Vinculación Tecnológica
Competencia NAVES 2015: la transferencia de investigación ganó
Por primera vez un grupo de investigadores del CONICET fue el ganador de la prestigiosa competencia en la categoría ’Idea de proyecto’.
El Dr. Alberto Ramos Vernieri, investigador asistente del CONICET en la Universidad Nacional de Tucumán (CONICET-UNT) y su equipo de trabajo perteneciente al Laboratorio de Estudios Farmaceúticos y Biotecnología Farmaceútica (LEFyBiFa) resultaron ganadores de la última edición de la Competencia NAVES (Nuevas Aventuras Empresariales) que promueve la Universidad Austral a través de su IAE Business School.
El objetivo de la competencia es contribuir a la creación de emprendimientos para potenciar el desarrollo de Argentina y la región. En su recorrido de 6 meses, los participantes acceden a seminarios y talleres de formación complementaria donde obtienen todos los conocimientos necesarios para desarrollar sus planes de negocio y transformar sus ideas en proyectos sustentables.
La propuesta de Ramos Vernieri compitió con otras 500 que se presentaron a nivel federal y fue seleccionada en la categoría ’ideas de negocio’ junto a 3 ganadores más de diferentes categorías. “Ganamos con un modelo de negocio que está relacionado con la creación de una empresa formada por tres socios, la UNT, el CONICET y un emprendedor privado que facilitaría la transferencia de las tecnologías que se generan en nuestro laboratorio”, apunta el investigador del Consejo.
La empresa en cuestión está enfocada al área de biotecnología farmacéutica y propone desarrollar proyectos con inversiones privadas que se combinarían con fondos gestionados en el sector público a través de subsidios de investigación para luego licenciar las patentes. Su propósito es ofrecer productos para el tratamiento y diagnóstico rápido de heridas crónicas como el pie diabético, las escaras y las úlceras venosas.
Llegar a ganar una instancia tan competitiva fue un trabajo arduo para todo el equipo. “NAVES aparece cuando nosotros estábamos llegando al límite de lo que podíamos hacer como grupo, y necesitábamos el aporte de gente proveniente de otras áreas y disciplinas para poder continuar avanzando”, explica Ramos Vernieri, y añade: “Los que integramos el laboratorio estamos convencidos de la importancia de la transferencia. Somos todos jóvenes que creemos cien por ciento en esto. Cada tema que se desarrolla, se lo encara desde el inicio con variables de marketing, de análisis de mercado, estudios de patentabilidad entre otros, y recién ahí comenzamos la investigación de laboratorio”.
Emprendedores de origen
El espíritu emprendedor de Ramos Vernieri despertó cuando era becario del CONICET y su pasión por la transferencia pudo trasmitirla a sus propios becarios cuando ingresó a la carrera de investigador. Hoy, el LEFyBiFa cuenta con dos patentes y sus integrantes proyectan para el presente año generar tres más. Además, hay empresas interesadas en apostar en la comercialización de esas patentes como al proyecto de EBT.
Desde la etapa inicial de su carrera Ramos Vernieri comenzó a averiguar cómo se podía hacer transferencia desde una institución científica. “Fue un arduo trabajo de ensayo y error hasta llegar a la primera patente”, observa y agrega: “Fueron los pacientes los que me hicieron mirar fuera del laboratorio. Esa es la realidad. Cuando trabajás sólo en ensayos con tubos seguramente te centrás en el resultado, pero cuando esos resultados afectan a la calidad de vida de las personas y comprobás que se están curando, que lo que hacés está funcionando, te planteás que tu trabajo no puede quedar sólo en una publicación”, manifiesta el investigador.
Ramos Vernieri no concibe su trabajo sin la variable de transferencia social. Para él ciencia básica y ciencia aplicada no son mutuamente excluyentes sino complementarias. Por ello, la primera tesis que dirigió como investigador contempló, previo a la presentación del proyecto de investigación, estudios de mercado y patentabilidad. “No se puede lograr soberanía tecnológica hasta que no incorporemos aspectos de transferencia”, asegura.
La transferencia como responsabilidad social
Con la primera patente, Ramos Vernieri se preguntó: “¿Cómo puedo hacer para que mi medicamento pueda generar recursos para hacer más investigación?”. Luego de indagar, llegó a la conclusión de que los resultados de investigación multiplican su valor si además de tener validez científica tienen también validez legal. Por ello, sus desarrollos biotecnológicos se hacen en laboratorios que realizan gestión de calidad siguiendo los lineamientos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Otro aspecto central para aquel que hace transferencia de tecnología desde la responsabilidad social es saber cómo es la situación del país, es decir, poder llegar a información certera del tema que se investiga. “Los datos de la Organización Mundial de la Salud son importantes, pero lo verdaderamente relevante son los datos del país para orientar tu proyecto hacia las necesidades que tiene tu población”, manifiesta el investigador. “Es sabido que estos datos no siempre están disponibles por lo que nosotros también generamos este conocimiento”, señala.
Ramos Vernieri destaca la figura del emprendedor como facilitador del trabajo de trasferencia. “El investigador va a llegar hasta donde le dé su cuerpo y sus conocimientos. Uno puede saber mucho de química pero no tiene por qué saber de negocios”, asegura. Del mismo modo, valora el equipo técnico de la Dirección de Vinculación Tecnológica que da soporte técnico a todo lo relacionado a la transferencia de ciencia y tecnología. Por caso, existe un área encargada específicamente de brindar asesoramiento en la creación de EBT.
Forman el Laboratorio de Estudios Farmacéuticos y Biotecnología Farmacéutica (LEFyBiFa):
Silvia González, investigadora principal y directora del LEFyBiFa, (CCT Tucumán- CONICET)
Alberto N. Ramos Vernieri, investigador asistente, (CONICET-UNT)
María Eugenia Sesto, investigadora asistente, (CONICET-UNT)
Eliana R. Solórzano
Carla A. Cabrera
Exequiel E. González
María de los Ángeles Lazarte
Nicolás A. Cerúsico (CONICET-UNT)
Romina M. Chávez Jara
Por Ingrid Lucero Parada
