El CONICET lamenta el fallecimiento de Jorge Eduardo Rabinovich
Era investigador del CONICET en el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE, CONICET-UNLP). Licenciado en Ciencias Biológicas con más de de 60 años de trayectoria científica y referente internacional en el área de ecología e impacto ambiental.
David Gorla, Joaquín Navarro y Gustavo Zuleta, investigadores y discípulos lo recuerdan con las siguientes palabras:
Jorge Rabinovich fue una piedra basal para quienes iniciamos el camino en la investigación científica hacia finales de la década de 1970 e inicios de la de 1980. Su impacto sobre el control de la enfermedad de Chagas en Latino América fue fundamental.
Inició los estudios de tablas de vida de las especies de vinchuca con mayor importancia epidemiológica en la transmisión de Trypanosoma cruzi. Asimismo, investigó las posibilidades de utilizar una microavispa parásita de huevos de vinchuca como método de control biológico, sobre la base de sólidos modelos matemáticos. Fue, además, el primero en realizar estimaciones de la abundancia de vinchucas dentro de una vivienda mediante exquisitos métodos de captura, marcado y recaptura.
Más allá de sus brillantes contribuciones académicas, su compromiso lo llevó a destacarse en la tarea de vincular el mundo científico con la realidad social que lo rodeaba. A principios de 1980, y basándose en las ideas que ayudó a desarrollar junto a C. S. Holling sobre manejo adaptativo, convocó a investigadores, médicos y gestores de programas de control de vinchucas de América Latina a un taller en Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Allí se elaboró un amplio modelo de simulación que permitió evaluar el impacto comparativo del rociado con insecticidas, el mejoramiento de viviendas y la educación sanitaria sobre la incidencia de la enfermedad de Chagas. Fueron pequeñas chispas de fuego que generaba a su alrededor con capacidad de trabajo.
Hacia 1979 uno de sus discípulos, mientras finalizaba sus estudios de grado, se animó a escribirle por correo postal luego de haber leído sus artículos, que ya circulaban como referencias en el campo. Para su sorpresa, apenas treinta días después recibió una respuesta de Jorge, cargada de aliento y sugerencias para sus proyectos. Aquella comunicación inicial dio paso a un vínculo académico sostenido en el tiempo, centrado en el estudio de las vinchucas y, desde 2010, en el intercambio de ideas para la construcción de grandes bases de datos destinadas a apoyar a la Organización Mundial de la Salud en el marco del Programa Global de Control de la Enfermedad de Chagas.
Esas iniciativas concretaron ideas que Jorge venía desarrollando desde hacía décadas y dieron origen a BibTri y MetaTri, proyectos que hoy continúan sus discípulos en La Plata. Más allá de su producción académica, quienes trabajaron junto a él destacan especialmente su enorme calidad humana, su generosidad y su permanente disposición para orientar a las nuevas generaciones. Destacan el aliento que Jorge daba a sus discípulos para concluir sus formaciones académicas y reforzar calidad en instituciones extranjeras referentes en ecología.
Con el paso de los años, aquellas orientaciones académicas y profesionales fueron la evidencia del modo en que Jorge entendía la formación científica: con alta generosidad y pensando siempre en el crecimiento humano y profesional de quienes lo rodeaban. Quienes compartimos su camino coincidimos en que impulsó de la misma manera a innumerables jóvenes investigadores, dejando una huella profunda y duradera en la ciencia latinoamericana.
Su libro Ecología de Poblaciones Animales, publicado por la Organización de los Estados Americanos, se convirtió en un clásico para la enseñanza de la Ecología en la región. Asimismo, fue uno de los profesionales fundadores de la red SPAIDERA del CONICET, desde donde se impulsaron importantes cursos de Posgrado, algunos de ellos innovadores para la realidad académica de la década de 1980. Su producción científica y formación de recursos humanos contribuyeron al surgimiento de diversos grupos de investigación en varias regiones del país, que posteriormente crecieron y promovieron importantes avances en temas ecológicos y ambientales. Sin dudas, fuimos afortunados en poder compartir un tramo del camino junto a Jorge.