09/09/2015 | Vinculación Tecnológica
Control de vectores, la “vacuna” contra las enfermedades transmitidas por insectos
Investigadores del CONICET participan de un programa de capacitación destinado a personal militar y civil en distintas localidades del nordeste.
Curso sobre control de insectos vectores. Foto: gentileza investigador.

Hay enfermedades que parecen haberse erradicado cuando de ellas no se habla por un largo tiempo, por eso se las llama “olvidadas”. Sin embargo, están presentes y en la región del norte  argentino, principalmente cuando se aproximan las altas temperaturas, los habitantes no están exentos de contraerlas. Son las enfermedades transmitidas por insectos vectores, aquellos  que causan daños  a la salud humana.

Los insectos que son peligrosos para la salud tienen la particularidad de mantener dentro de su organismo un microorganismo, agente causal de enfermedades, que en general son virus o parásitos y no son transportados mecánicamente como quien porta una mochila, sino que viven dentro de ellos. Usualmente, cuando estos insectos vectores pican a una persona le transmiten la enfermedad a través del contacto con su sangre ya que son hematófagos, es decir que se alimentan de sangre.

En el marco de su Programa Estratégico, el Ministerio de Defensa de la Nación, con la colaboración del CONICET, lleva adelante una serie de capacitaciones a personal militar de distintas provincias con el objetivo de prevenir la transmisión de enfermedades y controlar las poblaciones de insectos vectores. Esta propuesta se tradujo hasta el momento en dos capacitaciones específicas en las ciudades de Posadas, provincia de Misiones y Tartagal, en Salta, a cargo de especialistas del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (CIPEIN-CONICET), que contaron el apoyo de los municipios y del Programa de Gobiernos Locales de la Dirección de Vinculación Tecnológica del Consejo, que articuló el trabajo con los diferentes actores involucrados. También se incluyó una capacitación para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades transmitidas por insectos vectores, la cual estuvo a cargo del Grupo de Zoonosis del Hospital Muñiz bajo la dirección del Dr. Alfredo Seijo.

“El personal militar tiene una territorialidad muy vasta, llegan a zonas remotas a orillas de los ríos, en zonas de frontera donde es muy importante contar con diagnósticos entomológicos para saber si el vector está presente. Para nosotros es clave en la prevención esa posibilidad potencial de llegar a pequeños municipios que no tienen personal capacitado para controlar poblaciones de insectos vectores” explica Eduardo Zerba, investigador superior (R), Director del CIPEIN, y uno de los referentes de la temática a nivel nacional e internacional.

Zerba asegura que en Argentina hay cuatro insectos vectores que transmiten enfermedades: la vinchuca, vector de la enfermedad de chagas; el mosquito del género Aedes, que transmite dengue y chicunyunga; los flebótomos, especie más diminuta que el mosquito que transmite leishmaniasis; y el mosquito del género Anopheles  que transmite la enfermedad  más importante a nivel mundial para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la malaria o el paludismo que, paradójicamente, en nuestro país es la de menor importancia.

Si bien a escala sanitaria cada una presenta diferentes niveles de preocupación, el especialista dice que “el problema de estas enfermedades es que no hay vacunas, y los fármacos suelen tener efectos laterales severos. Entonces, la herramienta más práctica, útil y directa de interrumpir la expansión y trasmisión de las enfermedades vectoriales es controlar la población de los insectos vectores. Yo siempre digo, cuando doy clases, que el que está trabajando para controlar al vector es como si estuviera aplicando una vacuna, porque es la única manera de reducir la incidencia de las enfermedades”.

Luego de algunas experiencias exitosas y teniendo en cuenta que el programa de capacitaciones continuará en distintos puntos del país- el próximo destino es la ciudad de Santiago del Estero-, los organizadores plantearon que la formación impartida por los especialistas del CIPEIN a personal militar también sería muy buena y aprovechable para la sociedad civil. Por este motivo, se ha sumado a la iniciativa como actor estratégico el Ministerio de Salud de la Nación. Zerba menciona como ejemplo de esta colaboración recíproca entre Ministerios, la participación por parte del personal militar en el levantamiento de índices poblacionales del mosquito transmisor del dengue, que se utilizan para el “mapeo” de la presencia del vector como indicador del riesgo sanitario. Estos “mapeos” son muy importantes para prevenir y controlar la transmisión vectorial.

Al respecto Zerba explica, “hay trampas de luz para detectar flebótomos, y ovitrampas para detectar la presencia y abundancia del mosquito vector del dengue  como un índice poblacional. Parte del proyecto, es proveerles a las unidades de control que se van a crear en los regimientos, no sólo las máquinas y productos- para controlar los vectores- sino también las trampas para realizar monitoreos entomológicos y diagnosticar los riesgos de transmisión de enfermedades vectoriales. La idea es que estos grupos de los regimientos sean técnicamente autosuficientes y puedan actuar con idoneidad cuando el Ministerio de Salud se lo requiera al Ministerio de Defensa”.

El CIPEIN cuenta con muchos años de trayectoria y entre los desarrollos que más reconocimiento le ha valido se encuentra el nombramiento como Centro Colaborador de la OMS en el área de control de insectos vectores de Chagas y Dengue. Además, sus investigadores han desarrollado formulaciones patentadas que combaten insectos vectores de Chagas y de Dengue. Las más recientes, son un formulado líquido para rociar y otro fumígeno, generador de humos con eficacia comprobada en control de vectores y a la venta comercial. Zerba comentó que actualmente se están estudiando nuevas formulaciones desarrolladas en el CIPEIN, con el fin de definir su utilidad para establecer un protocolo de control de flebótomos vectores de leishmaniasis. “Es una innovación, y los primeros ensayos exploratorios que realizamos arrojaron resultados excelentes” explica el especialista. Estos estudios se presentaron en el Congreso de la Sociedad Entomológica Argentina a mediados del presente año.

Finalizando, Zerba destacó que la Argentina es el único país de América Latina que utiliza formulaciones insecticidas para controlar insectos vectores de enfermedades desarrolladas localmente a partir de la investigación y transferencia de tecnología del CIPEIN-CONICET.

Participan del proyecto “Capacitación de Personal Militar para su participación en actividades propias y externas de prevención de la transmisión de enfermedades por insectos vectores”:

Dr. Eduardo Zerba

Dra. Laura Juan, investigadora asistente, CIPEIN, CONICET- CITEDEF –UNIDEF.

Dr. Raúl Alzogaray, investigador independiente, CIPEIN, CONICET- CITEDEF–UNIDEF.

Dra. Susana Licastro, investigadora de CITEDEF.

Dra. Laura Harburguer, investigadora asistente, CIPEIN, CONICET- CITEDEF –UNIDEF.

Tec. Emilia Seccacini, profesional adjunto, CIPEIN, CONICET -CITEDEF–UNIDEF.

  • Por Ingrid Lucero Parada