CIENCIA Y AMBIENTE
Científicos del CONICET evalúan estrategias para mejorar la productividad de los pastizales sin amenazar la biodiversidad
Se trata de un estudio global que se replicó en 79 sitios distribuidos en seis continentes.
Casi la mitad de la superficie de la Tierra son pastizales: sitios dominados por pastos y otras plantas herbáceas, donde casi no hay árboles. Los pastizales son una fuente esencial para la producción de alimentos en el mundo, ya que representan la comida de muchos animales silvestres y del ganado doméstico como vacas, cabras, camélidos. A la vez, los pastizales regulan el clima y otros factores ambientales y tienen una gran biodiversidad. Sin embargo, la producción agrícola y la urbanización creciente amenazan los pastizales del mundo. Un grupo de científicos internacionales, liderado por los investigadores del CONICET Sofía Campana, Pedro Tognetti, Pamela Graff y Laura Yahdjian, del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA, UBA-CONICET), y Juan Alberti, del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET), se propuso estudiar pastizales distribuidos en seis continentes para evaluar estrategias de producción sustentable. El resultado es un paper que es tapa de la revista Frontiers in Ecology and the Environment en el mes de abril 2026, una de las revistas más prestigiosas en el área de la ecología.
Junto con un grupo de colegas del mundo, y en el marco de un experimento global de larga duración en pastizales de la Red de Nutrientes, a partir de 2008 comenzaron un trabajo de campo que continúa hasta la actualidad, manteniendo parcelas experimentales en donde añadieron nutrientes -nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes- y, en otros casos, excluyeron animales herbívoros mediante cercas. En total, fueron estudiados 79 pastizales que abarcan una amplia gama de climas y suelos, muchos de ellos en Argentina. En estos sitios monitorearon un conjunto estandarizado de indicadores de servicios ecosistémicos a lo largo del tiempo. Como resultado, sugieren que “las medidas de gestión alternativas pueden sustentar la producción ganadera, a la vez que se preservan los servicios ecosistémicos y la biodiversidad de los pastizales”.
“Esto significa que la gestión del territorio no tiene por qué ser una elección entre ´producción´ y ´conservación´”, explica Yahdjian. Los datos, apunta la científica, muestran que algunas acciones como la fertilización con nutrientes pueden aumentar el alimento para el ganado, pero también pueden tener costos en la diversidad de plantas, especialmente cuando se aplican de forma continua durante largos períodos. La conclusión es que, al elegir estrategias que reconozcan estos compromisos —en lugar de maximizar un solo resultado—, los gestores de los pastizales puedan mantener la producción ganadera al tiempo que evitan la pérdida de otros beneficios de la naturaleza, como la regulación del clima, el mantenimiento de la biodiversidad y la polinización.
“Los pastizales se ven amenazados por el uso humano, principalmente por la conversión a tierras agrícolas vinculada a la producción de alimentos y la urbanización, la intensificación de los sistemas ganaderos y el aumento de los aportes de nutrientes. La destrucción de los pastizales produce pérdida de biodiversidad, erosión y reducción de la materia orgánica del suelo y cambios en el ciclo del agua, todo lo cual puede repercutir en el sistema climático”, advierte Yahdjian. “Al utilizar el mismo diseño experimental y las mismas mediciones en los 79 sitios distribuidos en todos los continentes, logramos un conjunto verdaderamente representativo de los pastizales del mundo –continúa la investigadora-, lo que nos llevó a una conclusión especialmente útil: las intervenciones que aumentan la biomasa vegetal suelen reducir la diversidad de plantas y los servicios asociados a ella, por lo que la gestión sostenible debe considerar los compromisos y no sólo las ganancias a corto plazo”.
Además, los científicos identificaron que sacar el ganado de los pastizales no siempre permite su recuperación, ya que en muchos casos, el ganado es el que mantiene la biodiversidad. La producción ganadera sustentable es necesaria para garantizar la seguridad alimentaria en el tiempo, ya que la biodiversidad y la conservación del suelo son piezas fundamentales de la producción. Estos resultados, según los científicos, pueden servir de base para la toma de decisiones prácticas y políticas aplicadas a los sistemas de producción basados en el pastoreo que establezcan cuándo -y durante cuánto tiempo- deben descansar los pastos, cuándo es probable que los aportes de nutrientes generen costos ocultos y cómo evitar opciones de manejo que reduzcan gradualmente la biodiversidad y la prestación de servicios ecosistémicos, incluso si el forraje aumenta inicialmente. También, aseguran, los resultados publicados en este estudio proporcionan una base científica para la provisión de múltiples servicios ecosistémicos (por ejemplo, sopesar los beneficios del manejo para aumentar el forraje frente a los impactos en la polinización, la resistencia a las invasiones y los servicios relacionados con el clima) en la planificación de pastizales.
“Este estudio amplía una línea de investigación centrada en cómo los principales factores del mundo real —el manejo del pastoreo y el enriquecimiento de nutrientes— influyen no sólo en la biomasa, sino también en el conjunto más amplio de servicios que proporcionan los pastizales”, dice Tognetti. “Asimismo, se alinea con una trayectoria que utiliza experimentos coordinados y redes globales para transformar los conocimientos ecológicos locales en directrices generales que los gestores del territorio puedan aplicar en diferentes regiones del mundo”.
A futuro, los científicos planean estudiar qué estrategias intermedias -niveles y momento de la fertilización, intensidad y duración del pastoreo rotacional, contextos mixtos de fauna silvestre y ganado- permiten mantener múltiples servicios ecosistémicos; cómo cambian los resultados ante el aumento de los fenómenos climáticos extremos; y cómo diseñar un manejo adaptado a las condiciones locales, pero que a la vez tenga en cuenta los patrones globales. Otra línea de investigación importante prevista es la identificación de umbrales —cuando las ganancias a corto plazo se convierten en pérdidas a largo plazo— y la evaluación de herramientas adicionales que podrían favorecer la producción ganadera y la conservación de los pastizales.
Referencia bibliográfica:
Yahdjian, L., Campana, S., Tognetti, P. M., Alberti, J., Graff, P., Molina, C., … & Virtanen, R. (2026). Insights on global rangeland ecosystem services shaped by grazing and fertilization. Frontiers in Ecology and the Environment, e70022.
