basta señalar que en 2003 había 2.378 becarios y actualmente superamos los 9.000.

¿Y qué sucedió con los estipendios en este tiempo?
Puedo contestar con cifras que son muy evidentes. Un becario doctoral percibía en 2003 unos 900 pesos, hoy está en el orden de los 6.100 pesos. Un becario posdoctoral, ese mismo año, recibía 1.200 pesos y ahora su estipendio supera los 7.500 pesos.
Pero hay más para agregar. Les quiero llevar tranquilidad a los becarios posdoctorales porque en el presupuesto del año que viene está asegurado el pago de los estipendios durante la transición de la beca post-doctoral a la carrera de investigador; es decir, durante el período que transcurre entre la asignación de la vacante y la designación al cargo.

¿Y qué otros beneficios tendrán los becarios?
Un punto importante solicitado por los becarios es la cobertura de obra social, beneficio al cual estarán accediendo durante 2013 aquellos que no cuenten con cobertura.
Otro paso importante, que estamos dando con el Directorio del CONICET, apunta a la modificación del Decreto 1661/97, para la incorporación de becarios y personal de apoyo con voz y voto en los consejos directivos de los institutos.
En otro aspecto, pensamos modificar el Estatuto de Becas para que los becarios puedan dar clases en escuelas secundarias y tener, además de la beca del CONICET, una para especialización en el exterior que le otorgue otro organismo nacional o internacional.

¿Qué puede señalarnos acerca de la inversión en obras?
Quiero mencionar que el CONICET está integrado al Plan de Obras para la Ciencia y la Tecnología que impulsa el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Su aporte ha sido esencial para revertir más de 30 años de desinversión en edificios, laboratorios, equipamientos y mejoras esenciales. Esto es importante para tener no sólo científicos de calidad, sino el espacio adecuado para desarrollar investigaciones.

¿Cuántos metros se han construido?
La cantidad de metros planificados en el Plan Federal I con aportes del Consejo supera los 60 mil metros cuadrados y, si se le suman las obras del Plan Federal II, al concluir el mismo, se estará en 90 mil metros cuadrados, con una inversión por encima de los 400 millones de pesos para más de 60 obras.

¿Qué otros avances destaca de estos primeros 6 meses de su gestión?
Considero que el CONICET dio un paso importante al asociarse con YPF en “YPF Tecnología S.A.” y crear su primera empresa. Sabemos que estará destinada al desarrollo de investigaciones en explotación carburífera y la implementación de nuevas tecnologías en la actividad, donde el Consejo tendrá el 49 por ciento de las acciones de la futura compañía. De esta manera, YPF brindará equipamiento, capital de trabajo y equipos de investigación de su línea técnica, vinculados a las tecnologías de la industria energética; mientras que el CONICET aportará capital de trabajo, equipamientos y equipos de investigación conformados por investigadores de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico y Personal de Apoyo.

¿Esto marca un cambio en la dirección del CONICET?
Buena pregunta. Estamos pensando en un CONICET que no sólo produzca conocimiento básico sino también sea capaz de transferirlo a la sociedad; que forme doctores y personal altamente calificado a través de las becas para que los mismos, desde sus disciplinas, aporten su conocimiento ya sea al sistema público como al privado.
Diría que no se trata de un cambio sino de crear nuevos espacios. Trascender hacia una organización de segunda generación donde el CONICET se vincule aún más con el medio social y productivo. También que siga avanzando en una mejor distribución de los recursos humanos de investigación. Aquí aparecen los Centros de Investigación y Transferencia (CIT) recientemente creados en Catamarca, Santiago del Estero, Entre Ríos y Jujuy, a los que se irán
integrando otras provincias. Los CIT apuntan a distribuir recursos económicos y llevar los recursos humanos a las provincias que tienen menor densidad, con el principal objetivo es fomentar una política de federalización y atender el desarrollo de los temas prioritarios de cada región.