17/09/2015 | CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES
Placas tectónicas: las cosas tienen movimiento
El terremoto que afectó a Chile y Argentina en las palabras de una investigadora del CONICET.
La investigadora Patricia Alvarado. Foto: gentileza Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

Luego del terremoto de 8,4 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió la zona central de Chile y que dejó hasta el momento un saldo de once muertos y millones de evacuados, Patricia Alvarado, investigadora independiente del CONICET en el Centro de Investigaciones de la Geósfera y Biósfera (CIGEOBIO, CONICET-UNSJ) precisó las causas y consecuencias que tienen estos movimientos en la región.

 

 ¿Qué fue lo que ocasionó este terremoto?

Lo que ocurrió ayer fue el resultado de la compresión entre las placas de Nazca y Sudamérica. Se trata de placas que viajan en sentido opuesto a una velocidad de siete centímetros por año, y que de repente se traban, se comprimen y liberan energía repentinamente dando lugar al terremoto de 8,4 que sufrió principalmente el país vecino.

 

¿Cuáles son sus efectos y qué consecuencias se desencadenan a partir de él?

Por el momento se puede esperar un tsunami por lo que hay un alerta en zonas cercanas y en todo el Pacífico ya que son ondas que viajan hacia el otro extremo y pueden afectar lugares tan diferentes como Hawai o Japón. Ya se vió, por ejemplo, en el terremoto del año sesenta (que fue más grande que este), que 24 horas después todavía habían muertes del otro lado del continente. En este caso ya sabemos que hubo un gran deterioro en las construcciones, pero hay que tomarlo con calma y resguardarse.

 

Sismo, temblor, terremoto,  todos se usan como sinónimos ¿eso es correcto?

Yo diría que no. Sismo es un movimiento aunque sea imperceptible, aunque las personas no lo noten, cuando hablamos de terremoto es cuando provoca daños y hay una población que lo percibe por más pequeño que sea. Para este caso hablamos de los segundo por los ocho muertos y el millón de evacuados. En este caso tuvo como una intensidad 9 en el epicentro.

 

¿Estos choques se pueden conocer de antemano?

Hay grandes esfuerzos en los últimos años, integrando redes de monitoreo sismológico de GPS a veces se llega a hacer un pronóstico de cuál es la zona más propensa a sufrir un sismo, pero no llega a ser exacto. Yo lo comparo con lo que pasa en la medicina cuando un médico determina cuándo puede nacer un bebé: se sabe más o menos cuando va a ocurrir pero no se puede precisar el día exacto o la hora en que va a nacer el niño. En el caso de los terremotos se dan en cientos y miles de años, entonces la escala es más larga y no tenemos un registro tan completo. De todas maneras, cada vez nos acercamos más y la instrumentación es mas precisa en los últimos 30 años.

 

¿Por qué siempre Chile?

Chile es la zona de contacto en donde se da un proceso de subducción, es decir, más de siete mil u ocho mil kilómetros en continua compresión. Así, cuando se encuentran dos placas o una se hunde por debajo de la otra en un movimiento repentino se libera esa energía que a su vez ayuda al crecimiento de la Cordillera.

 

¿Las capas quedan superpuestas entonces?

Exactamente. Cuando se encuentran hay una que es más pesada y más densa y es la que se hunde. En este caso es la oceánica que se posiciona por debajo de la que estamos parados nosotros en Sudamérica. Ese movimiento es permanente, hay sismos pequeñísimos que no notamos, y que son del orden de milímetros por año.

 

¿Las placas después se reacomodan?

Cada punto que se mueve intenta volver a su posición inicial, lo que termina provocando lo que se conoce como replicas o sismos de menor tamaño. Hubo como cuarenta de ellas desde anoche, con una magnitud mayor a 5 grados en la escala de Richter, y seguramente van a seguir durante meses como producto del mismo fenómeno.

  • Por Jimena Naser