Ciencia Biológicas y de la Salud

Un remedio para las conjuntivitis virales

Virest es una molécula con actividad dual, antiviral y antiinflamatoria, con potencial aplicación en el tratamiento de patologías oculares causadas por virus.


Laura Alché, investigadora independiente del CONICET. Foto: CONICET Fotografía.

Por Laura Alché*

¿Cuántas veces nos quedamos sin ir a la pileta porque amanecimos con los ojos en compota? ¿Cuántas veces tuvimos que retirar a nuestros hijos de la escuela porque sus ojos estaban irritados y aparecían en compota al día siguiente? Muchas veces, y todo gracias a la conjuntivitis, que pueden tener origen bacteriano, alérgico o viral. ¿El dato? Para esta última no hay un tratamiento específico.

Existen varias enfermedades inducidas por virus para las cuales aún no hay vacunas y/o antivirales disponibles y muchas de ellas son causadas por el sistema inmune del hospedador como respuesta al virus invasor. Los antivirales de uso clínico pueden limitar la diseminación viral pero no impiden la inmunopatogénesis mediada por el virus.
Esta fue una de las razones que motivaron las investigaciones que llevamos adelante: encontrar una molécula capaz de actuar como antiviral, para impedir la propagación de los virus, y como antiinflamatoria, para minimizar el daño provocado por el sistema inmune del hospedador.

A principios de siglo encaramos la búsqueda de compuestos de síntesis química que concentraran en su estructura ambas actividades biológicas a la vez. Las infecciones causadas por los virus Herpes simplex tipo 1 (HSV-1) y Adenovirus (AdV) fueron los modelos a estudiar. Ambos son responsables de infecciones oculares como la queratitis estromal herpética (QH) causada por el HSV-1 y la queratoconjuntivitis epidémica (QE) debida al AdV. La QH es la primera causa de ceguera infecciosa en los países industrializados, y la infección ocular causada por AdV ocasiona conjuntivitis estacionales altamente contagiosas.

En el caso de la QH, el tratamiento actual consiste en la administración de un antiviral, el aciclovir, junto con corticosteroides que, si bien actúan sobre la inflamación, tienen como efecto adverso la reactivación del HSV-1. A su vez, el aciclovir se torna inefectivo luego de las sucesivas reactivaciones de la QH debido a la selección de mutantes del HSV-1 resistentes al mismo. En el caso de la QE, no existe un antiviral específico para su tratamiento.

¿Qué clase de estructuras químicas buscamos? Moléculas esteroidales polifuncionalizadas.

¿Por qué estas moléculas y no otras? Trabajos previos realizados en el laboratorio de Virología demostraron que esteroides sulfatados aislados de organismos marinos inhiben la multiplicación de los virus Herpes y Junín. La presencia de una cadena lateral hidroxilada en el anillo A de dichos esteroides los hacía semejantes a la catasterona, un brassinosteroidenatural activo como hormona vegetal. Los químicos sintetizaron análogos de brassinosteroides y se encontró actividad antiviral, particularmente en uno que no es activo como hormona vegetal y que presenta los hidroxilos de la cadena lateral con distinta orientación que la de los brassinosteroides naturales. Esta orientación de los hidroxilos no existe en la naturaleza y es, en parte, responsable de la actividad antiviral.

Con estos antecedentes, virólogos y químicos orgánicos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) junto a bioquímicos de la Facultad de Medicina de la misma Universidad acordamos en la idea de tratar de sintetizar una estructura híbrida, con esa cadena lateral que confiere actividad antiviral y con los anillos de un corticoide, con el objeto de obtener una molécula con actividad dual, antiviral y antiinflamatoria. Así obtuvimos el Virest.

Virest es el nombre de fantasía de esta molécula prototipo de una familia de más de cuarenta moléculas patentadas en Estados Unidos para el tratamiento de las conjuntivitis virales antes mencionadas. Como antiviral, impide la multiplicación de dos virus muy diferentes como el AdV y el HSV-1 y, además, inhibe la replicación de mutantes del HSV-1 resistentes al aciclovir. Como antiinflamatorio, actúa a través de la modulación de vías de señalización intracelular involucradas en la respuesta frente a estímulos virales y no virales, regulando la secreción de citoquinas -proteínas que regulan interacciones de las células del sistema inmune¬- y mediadores inflamatorios. Además, no presenta los efectos colaterales adversos que provocan los corticoides.

En el mercado existen drogas antivirales y drogas antiinflamatorias, pero ninguna ejerce ambas acciones al mismo tiempo. Virest permitiría la prevención y/o el tratamiento de patologías de origen viral como la QH y la QE mediante la administración de una única droga, facilitando su uso por parte del paciente y abaratando los costos del tratamiento.
Aún queda mucho por hacer. Seguimos trabajando para que las investigaciones en curso sean un nuevo aporte para lograr que Virest se convierta en un medicamento que cure las conjuntivitis y, por qué no, otras inmunopatologías de origen viral.

*Laura Alché es Doctora en Ciencias Biológicas e investigadora independiente del CONICET en Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (IQUIBICEN-CONICET). En el 2014 recibió el premio INNOVAR categoría Investigación Aplicada, el premio Distinción INNOVAR 2014, el premio Medalla de Oro y el certificado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) al “Mejor Inventor” del Concurso INNOVAR por Virest.