03/07/2015 | CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
Cuidando la lengua
Una investigadora del Consejo realiza actividades que abogan por el fortalecimiento de la identidad de los pueblos originarios a través de la enseñanza y el fortalecimiento de su lenguaje.
Niños Wichis aprendiendo.

Por Virginia Unamuno*

 

En Argentina existen numerosas lenguas indígenas que aún son habladas a lo largo de su extenso territorio. Algunas de ellas se encuentran seriamente amenazadas, mientras que otras sobreviven gracias al esfuerzo cotidiano de sus hablantes por mantener el vínculo ancestral que ofrece la lengua entre su gente y su territorio.

La lengua Wichi es víctima de una realidad: en el contexto actual su transmisión de generación a generación está mermando. Pese a ello, podemos afirmar que se trata de una lengua de características únicas que transmite a través de su compleja organización interna no sólo una forma particular de entender y de organizar el mundo social-natural, sino también una cosmovisión particular; una especial comprensión de la relación entre las personas y la naturaleza, basada en el respeto, la espiritualidad compartida y valores perdidos en las sociedades occidentales.

Durante siglos esta lengua estuvo excluida del sistema escolar. Gracias a la lucha de los pueblos indígenas y a su convencimiento de que la alternativa para su subsistencia radica en la educación de sus miembros, hoy está presente en las escuelas.

Durante años los niños Wichis fueron sometidos a una escuela que no hablaba su lengua y que por ello los consideró “silenciosos”. Esto, es el reflejo de la ignorancia de la comunidad que los rodea, la cual parece no poder concebir que hay otros que viven y se expresan cotidianamente en una lengua diferente al castellano.

Nuestro trabajo se basa en la formación de docentes Wichis para crear una escuela respetuosa de la diferencia. La investigación que llevamos a cabo en el área de lingüística y de educación bilingüe se centra en la formación y acompañamiento de estos docentes para cumplir el sueño de las comunidades de contar con maestros que entiendan a sus hijos y los ayuden en el camino de la escolarización.

Sin embargo, los docentes son pocos y están muchas veces aislados. Desde que se incorporaron en las escuelas, sufren cotidianamente la discriminación, la falta de materiales para su trabajo y el hecho que muchas veces trabajan aislados hacen de su tarea algo compleja y titánica. Están solos y lo que se espera de ellos es enorme.

Este proyecto busca investigar y acompañar, desde lo técnico y lo financiero, a docentes y otros miembros de la comunidad Wichi en la producción de materiales para la educación de los niños de esta comunidad en la Provincia de Chaco, así como en sus tareas de revitalización de su lengua. Investigadores del CONICET y docentes-investigadores del CIFMA (Centro para la Investigación y Formación para la Modalidad Aborigen) de la Provincia de Chaco, participan en este proyecto.

Desde el año 2011, a través de talleres de producción colectiva de materiales en los cuales participan docentes, niños y otros miembros de la comunidad Wichi del Bajo Bermejo, se vienen publicando libros, pósters y juegos didácticos destinados a la enseñanza bilingüe-intercultural. En estos talleres, se trabaja alrededor de la concreción práctica de una educación bilingüe y de perspectiva indígena que pueda mejorar la experiencia escolar de los niños.

En el año 2012, se creó el sello editorial Wichi Lhomet la cual lleva a cabo diversos proyectos destinados a la publicación de trabajos de personas Wichis interesadas en dar a conocer su historia, su cosmovisión, su lengua, su literatura y su música. Asimismo, busca promover la educación y la inclusión de los saberes tradicionales a los conocimientos que se transmiten en la escuela.

Durante el año 2014, comenzamos a hacer un disco que no sólo sirviera para difundir el trabajo de los músicos y poetas aborígenes, sino que también a los docentes en la enseñanza de la escritura de esta lengua.

Grabando el disco. Foto: Mey Caballero.

 

El disco recoge canciones de tres músicos Wichis que son reconocidos por sus comunidades por su labor en el ámbito de la música, la literatura y la docencia. Se trata, además, de los autores de la traducción e interpretación de la versión Wichi del Himno Nacional Argentino. Se trata de un material único porque recopila el trabajo de cantautores que experimentan en diversos géneros musicales.

* Virginia Unamuno es doctora en filología. Licenciada en Lingüística. Sociolingüista. Especialista en educación bilingüe. Investigadora independiente el CONICET en el Instituto de Lingüística de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 

Los músicos que participan de este proyecto son:

Josefa Ballena vive en Sip’ohi (El Sauzalito), Provincia de Chaco. Es cantante, poeta, madre y docente bilingüe. Ha escrito diversos temas que son escuchados en las radios en territorio wichi, y ha interpretado la versión wichi del Himno Nacional. Su trabajo poético y vocal destaca por su inmensa belleza.

Joel Ballena vive en Sip’ohi (El Sauzalito) Provincia de Chaco. Es padre y músico. Desde hace unos años combina la música con la educación de jóvenes wichis. Ha participado en diversos proyectos de difusión de la lengua y cultura wichi, y es miembro del grupo Los del Sip’ohi con quienes ha editado tres discos con música popular y folclórica.

Camilo Ballena vive en Sip’ohi (El Sauzalito) Provincia de Chaco. Es investigador de la lengua wichi y un militante de su uso y difusión. Es autor de la guía de alfabetización de adultos en lengua wichi. Padre y docente bilingüe, actualmente se dedica a la formación de profesores wichis para la enseñanza primaria. Es un músico y poeta conocido entre los wichis, especialmente por ser el autor de la canción Sip’ohi que es un himno entre los niños, jóvenes, adultos y ancianos wichis del Chaco. Como sus hermanos, ha participado en diversos proyectos de difusión de la lengua y cultura wichi, y es miembro del grupo Los del Sip’ohi con quienes ha editado tres discos con música popular y folclórica.