29/12/2016 | CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD
Alcohol durante el embarazo: un agravante de las infecciones respiratorias en los niños
En el marco de una red de investigación colaborativa, la Dra. Romina Libster reportó que el alcohol es un factor de riesgo pre-natal que agrava las enfermedades respiratorias en los niños.
Dra. Romina Libster. Foto: CONICET Fotografía.

Cuando llega el invierno una catarata de familias llegan a las guardias de los hospitales para ser atendidas; la mayoría son casos de bebés y niños con infecciones respiratorias que el frio se encarga de propagar al punto de ser la principal causa de internaciones de chicos en el mundo. Las guardias colapsan, la cantidad de internados aumenta exponencialmente y se satura la capacidad de los nosocomios. De repente hay miles de chicos con cuadros muy similares y la preocupación comienza a correr, pero ¿qué es lo que causa tantos casos de niños con infecciones respiratorias?

Esa y otras preguntas dispararon un proyecto científico coordinando por profesionales de once hospitales de la zona sur del conurbano bonaerense en el que participa la Dra. Romina Libster, pediatra e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en la Fundación INFANT. Entre otros objetivos, la investigación se propuso identificar los factores de riesgo de la Enfermedad Severa por Virus Sincicial Respiratorio, principal agente causal de la bronquiolitis.

Uno de los factores de riesgo identificados fue el alcohol. En un paper divulgado en la prestigiosa revista científica “Acta Pediátrica”, la Dra. Libster muestra cómo la ingesta de alcohol durante el tercer trimestre  del embarazo agrava los cuadros de infecciones respiratorias en los niños, especialmente en los varones. Este trabajo -primer estudio de este tipo en el país y en Latinoamérica- le valió el reconocimiento internacional como investigadora joven 2015 otorgado por la mencionada revista.

-¿Es muy alta la mortalidad por infecciones  respiratorias?

-El virus sincicial respiratorio es el principal agente causal de la bronquiolitis, que a su vez es la principal causa de internación. Se estima que 4 millones de niños son hospitalizados todos los años en mundo y 99 de cada 100 chicos que mueren lo hacen en países en vías de desarrollo. Ese virus, como otras infecciones respiratorias, puede matar a los chicos más chicos. Los bebés menores de seis meses son los que más complicaciones y chances de morir van a tener si su madre tuvo hábitos perjudiciales -como la ingesta de alcohol- durante su embarazo.

-¿Por qué los bebés menores de seis meses tienen más chances de enfermar gravemente y en el peor de los casos, morir?

-Un bebe de seis o menos meses pasó más tiempo en la panza de su mamá que afuera. Entonces todas aquellas cosas que intervienen durante el embarazo potencialmente afectan el desarrollo del feto. Hay una serie de factores que impactan en su salud: nutricionales, genéticos, ambientales, y otros que se pueden identificar que son potencialmente modificables. Todo aquello que hacemos cuando el bebé nace es importante pero también tenemos que tener en cuenta lo que hacemos cuando el bebé está dentro de la panza.

Teniendo en cuenta este marco, puntualmente ¿En que se basó el estudio en red que realizaron?

-La investigación tuvo el objetivo conocer cuál es el impacto de las infecciones respiratorias en nuestra región e identificar cuáles son los factores de riesgo pre y post-natales potencialmente modificables que puedan disminuir las complicaciones o los resultados de los chicos cuando se agarran una infección respiratoria.

-¿Qué pudieron observar?

-Vimos varias cosas; en primer lugar que cuanto mayor es la ingesta de alcohol durante el tercer trimestre de embarazo, el niño tiene mayores chances de que le vaya peor si al nacer se interna por una infección respiratoria. En aquellos casos en los que las mamás habían reconocido haber tomado alcohol durante el embarazo, sus chicos- que estaban internados- tenían una enfermedad más severa, y cuanto mayor era la ingesta de alcohol reconocida durante el tercer trimestre del embarazo, peor era el cuadro y el riesgo de infección grave.

¿Esto nunca se había estudiado en nuestro país?

-La mayoría de los estudios para saber cuáles son esos factores de riesgo, que hacen que determinados chicos tengan una infección grave, por lo general están orientados a estudiar en el periodo post- natal, o sea a eventos o influencias después del nacimiento, sin embargo poco se ha estudiado lo que pasa cuando el chico está adentro de la panza  y que podría tener un impacto sustancial en el futuro de ese chico. Sabemos que el alcohol es un agente tóxico que se lo asocia con muchas enfermedades, incluso con algunas neonatales que tienen que ver con el síndrome de alcoholismo fetal, con retrasos en el crecimiento y problemas con el neurodesarrollo, pero no había mucha información sobre cuál es el efecto de tomar alcohol durante el embarazo en el desarrollo pulmonar de los bebés y si esto podría llegar a tener un efecto después en las infecciones respiratorias.

-¿Y cómo desarrollaron la investigación para llegar a esos resultados?

-Este es un estudio muy grande que se hizo en Buenos Aires en hospitales, tanto de Capital Federal como en la región VI del conurbano sur bonaerense, en un área enorme donde trabajamos colaborativamente y en red con decenas de investigadores, médicos y personal del sector salud a los largo de los hospitales que participaron del proyecto. Invitamos a participar a las familias de los nenes que estaban internados con infecciones respiratorias para poder recabar información clínica, de los virus  que los afectaban y de los hábitos, entre otras cosas. Les preguntamos a las mamás si habían ingerido alcohol, y una de cada ocho admitió haber tomado algún nivel de alcohol. Es un dato muy interesante.

¿Qué población incluyó el estudio?

-Niños de hasta dos años de edad internados en los hospitales por un cuadro de infección respiratoria y participaron más de 3 mil familias.

¿Porque el último trimestre de embarazo y no otro/s?

-En primer lugar, por el sesgo de la memoria. Esta es una de las limitaciones del estudio; si le preguntas a la mamá cuántos vasos de cerveza o vino tomó en el primer mes de embarazo, no te va a saber decir con exactitud pero lo que vimos es que admitir incluso ¨alguna¨ ingesta de alcohol aumenta el riesgo de enfermedad respiratoria grave. Tomamos el último trimestre como si fuera la representación de los demás meses de embarazo; además, un punto central es que en ese periodo el pulmón del bebé se sigue desarrollando.

¿Tiene validez clínica la investigación?

-Esto es una observación científica. Necesitas hacer más estudios dirigidos a evaluar este factor de riesgo en poblaciones más grandes. Pero lo que está diciendo es lo importante que es el acompañamiento profesional en el cuidado prenatal. Cualquier mujer embarazada necesita del consejo médico para que la oriente y evite los factores de riesgo para ella y su bebe. El embarazo es un momento clave donde la mujer puede cambiar una conducta que directamente puede impactar en la salud de su bebé.

-Además de la ingesta de alcohol, ¿detectaron otros factores?

-Sí. Vimos también que cuanto mayor era la ingesta de carbohidratos refinados, mayor chance había de que al chico le vaya muy mal si cuando nacía se internaba con el virus sincicial respiratorio; este tipo de alimentación, como el consumo de alcohol, a su vez está relacionado a familias o madres con menores ingresos, con condiciones de precariedad y a un mayor porcentaje de fumadores en el hogar.

¿Están tratando de desarrollar vacunas para la bronquiolitis?

-Este es un momento particularmente prometedor ya que hay varias vacunas que se están investigando y que podrían tener un impacto enorme en el la salud de los niños. Nosotros participamos de muchas discusiones y grupos de trabajo nacionales e internacionales sobre este tema tan sensible y prioritario.

¿Cómo han comunicado los resultados a la comunidad médica?

-Nosotros contamos este estudio en conferencias y congresos donde la comunidad médica participa. De todos modos, lo que nos interesa es que con esto podamos aportar información que facilite la planificación de estrategias, políticas de salud pública, nuevos tratamientos y futuros estudios que tengan un impacto concreto en la salud de los chicos. Es muy importante poder generar datos locales, no solo para ayudar a generar políticas de salud dirigidas sino que puedan servir como referencia tanto a nivel regional como mundial. Este tipo de proyectos además fomentan el entrenamiento y son motivadores en el área de la investigación en los hospitales, ámbitos donde no es muy frecuente este tipo de experiencias.

Los centros de salud que participan del estudio son:
Hospital El Cruce “Dr. Nestor Kirchner” (Florencio Varela).
Hospital Interzonal General de Agudos Evita (Lanús).
Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Narciso López” (Lanús).
Hospital Zonal General de Agudos Descentralizado “Evita Pueblo” (Berazategui).
Hospital Zonal General de Agudos Lucio Meléndez (Almirante Brown).
Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Alberto Eurnekian” (Ezeiza).
Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Arturo Oñativia” (Rafael Calzada).
Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Pedro Fiorito” (Avellaneda).
Hospital Interzonal General de Agudos “Presidente Perón” (Avellaneda).
Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría “Sor María Ludovica” (La Plata).
Hospital General de Niños “Dr. Pedro de Elizalde” (Ciudad de Buenos Aires).

Por Ingrid Lucero Parada