ENTRE PARÉNTESIS

Un libro de divulgación científica explica cuántos somos y cuántos seremos en el próximo siglo

En ¡7500 millones!, el investigador del CONICET Jorge Paz recorre con lenguaje accesible y de manera entretenida la disciplina de la demografía.


Jorge Paz y la tapa de su libro, ¡7500 millones!. Foto: Verónica Tello- CONICET Fotografía

Cuando una nueva criatura llega al mundo, Jorge Paz no solo ve una nueva vida: ve una estadística en ascenso. Porque donde hay seres humanos, los demógrafos –no casualmente conocidos como “los contadores de gente”- vislumbran un potencial de cálculos, aproximaciones y cifras que hablarán de los próximos pasos de la humanidad. “La Demografía es una de las pocas disciplinas que te permite anticiparte al juego en un horizonte de 100 o 150 años, que no es poco para la organización de la sociedad, para poder ver en qué hay que poner el esfuerzo y qué cosas no son tan importantes”, asegura el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y flamante autor de ¡7500 millones de personas!, libro de divulgación científica sobre el tema editado por Siglo XXI.

Paz no estudió Demografía, no porque no quisiera, sino porque aún no existe como carrera de grado. Se doctoró en Economía, aunque lo suyo no fuera la bolsa ni el mercado financiero, y tiempo después, cursó un doctorado en Demografía, advertido de que el nivel de posgrado sería la única vía posible de especializarse en esa asignatura. “Tengo el corazón partido en dos”, bromea. Desde allí aborda temas de frontera entre esas dos áreas: cuestiones ligadas al bienestar, la pobreza, la desigualdad o el mercado laboral. Con todo eso bagaje a cuestas, hace tres años, el investigador decidió que era hora de volcar los conceptos al papel, de manera amena y entendible, para que todo el mundo pudiera enterarse de qué se trata la Demografía y, sobre todo, llamar la atención de los potenciales futuros demógrafos escondidos entre sus lectores.

El resultado fue ¡7500 millones de personas!, un libro que puede llegar a despertar la obsesión por las cifras, y la primera muestra de ello es que se lee en un tiempo de “entre tres y seis horas”, según contabilizó Diego Golombek, el director de la colección de divulgación científica en la que se enmarca este libro, Ciencia que Ladra, que también escribió el prólogo. Eso significa que mientras uno lo esté leyendo están naciendo en el mundo entre 50 y 100 mil personas, teniendo en cuenta que, según la Demografía, se producen unos 15 mil nacimientos por hora.

 

De dónde venimos y hacia dónde vamos

El primer dato que inaugura la panorámica que nos ofrecerá este libro es que somos alrededor de 7500 millones de personas en el mundo y que detrás de esa estadística una persona nace cada ocho segundos y una muere cada trece segundos. Luego se desculan las leyes que rigen esos números: cómo está compuesta la población y cómo será a futuro, nutriéndose tanto de las oficinas de estadísticas como también de las encuestas propias.

“Hoy las mujeres tienen 2,5 hijos en promedio”, nos dice Paz en sus páginas. Para hablar de pobreza y clases sociales, compara quiénes se hundieron y quiénes se salvaron primero en el Titanic. Ofrece un gráfico que avisa cómo era la esperanza de vida antes y después del diluvio en el Arca de Noé. Dosifica las cifras con subtítulos ingeniosos, redacción amena, graciosa, coloquial, una catarata de citas de los grandes estudiosos de estas disciplinas desarrolladas y explicadas y datos convertidos en anécdotas inolvidables, como cuando grafica los cambios familiares refiriéndose a los Simpson, los Picapiedras o los Canpanelli. ¡7500 millones de personas! también se convierte en un libro de historia cuando, por ejemplo, traza una genealogía de la anticoncepción.

“Escribir este libro de divulgación fue un desafío y también un aprendizaje –dice Paz-. Por un lado confirmé algo que yo tenía como una sospecha: que hay ideas que uno cree que tiene muy claras, pero cuando hay que transmitirlas y no puede, es porque no las tiene tan claras. Entonces hay que repensarlas hasta poder contarlas”. Eso mismo, que en un primer momento podía ser un problema, se convirtió para el científico en la principal aventura de escribirlo: “Pensando e investigando salieron temas nuevos que fueron alimentando mis preguntas y llevándome a lugares impensados, como fue el intento de explicar por qué las mujeres nórdicas, que tienen un alto nivel de educación pero también tienen un alto índice de fecundidad. Eso no es algo muy común, porque la educación suele estar inversamente relacionada con la fecundidad. Para explicar este caso tuve que apelar a todas las teorías de fecundidad”, dice.

Paz cita el “todo fluye”, la frase de Heráclito, en la introducción de su libro, como una declaración de principios de lo que hizo: estudiar, dedicarse y dejar fluir este libro, que creció tanto que llegó al punto de convertirse en uno de los únicos ejemplares de su especie, porque lo más interesante es que no había libros sobre divulgación científica en Demografía disponibles hasta que ¡7500 millones! se inmiscuyó en los anaqueles de las librerías. Este libro vino a suplir una laguna enorme. “Quizás esa falta se deba a que la Demografía es una ciencia muy nueva y tiene muy poca gente dedicada a esta área”, supone Paz.

Al terminar el libro, el lector podrá saber mucho más de Demografía, de pobreza, desigualdad, pero hay algo más importante: se conocerá más a sí mismo. Porque al fin y al cabo la materia prima de la disciplina que constituye el libro son las personas.

Por Cintia Kemelmajer