29/09/2015 | TECNÓPOLIS 2015
Plutón, insectos, hongos y vicuñas en el espacio del CONICET
Continúan las actividades en la megamuestra de ciencia, tecnología y arte.
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El olfato de los insectos

La semana pasada en el Espacio del CONICET en Tecnópolis las actividades comenzaron con una apasionante charla sobre el olfato de los insectos que brindaron Pablo Gustavo Guerenstein e Irving Jesús May Concha, investigadores del Centro de Investigaciones Científicas y Transferencia de Tecnología a la Producción, de Diamante, Entre Ríos (CICYTTP-CONICET).

Durante la disertación, los investigadores realizaron una presentación sobre el sentido del olfato en insectos. Luego desarrollaron una actividad interactiva en la que el público tuvo la posibilidad de explorar su propio sentido del olfato.

“En el laboratorio fabricamos olores sintéticos que imitan los olores naturales que atraen a los insectos perjudiciales. De esta manera, todo el conocimiento que aprendimos sobre qué olores detectan y cómo los detectan, se pueden usar para combatir a estos los insectos”, explicó Guerenstein.

Con la ciencia sí se juega

Julia Fariña, Jaime Babot, y Cecilia Caro, investigadores en la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (PROIMI-CONICET), brindaron una charla sobre el trabajo en hongos que realizan en el laboratorio.

“Cuando hay una fruta en descomposición por el ataque de hongos, o cuando se ve el pan lleno de puntitos negros, no hay que sacudirlos, porque así se desparraman hongos por todos lados y si las defensas que uno tiene no son buenas, se puede adquirir alguna enfermedad que dependerá del tipo de hongo”, comentó Fariña, aunque luego agregó que a pesar de estos efectos negativos, también tienen muchas aplicaciones a nivel biotecnológico.

El poncho más deseado

Las doctoras en Ciencias Biológicas e investigadoras del CONICET, Yanina Arzamendia y Bibiana Vilá, junto a Jorge Baldo, biólogo y personal de área del Consejo, brindaron una interesante charla sobre las vicuñas, animal que posee la segunda fibra más cara del mundo después del antílope tibetano, y es un recurso autóctono que puede ser de gran valor para las economías del noroeste argentino.

Los especialistas dieron consejos sobre la captura y esquila de vicuñas, su conservación y uso sustentable. “El manejo sustentable revaloriza la producción local y contribuye a la conservación de la vicuña frente a la ganadería con especies exóticas. Eso contribuye además a aumentar la rentabilidad de la tierra y favorece la conservación de la especie”, comentó Bibiana Vilá, quien dirige el grupo de investigación VICAM (Vicuñas, Camélidos y Ambiente) formado por investigadores, becarios y personal del CONICET.

Luego, Yanina Arzamendia explicó el chaku, un ritual ceremonial y productivo de manejo de vicuña creado por los Incas hace unos setecientos años para obtener la fibra. “La particularidad de esta técnica reside en que permite hacer la captura y esquila sin matar a los animales y, al mismo tiempo, cuando se realiza bajo protocolos de bienestar animal, es un proceso muy tranquilo que evita que la vicuña se estrese demasiado. Primero se las arrea hasta una manga de captura. Luego se las revisa una por una, se las esquila y finalmente se las devuelve a su territorio habitual”, comentó la investigadora del CONICET.

Mini planeta

Juan Carlos Forte, investigador principal del CONICET en el Planetario Galileo Galilei, presentó su charla “Destino: Plutón (y mas allá….)”, en la que dialogó con los visitantes sobre la llegada de la sonda “Nuevos Horizontes” al planeta enano Plutón.

“Plutón es más chico que la Luna, y esto es lo que lo condenó a que le quitaran el status de planeta”, comentó Forte, y agregó que también se tuvo en cuenta su distancia y que es el más frío del Sistema Solar. “Plutón es un lugar bastante frío, llega 1600 veces menos energía solar que el planeta Tierra”, resumió el investigador del CONICET.