PROGRAMA NACIONAL DE CIENCIA Y JUSTICIA
Implementación de Sistemas de Calidad en Laboratorios Forenses
Desde el Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia se comparten los primeros resultados y análisis del relevamiento realizado.
El Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET analiza los primeros resultados de la Encuesta de Calidad para Laboratorios que prestan servicios a la Justicia lanzada en abril de 2026, una herramienta sistematizada por Gabriela Quiroga y Luciano Real, integrantes del Consejo Asesor del Programa, junto a la consultora Claudia García Bonelli.
Tras las jornadas realizadas entre 2024 y 2025, la encuesta se constituyó como un instrumento que permitió transformar los intercambios surgidos en esos espacios en datos sistemáticos y comparables. Con una participación de 90 laboratorios que prestaron, prestan o desean ofrecer servicios a la Justicia; el Área de Calidad se ha entrevistado con algunos de los responsables con el fin de relevar necesidades de capacitación y priorizar acciones futuras.
Datos destacados
Del total de laboratorios participantes, un 47% aún no prestan servicios a la Justicia pero manifiestan interés en hacerlo. Este dato es estratégico para los analistas porque representa un capital científico-técnico que podría estar disponible para cubrir parte de la demanda judicial.
“Mientras que los laboratorios que ya trabajan con la Justicia se concentran en análisis forense (71%), los interesados tienen un perfil mucho más variado: química analítica/ambiental (48%), salud/biomedicina (40%), física/materiales (19%) y bromatología/alimentos (17%). Esto sugiere que podrían cubrir demandas no tradicionales para el Poder Judicial como pericias ambientales, análisis de contaminantes, control de calidad de fármacos o estudios de materiales”. Asimismo, consideran que se podría ampliar la cobertura geográfica. “Muchos de estos laboratorios dependen del CONICET y universidades distribuidas en todo el país. Su incorporación podría parcialmente descentralizar los servicios periciales, reduciendo tiempos y costos para el sistema judicial en regiones alejadas de los grandes centros urbanos”, reflexionan.
Un dato clave de la encuesta está relacionado con la disponibilidad de recursos y la comunicación interna en los laboratorios. Un 95% afirmó disponer de recursos (edilicios, parcialmente equipamiento) y tener cierto grado de orden en la comunicación interna. “En términos de un SGC, esto significa que gran parte de los laboratorios ya cuenta con elementos básicos que exigen una norma como ISO 9001* o ISO/IEC 17025**, tales como recursos identificados y una estructura de asignación de responsabilidades”.
Los analistas encuentran reflejada en los resultados una idea que venían observando desde su propia expertise, muchos laboratorios ya tienen buenas prácticas de base (recursos disponibles, asignación de tareas, alcance definido) pero éstas no siempre están documentadas y sistematizadas en procesos verificables. “Un sistema de gestión no reemplaza lo que el laboratorio ya hace bien, sino que brinda organización y estructura, transformando un buen desempeño informal en un desempeño auditable y sostenible en el tiempo, incluso ante cambios de personal”, destacan. Por otra parte manifiestan que el personal de los laboratorios entrevistados, expresan la necesidad de ser acompañados por especialistas en la implementación de sus SGC, con el propósito de acreditar o certificar una norma de calidad.
Por qué los laboratorios que prestan o deseen prestar servicios a la Justicia deberían implementar un Sistema de Gestión de Calidad
La calidad no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión. “La implementación de un SGC genera confianza en sus resultados, mejora su reputación y amplía la posibilidad a colaboraciones, financiamiento y, especialmente, a prestar servicios a la Justicia”.
Resulta una ventaja competitiva. “En un contexto donde la Justicia y otros sectores exigen cada vez más estándares altos de calidad, adelantarse a la demanda es una estrategia inteligente. Los laboratorios que hoy implementen SGC estarán mejor posicionados para captar futuros proyectos y servicios”.
Se puede comenzar a trabajar aún con un presupuesto reducido. “Muchos laboratorios ya cuentan con recursos básicos para comenzar a trabajar progresivamente en la implementación de normas o al menos de algunos estándares básicos para mejorar el desempeño en calidad”.
“El objetivo final es la acreditación ante el Organismo Argentino de Acreditación (OAA), en caso de elegir la norma ISO/IEC 17025; o bien, la certificación, en caso de seleccionar la norma IRAM-ISO 9001. Cada paso en la implementación del SGC acerca a ese objetivo y, con él, a un lugar de privilegio en el sistema científico-técnico nacional”, concluyen.
Para contactar con el Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET, comunicarse al correo calidad-cienciayjusticia@conicet.gov.ar.
* La norma IRAM-ISO 9001: 2015 es un estándar oficial que establece los requisitos para implementar un Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) en cualquier tipo de organización, adaptado en el país por el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM).
** La norma IRAM- ISO/IEC 17025:2017 es el estándar internacional para laboratorios de ensayo y calibración que asegura su imparcialidad, competencia técnica y confiabilidad de los resultados.
