EN USHUAIA

El CONICET participó de la 37° Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos – RAPAL

El encuentro reunió a responsables de programas antárticos de la región y permitió fortalecer vínculos de cooperación científica y tecnológica. El CONICET, a través de su presidente Daniel Salamone, participó de ponencias y foros de innovación. Además contó con un espacio institucional para presentar sus investigaciones, tecnologías y desarrollos vinculados a la Antártica, con foco en el CADIC.


Por primera vez, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) estuvo presente en la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL). Este encuentro reúne anualmente a los responsables de los programas antárticos de la región. El presidente del Consejo, Daniel Salamone, representó al organismo en distintas ponencias y espacios de intercambio. La presencia del CONICET en este espacio contribuye a fortalecer la articulación científica y tecnológica, tanto a nivel nacional como internacional, con referentes y especialistas vinculados a la investigación antártica.

La RAPAL es un foro de cooperación regional que reúne a los organismos responsables de los programas antárticos de los países latinoamericanos participantes: Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú y Uruguay, con la presencia de representantes de Colombia y Venezuela como observadores. Su objetivo es fortalecer la colaboración en materia de ciencia, logística y gestión antártica, mediante el intercambio de experiencias, la coordinación de actividades y la búsqueda de iniciativas conjuntas. Asimismo, promueve la cooperación científica y operativa para el desarrollo de las actividades en la Antártida, en el marco del Sistema del Tratado Antártico.

El CONICET fue invitado a la RAPAL por Cancillería a través de la Secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur, embajadora Paola Di Chiaro; la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y el Instituto Antártico Argentino (IAA).

El presidente del CONICET y la asesora científica y vicedirectora del CADIC, Irene Schloss, participaron además de la reunión de la Comisión de Asuntos Científicos, Ambientales y Técnicos (CACAT) así como en ponencias, conversatorios y foros de ciencia, logística e innovación científica antártica.

En este marco, Daniel Salamone presentó las principales capacidades en investigación científica y tecnológica del organismo en articulación con la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y el Instituto Antártico Argentino (IAA). Algunas de las áreas que referenció abordan estudios en ecosistemas y diversidad, ambiental y variación climática, océano y observación.

En este contexto, Salamone destacó que “la articulación entre el CONICET y las instituciones vinculadas a la actividad antártica es fundamental para fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas del país. A través de proyectos de investigación, programas de innovación y redes de observación, el Consejo busca fortalecer el conocimiento sobre los ecosistemas marinos y terrestres. Estas iniciativas, junto con el desarrollo de infraestructura y la cooperación con otros organismos nacionales e internacionales, contribuyen a ampliar las posibilidades de investigación y a consolidar la presencia científica argentina en la Antártida y el Atlántico Sur”.

Además, comentó sobre diversos proyectos y programas de innovación como referentes a reservorios de carbono, la recopilación de investigaciones sobre la estratigrafía y reconstrucción de antiguos ambientes marinos del Cretácico Superior, el monitoreo de Pingüinos mediante cámaras automáticas y la instalación de ‘Neurus’ tecnología argentina que mide rayos cósmicos desde el suelo para estimar cambios en la baja estratosfera (~15 km de altura) y estudiar la dinámica atmosférica, entre otras tantas líneas y proyectos vinculados al organismo y sus investigadores.

Resaltó el trabajo de la Red de Observación Marina Argentina (ROMA) impulsada por el CONICET. Actualmente, se está gestionando su integración a los observatorios de Brasil (FURG) y Uruguay (U. de la República). Finalmente, comentó sobre el trabajo oceanográfico del Buque Científico ARA Austral que se proyecta para una nueva campaña en 2026–2027 en articulación con la Armada Argentina, tras completar trabajos de reparación en dique seco.

Por su parte, Irene Schloss, comentó que esta participación representa un reconocimiento a la relevancia estratégica de la ciencia antártica para el país. Y resaltó que “es un escenario de alta importancia para fortalecer la presencia del CONICET y del CADIC en los ámbitos de cooperación latinoamericana. La elección de Ushuaia como sede de la reunión reafirma, asimismo, el valor estratégico de la región austral del país y la necesidad de integrar el conocimiento científico a la formulación de políticas nacionales para el desarrollo y la proyección de la Argentina en el Atlántico Sur y la Antártida”.

Referente al ámbito local, aseguró que “el CADIC colabora con un clúster de actores nucleados en la Fundación Finnova, que tuvo un papel central en la organización del encuentro en Ushuaia. Además de contribuir a la logística del evento, esta iniciativa permitió acercar las empresas locales a las delegaciones de los países latinoamericanos participantes, promoviendo el intercambio y la generación de oportunidades de cooperación”.

Vinculación científica y tecnológica con los programas antárticos

A través de la Oficina de Vinculación Tecnológica del CADIC, con el apoyo del área de comunicación del CADIC y de la Dirección de Relaciones Institucionales, el Consejo contó con un espacio institucional para presentar las líneas de investigación del centro, las capacidades técnico-profesionales de sus equipos y parte del equipamiento científico-tecnológico que se utiliza para las investigaciones en el ámbito marino austral, tanto en el BIC SHENU como en la ROMA.

Un variado grupo de especialistas en investigaciones relacionadas con la Antártida y los ambientes subantárticos estuvieron presentes en este espacio institucional para compartir sus conocimientos y experiencias en oceanografía, biología, geología, paleontología y otros aspectos del ambiente natural antártico. Así como también, sobre las cuestiones inherentes a la gobernanza y las relaciones entre los países que, en el marco del Sistema del Tratado Antártico, cooperan en este particular continente desde hace más de sesenta años.

Los presentes en la RAPAL, también tuvieron la experiencia de ver y conocer detalles del funcionamiento del vehículo submarino operado remotamente, la boya oceanográfica equipada con sensores que toman datos del agua marina, Un Lander, sonda multiparamétrica utilizada en un fondeo para mediciones de datos marinos a mediano y largo plazo junto a material en videos de su operatividad y usos. También fue exhibida la Revista de divulgación científica La Lupa, cuyo número 28 fue entregado a los presentes.

Con la asistencia de la máxima autoridad del CONICET se hizo hincapié en las posibilidades de vinculación tecnológica y relacionamiento interinstitucional para realizar transferencias e investigaciones. También se enfatizó en la posibilidad e importancia de brindar apoyo logístico en ciencia y tecnología a los programas antárticos con los que se puede articular por intermedio del CADIC desde Ushuaia y de distintos institutos y equipos de investigación del organismo vinculados a la temática en diversas regiones del país.