SERIE MI CAMINO A LA CIENCIA
“Cada vez que me embarco es una nueva aventura”
Valeria Teso, bióloga marina del CONICET e integrante a bordo del buque RV Falkor (too) de la expedición al Mar Argentino “Talud Continental IV”, cuenta su recorrido en el camino de la investigación científica.
“La niña que fuí nunca habría imaginado que algún día iba a pasar tantos días en un barco, en medio del mar, haciendo ciencia y estudiando animales de las profundidades”, dice Valeria Teso, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Laboratorio de Ecosistemas Marinos (LEMar) e integrante del Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA). Teso se especializa en taxonomía, reproducción y ecología de gasterópodos (caracoles) marinos y se define como una apasionada por el fondo del mar.
Cómo nació su interés por la biología marina
“Creo que mi interés por la ciencia es una combinación de la fascinación por el mar, los animales y las ganas de experimentar”, sostiene Teso, dado que desde chica le apasionaba el mar y le encantaba observar los animales que vivían en él. “También disfrutaba mucho hacer experimentos; de hecho, me regalaban juegos de química y pasaba horas haciendo pequeñas experiencias en casa”, afirma la científica. Más tarde, durante la secundaria, tuvo -según cuenta- excelentes profesoras de Biología y Química, que reforzaron todavía más su entusiasmo por esos temas y la llevaron a elegir Ciencias Biológicas como carrera universitaria.
“El camino se construye mientras descubris qué cosas te apasionan”
El camino a la ciencia de Teso comenzó mientras estudiaba la Licenciatura en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). “Cuando cursé “Invertebrados I”, la materia me encantó y decidí ir a golpear la puerta del laboratorio donde se los investigaba. Allí me recibieron muy bien y así comencé a trabajar con invertebrados marinos de aguas someras”, que, en ese momento dictaba el investigador del CONICET Pablo Penchaszadeh, hoy colega de Teso.
Luego, en un viaje de campaña a Puerto Madryn, conoció a Guido Pastorino, otro investigador del CONICET y actual colega de su grupo. Según relata Teso: “Los viajes de campaña fueron una parte muy importante de mi formación, y con Guido aprendí muchísimo sobre los moluscos y, ante todo, cómo observarlos y estudiarlos en su ambiente natural”. Con Pastorino se presentó a una beca doctoral del CONICET, dando así sus primeros pasos en la investigación, que después se convertiría en su línea de trabajo.
DISCIPLINA CIENTÍFICA: BIOLOGÍA
La Biología es la ciencia que estudia los seres vivos, su diversidad, cómo funcionan, cómo se relacionan entre sí y con el ambiente, y cómo evolucionan.
Valeria Teso: “Cuando empecé la carrera no tenía muy claro qué quería estudiar, pero sí sabía que quería seguir una carrera universitaria. Me acuerdo de estar haciendo la fila para inscribirme al CBC (Ciclo Básico Común) —ahora todo eso se hace online— y pensar qué materias me habían gustado más en la secundaria. Eran Biología y Química, así que me anoté en Ciencias Biológicas. Después, al empezar las primeras materias de la carrera, como Introducción a la Biología Molecular y Celular, Introducción a la Botánica e Introducción a la Zoología, me di cuenta de que había elegido bien.
Por eso, a quienes empiezan les diría que no se preocupen si todavía no tienen todo definido. Muchas veces el camino se va construyendo mientras uno estudia y descubre qué cosas realmente le apasionan”.
Pasión por el fondo del mar
Como bióloga marina, Teso estudia la biodiversidad de los gasterópodos (caracoles) marinos, especialmente de aguas profundas, así como su reproducción y distribución a lo largo del Mar Argentino. “El mar profundo es todavía uno de los ambientes menos explorados del planeta, y conocer las especies que habitan nuestras aguas es también conocer y valorar parte de nuestro patrimonio natural”, sostiene la especialista. Y agrega que ¨no se puede conservar lo que no se conoce¨. Al respecto, la investigadora explica que “esta información puede contribuir a evaluar medidas de conservación, como la creación y el manejo de áreas marinas protegidas”.
En ese sentido, la científica plantea que la generación de conocimiento también tiene un valor en sí mismo, considerando que durante la expedición pudieron comprobar el enorme interés de la sociedad por conocer qué hay en el mar profundo y aprender sobre los animales que lo habitan. “Creo que acercar ese conocimiento a la gente también es una parte muy importante de nuestro trabajo como científicos”, manifiesta Teso.
La ciencia se construye con colegas y con nuevas preguntas
Si bien lo que más le gusta de la ciencia es “descubrir cosas nuevas, encontrar algo raro o inesperado y poder conectar ideas que ya conocíamos con otras nuevas”, Teso disfruta mucho de “compartir esos descubrimientos con colegas, muchas veces alrededor de unos mates en el laboratorio, porque la ciencia también se construye en esas conversaciones”. Y, por supuesto, como investigadora, rescata las salidas de campaña, que para ella son de las experiencias más apasionantes y renovadoras del trabajo: “Desde salir a juntar organismos intermareales hasta embarcarme y trabajar en el mar profundo. Creo que después de una campaña siempre volvés con nuevas preguntas, y eso es parte de lo que más me gusta de hacer ciencia” concluye.
¿Sabías que…?
Valeria Teso es bióloga marina y forma parte del Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA) que integró la campaña “Underwater Oases of the Mar del Plata Canyon”, llevada a cabo del 23 de julio al 12 de agosto de 2025. A su vez, participó en la primera campaña Talud Continental a bordo del Buque de Investigación Oceanográfica Puerto Deseado (CONICET), en el año 2012, contribuyendo a la exploración de los ecosistemas bentónicos de aguas profundas. A partir de estas experiencias embarcada en campañas oceanográficas a bordo de distintos buques, Teso responde:
Preguntas curiosas sobre la vida a bordo
¿Qué significa para vos estar embarcada?
“Cada vez que me embarco es una nueva aventura: salir de lo conocido y encontrarse con algo nuevo, y muchas veces impredecible, es lo que más me gusta. Además, es una experiencia compartida: convivir y trabajar con colegas de distintas áreas, aprender de ellos y descubrir cosas que no son específicamente de mi especialidad. Cada vez que regreso, me llevo nuevos conocimientos, nuevas preguntas y, sobre todo, nuevas experiencias”.
¿Si el océano te pudiera cumplir un sueño a bordo, qué le pedirías?
“Le pediría que podamos seguir embarcándonos y haciendo ciencia. Que las futuras generaciones puedan dedicarse a la ciencia porque la ciencia es, justamente, una inversión en el futuro”.
¿Qué es lo más divertido y lo más aburrido de la vida en un barco?
“Una de las cosas divertidas durante la expedición Talud Continental IV era cuando aparecía en la pantalla algún animal raro, nuevo o que estábamos esperando encontrar, y ya sabías que en cualquier momento ibas a escuchar que se abría la puerta de la sala de control del ROV (desde donde se dirige el vehículo operado remotamente y se decide qué recolectar con sus brazos mecánicos) porque alguien venía corriendo a pedir que lo juntáramos. Como el barco es grande, eso significaba que alguien había dejado lo que estaba haciendo y había venido hasta la sala porque realmente quería ese ejemplar.
No sé si hay algo realmente aburrido a bordo. Lo que sí es difícil es el cansancio, porque se va acumulando con los días. Después de muchas horas mirando las pantallas durante inmersiones muy largas, por ejemplo, empezás a ver borroso y te das cuenta de cuánto tiempo llevás ahí. Y, por supuesto, también está extrañar a la familia. Ellos saben que estás haciendo algo que te apasiona y te apoyan, pero eso no significa que no los extrañes. Creo que esa es una de las cosas más difíciles de estar embarcada”.
¿Qué le preguntaría la niña que fuiste a la científica que sos?
“¡Le preguntaría tantas cosas! Pero creo que la primera sería: “¿No te da miedo embarcarte? ¿No te mareas?”. Porque seguramente esa niña nunca habría imaginado que algún día iba a pasar tantos días en un barco, en medio del mar, haciendo ciencia y estudiando animales de las profundidades. Creo que tendría muchísimas preguntas para hacerme”.
Recursos VocAr
En la sección Publicaciones y Contenidos de VocAr se podrá encontrar material educativo y de divulgación sobre el streaming científico.
Ciencia en el fondo del mar. Es una coproducción de podcasts, realizada por el CONICET junto a Cumbre Kids, a través del programa VocAr, sobre la expedición al Cañón submarino Mar del Plata. En seis episodios, investigadores del CONICET responden las preguntas de niños y niñas sobre la ciencia en el fondo del mar. Ep.1) La expedición, Ep.2) Las ascidias, Ep.3) Las planarias, Ep.4) El cañón submarino, Ep.5) Los anfípodos, Ep.6) Robot submarino explorador.
Además, se encuentran disponibles las fichas informativas de algunas de las especies halladas durante la expedición, tales como: estrella de mar, marginela, pulpo, batatita, organismos marinos para colorear y el juego Descubriendo el fondo marino.
Por último, en la misma temática Miradas de Ciencia Océano, en formato revista propone acercarse a la ciencia desde la perspectiva de quienes la hacen: los científicos. En un recorrido que los tiene como protagonistas, cuentan historias de ciencia y de vida y muestran desarrollos tecnológicos del CONICET.
Por Florencia Verrastro
