CCT La Plata

Conservación de ecosistemas a través de íconos de su fauna

Científicos locales llevan adelante un trabajo de divulgación sobre los pastizales costeros y serranos.


Lagartija de las dunas. FOTOS: Hernán Povedano, Federico Kacoliris y Melina Velasco.

Lagartija de las dunas. Conservación de una especie carismática y Pastizales serranos del Sistema de Tandilia, publicados en 2012 y 2013, son dos libros que resumen parte del trabajo de la Sección de Herpetología de la División Zoología de Vertebrados del Museo de La Plata, y la prueba del importante lugar que allí se le dedica a la divulgación científica.

Los protagonistas son reptiles y anfibios característicos de ciertos ambientes sobre los que se pretende informar y crear conciencia. “Elegimos animales de rasgos simpáticos, que nos sirven como disparador para hablar indirectamente de otra cosa: los pastizales costeros y serranos”, explican Federico Kacoliris y Jorge Williams, investigador y profesional principal del CONICET, respectivamente.

En este sentido, Williams explica que “es una estrategia de conservación llamada especies-paragua que se utiliza en todo el mundo, y que apunta a la preservación de un ecosistema a partir de la protección de un animal que lo habita”. Asimismo, señala: “En otras partes los íconos de un ambiente son el oso panda o el elefante. Funciona porque la gente tiende a apropiarse más de un ser vivo carismático que de un entorno. En la región pampeana las lagartijas y reptiles pequeños dan muy buenos resultados”.

La lagartija de las dunas es un animal pequeño que puede medir como máximo 65 milímetros desde el hocico hasta el comienzo de la cola. Su dorso es del color de la arena, lo cual le permite mimetizarse con el paisaje y tiene, entre otras, la capacidad de desprenderse de toda o una parte de su cola para utilizar como señuelo ante una posible amenaza, aunque sólo puede hacerlo una vez.

El pastizal serrano y el costero de la provincia de Buenos Aires son los territorios de estudio del equipo de expertos, que se completa con Diego Di Pietro, becario del CONICET. El primero consiste en un área dominada especialmente por gramíneas, es decir pastos. Su relieve en forma de islas ha facilitado el origen de especies propias, a las cuales se han sumado otras llegadas de afuera, una situación que lo ha convertido en una de las áreas con mayor diversidad en la región pampeana. Por su parte, el costero se conforma por la combinación de dunas y sectores con más o menos humedad en los que crecen distintas comunidades vegetales.

Los libros, publicados en colaboración con un grupo de investigación de Instituto Multidisciplinario sobre Ecosistemas y Desarrollo Sustentable de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN, Tandil) y la Agencia de Conservación de Pastizales Neotropicales (NGC por sus siglas en inglés), han sido distribuidos gratuitamente en establecimientos educativos, ONGs y organismos públicos de los municipios bonaerenses del Partido de la Costa, Villa Gesell y Monte Hermoso. El próximo texto tratará sobre la iguana de cobre, una especie que sólo vive en Sierra de La Ventana.

Los científicos explican que todos los animales mencionados se encuentran “en una situación preocupante de conservación, debido especialmente a la presión antrópica bajo la cual se encuentran sus hábitats”. Plantación de especies exóticas como pinos o eucaliptus, extracción de arena y piedra, y construcciones por fuera de lo permitido son algunas de las cuestiones que los especialistas enumeran. “Además –señala Williams- algunos ejemplares son endémicos, es decir que viven en un área muy restringida, ya sea de médanos o de sierras, entonces a medida que ese ambiente se va alterando y reduciendo, también lo hacen sus posibilidades de supervivencia”.

En este momento, el grupo de trabajo avanza con un análisis sobre el valor de dichas áreas en términos de diversidad de anfibios y reptiles, como para poder plantear sugerencias de conservación. “Existen alternativas como pasajes para fauna por encima de las rutas. También podría pensarse en edificaciones palafíticas, es decir, sobre pedestales, para que estos pequeños animales pasen por debajo”, postulan.

  • Por Mercedes Benialgo. CCT La Plata.