17/03/2017 | VINCULACIÓN CON EL SECTOR PRODUCTIVO
El CONICET participó de la reunión de la Cámara Argentina de Biotecnología
Autoridades del Consejo se dieron cita para difundir instrumentos de vinculación ante la Cámara que nuclea a empresas que lideran áreas de negocio de la industria biotecnológica.
Autoridades del CONICET y directivos de empresas nucleadas en la CAB. Foto: gentileza Grupo INSUD.

En relación a la importancia que tuvo la reunión para el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), su presidente, el doctor Alejandro Ceccatto, luego de una presentación sobre el organismo en la cual detalló líneas de acción y desafíos del mismo, expresó que: “Es una interacción imprescindible porque es un conjunto de empresas argentinas basadas en biotecnología de manera que es un ámbito donde la unión del conocimiento y el sector productivo se da de manera natural”.

Además, Ceccatto se interiorizó sobre los proyectos que desarrollan las empresas de la Cámara como medicamentos biotecnológicos, agroalimentos y biocombustibles, entre otros. “El CONICET tiene un desarrollo muy importante en el área de biología y biotecnología, de manera tal que la idea de la reunión fue hacer una propuesta de cooperación con las empresas del sector con el objetivo de transferir conocimiento y lograr esa unión virtuosa entre la generación de conocimiento y su aprovechamiento para incrementar la capacidad productiva y el valor de nuestras exportaciones”, remarcó.

Por su parte, Hugo Sigman, presidente de la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB) y CEO del Grupo INSUD, remarcó la importancia de la participación del CONICET. “El trabajo que está desarrollando el CONICET es importante para contribuir a vincular más el conocimiento científico con el sector productivo. Esta es una Cámara que agrupa a empresas de distintos sectores de la biotecnología: de alimentación, biocombustibles, industria agrícola, forestal, farmacéutica, veterinaria, clonación de caballos, reactivos de diagnósticos”. Y agregó “esta vinculación con el CONICET va a ayudar a generar estímulos para una mayor inversión en investigación y desarrollo”, sostuvo Sigman.

Graciela Ciccia, directora del CONICET por las organizaciones de la Industria y directora de Innovación y Desarrollo Tecnológico del Grupo INSUD remarcó la importancia del acercamiento del Consejo a la CAB: “Es una manera de poder tomar contacto directo con la realidad y la complejidad del CONICET, contribuir a divulgar los instrumentos de vinculación más efectivamente. Hacer trabajos conjuntos, ver que líneas de investigación tienen las empresas y cómo podemos hacer el matching con el CONICET”.

En relación a su reciente incorporación al Directorio del Consejo, Ciccia sostuvo que: “Estoy muy orgullosa de representar al sector productivo en el Directorio del Conicet  y una de las misiones fundamentales es activar el vínculo público privado para desarrollar más la tecnología nacional. Un ejemplo es esta reunión en esta Cámara que agrupa a empresas de capitales nacionales, instaladas en el país que generan empleo y productos de alto valor agregado”.

Por último, Juan Soria, director de Vinculación Tecnológica (DVT) del Consejo expuso acerca de las herramientas que tiene el Consejo para vincularse con el sector productivo, al CONICET como socio estratégico del I+D de las industrias, y expresó: “Desde el CONICET nos asentamos en un modelo de cooperación. Quisiera que nos vean como una gran plataforma de I+D donde ustedes pongan los problemas y los desafíos, y nosotros las capacidades. En la DVT conectamos a las empresas y organismos que necesitan del CONICET con las tecnologías que desarrolla el Consejo”.

Participaron de la reunión por el CONICET, el doctor Miguel Laborde, vicepresidente de Asuntos Tecnológicos, y directivos de empresas nucleadas en la CAB: Alberto Álvarez Saavedra, presidente de Gador, Francisco Molinari, CEO de Gemabiotech, Gustavo Grobocopatel, director de Bioceres y presidente del Grupo Los Grobo, Miguel Acevedo, director de Aceitera General Deheza y vicepresidente de la UIA, Luis Palacios, gerente de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Molinos Río de la Plata, Juan Carlos Bidegaray, director de Desarrollo Institucional Biosidus, Sebastián Bagó (h), director General Bioprofarma, Daniel Sammartino, presidente de Kheiron, Rodolfo Bellinzoni, director de Operaciones Biogénesis Bagó, Matías Krause responsable de Control de Gestión de Vicentin, Valentina Carricarte, gerente de Biotecnología de Gador, Fernando Lobos, director de Nuevos Negocios de Sinergium Biotech, Claudio Dunan, director de Estrategia en Bioceres, Eduardo Spitzer, director científico del Laboratorio Elea, Leonardo Fernández, gerente General de Laboratorio Bioprofarma, Federico Trucco, CEO de Bioceres, y Gabriel Raya Tonetti, gerente Corporativo de Investigación, Desarrollo e Innovación del Grupo Arcor.

Acerca de la Cámara Argentina de Biotecnología
La CAB se fundó con el objetivo de contribuir a una política público-privada en el campo de la biotecnología y al desarrollo del sector. El objetivo es crear un marco de trabajo productivo e innovador para promover los emprendimientos biotecnológicos desde una mirada global, que incluya desde la investigación hasta la producción, así como la comercialización y exportación de productos biotecnológicos con valor agregado.

El aporte de la Cámara en este contexto tan dinámico es contribuir a la coordinación de un trabajo conjunto valioso, entre actores de diversos sectores, con el objetivo de fortalecer el liderazgo del país en estos campos.

Agrupa a empresas de primera línea de diversos rubros como industria farmacéutica, alimenticia, sanidad animal y vegetal, diagnóstico, industria agropecuaria, forestal y biocombustibles. Las empresas socias de la entidad son: Aceitera General Deheza, Amega Biotech, Arcor, Bioceres, Biogénesis-Bagó, BioProfarma, BioSidus, Chemo, Don Mario Semillas, Elea, Gador, Garruchos, Indear, Kheiron, Molinos Río de la Plata, Ledesma, pharmADN, Rizobacter, Sinergium Biotech, Vicentín y Wiener Labs.

La cámara es un hito importante para contribuir en la consolidación de la posición de la Argentina y su liderazgo en biotecnología a nivel regional.