SERIE MI CAMINO A LA CIENCIA
“Entender el funcionamiento del mundo fue lo que marcó mi vocación”
Gustavo Merletti, científico del CONICET, reconoce que su interés por la ciencia nació desde muy chico, impulsado por una gran curiosidad por comprender cómo suceden las cosas que nos rodean.
Desarmar aparatos, entender cómo funcionan y tratar de arreglarlos era, en su infancia, la pasión que se convirtió en vocación para Gustavo Merletti. Desde pequeño, “la necesidad de encontrar explicaciones y entender el funcionamiento del mundo fue lo que marcó el inicio de mi vocación” sostiene el científico, que hoy se desempeña como Personal de Apoyo a la Investigación y Desarrollo (CPA) en el Centro de Simulación Computacional para Aplicaciones Tecnológicas (CSC, CONICET).
Mi camino a la ciencia en el CONICET surgió de una oportunidad
Con el título secundario de técnico electrónico en mano supo que su próximo destino era la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde estudió Ingeniería Electrónica y hoy se desempeña como docente. “Mientras estudiaba, trabajé en empresas privadas, y también comencé a dar clases en la universidad, donde ya llevo más de 20 años enseñando sobre circuitos eléctricos”, revela Merletti.
Tras graduarse en la universidad, obtuvo una beca para hacer un doctorado en un área que le interesaba mucho: radiofrecuencias (RF) y microondas, que, tal como explica el científico, son señales invisibles que se usan en radares, satélites y comunicaciones inalámbricas para direccionar cohetes y misiles. Fue al finalizar el doctorado que surgió una oportunidad en el CONICET directamente vinculada con su área de especialización, “en la cual había invertido muchos años de estudio y formación”, precisa Merletti, y destaca: “Esta oportunidad representó una continuidad natural para mi desarrollo profesional en investigación, ya que mi experiencia y línea de trabajo no son comunes en el ámbito empresarial del país”.
Simular el funcionamiento para diseñar de forma eficiente
Merletti trabaja en un laboratorio del CSC que se dedica a caracterizar señales en RF y microondas. “Podemos detectar si hay un caño o un cable oculto detrás de una pared sin romper nada, simplemente usando ondas”, indica el especialista, y agrega: “Llevamos a cabo mediciones y simulaciones para diversas empresas que requieren nuestros servicios”.
Además, participa en diversos proyectos de investigación orientados a misiones espaciales, incluyendo desarrollos vinculados a Marte, junto al Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE, CONICET-UBA), en colaboración con la NASA. ¿La misión? Buscar agua en Marte. “Este proyecto fue aprobado por la NASA y contó con un equipo de especialistas de diferentes áreas: geólogos, biólogos, y nosotros, que nos encargamos de diseñar formas de medir la superficie de Marte sin tocarla, usando sensores y ondas -plantea el ingeniero- algo fundamental cuando se trabaja a millones de kilómetros de distancia”. A su vez, el científico plantea que este tipo de investigaciones “no solo nos ayudan a entender mejor el universo, sino que también pueden traer soluciones para problemas acá en la Tierra: mejorar la conectividad, desarrollar nuevas tecnologías, y abrir puertas a futuros inventos o descubrimientos”.
Una antena cien por ciento nacional
Otro de sus proyectos, incluye el desarrollo de una antena plana para un satélite argentino muy pequeño, llamado CubeSat, en conjunto con la UTN, cuya misión será medir la radiación que llega a la Tierra. En este caso, Merletti simula el funcionamiento de las antenas usando programas de computadora que hacen miles de cálculos para ver cómo se comportan las ondas electromagnéticas. Según explica, “estas simulaciones permiten diseñar antenas que funcionan de forma eficiente, incluso en condiciones extremas como el espacio”.
CONICET, mi lugar en el mundo
Merletti confiesa que lo que más disfruta de la ciencia es la posibilidad de “satisfacer la curiosidad a través del conocimiento y la investigación”. En ese sentido, reconoce por un lado, en su rol como docente, la posibilidad de “transmitir lo aprendido y devolver, con profundo agradecimiento, todo lo que la universidad pública me ha brindado en mi formación” y, en su rol como científico, “el privilegio invaluable de trabajar en aquello para lo que me he formado, en un grupo de trabajo en el que prima el vínculo humano y profesional”. Por todo esto, concluye, “CONICET representa para mí mucho más que un lugar de trabajo: es, verdaderamente, mi lugar en el mundo”.
¿Sabías qué…?
Gabriel Merletti participa de “Ciencia en Juego en el Centro Cultural de la Ciencia (C3)”, una propuesta del Programa VocAr (CONICET) y el C3 que conecta a estudiantes de todos los niveles educativos con científicos en encuentros presenciales.
La iniciativa permite a alumnos entrevistar a investigadores, becarios y personal de apoyo del CONICET tras investigar sus perfiles, promoviendo un acercamiento entre la comunidad científica y educativa y fomentando vocaciones científicas. Para más información e inscripción, ingresá aquí.
