CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

Asentamientos indígenas que serían anteriores a la Conquista en la Ciudad de Buenos Aires

Fueron descubiertos por científicos del CONICET y de la Universidad del País Vasco. Ahora están en la etapa de análisis fisicoquímicos para confirmar su antigüedad.


Santa María del Buen Ayre era el nombre con el que se había bautizado a la ciudad capital del país en su primera fundación por Pedro de Mendoza en 1536. De los habitantes originarios de esas tierras, hasta el momento en excavaciones arqueológicas diversas se habían podido relevar utensilios de cerámica, flechas, mezclados con elementos de la población europea.

En el marco de un programa de investigaciones de la Universidad del País Vasco (UPV), el Centro de Arqueología Urbana (CAU) de la Universidad de Buenos Aires, y la Universidad del Museo Social, se encontraron por primera vez restos de cimientos de lo que sería un asentamiento indígena pre-español. “Nunca supusimos encontrar una aldea de este tipo, no estaba en los planes, buscábamos otra cosa, siempre esta lo inesperado en una investigación pero esto fue inesperado del todo”, confía Daniel Schávelzon, investigador principal del CONICET en el Centro de Arqueología Urbana (CAU), Instituto de Arte Americano e investigaciones “Marío Buschiazzo” de la Universidad de Buenos Aires.

Actualmente, según los datos recabados en el Censo Nacional, en Capital Federal un 2,1 por ciento de la población se reconoce descendiente o perteneciente a un pueblo originario, Quechua, Aymará y Guaraní, en su mayoría; lo que no se conocía hasta ahora es que podrían encontrarse vestigios de una población fija anterior a la llegada de los españoles en el margen sur de la Ciudad. El equipo de trabajo, bajo la dirección de campo de Ulises Camino, del CAU, realizó excavaciones en un predio cercano al Autódromo Oscar y Juan Galvez, en el parque de la Ribera Sur, un terreno que sufrió pocas alteraciones, con escasa edificación y sin estacionamientos subterráneos lo que lo hacía ideal para encontrar sin modificaciones elementos de la pre-colonia. Era el lugar indicado por el propio Camino, en su tesis de doctorado, como el más probable para la existencia de este tipo de sitio arqueológico.

“En esta zona siempre se encontraba gran cantidad de material indígena, y es lo que supusimos que íbamos a hallar, pero por primera vez en Buenos Aires, encontramos restos de arquitectura, es decir marcas en el piso de postes de edificios. Se suponía que la población que había en aquel entonces en la zona era nómade o semi-nómade, estamos descubriendo que en realidad tenían cabañas, o tolderías más o menos importantes”, explica Schávelzon.

Además, en general, explica el científico, usualmente se encuentran los efectos que podrían haber pertenecido a poblaciones indígenas, mezclados con otros de origen claramente europeo, pero en este caso íntegramente encontraron material indígena. “los objetos son patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, por tanto es su destino final, luego de que se restauren y se hagan las pruebas necesarias”.

En este momento el área, que fue explorada mediante una técnica moderna de arqueología, llamada de área abierta que implica abrir superficies muy grandes de terreno, se encuentra tapada por seguridad, y entre tanto dure la investigación se puede cubrir y descubrir varias veces. “Hasta que pueda volver la misión española, quedará tapado y a resguardo”, asegura Schávelzon.

Lo más importante, explica, será la determinación por medios fisico-químicos de la antigüedad de los elementos recolectados y esa será la próxima etapa para confirmar la hipótesis de que son efectivamente pre-españoles. Alguno de esos métodos serán aportados por universidades argentinas como la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata, y otra parte se hará en el extranjero. Además se contrastarán análisis de varios laboratorios para tener mayor seguridad.