25-02-05
| La Capital, Rosario | Información general
Un dinosaurio "argentino"
podría cambiar la historia evolutiva
El
neuquenraptor argentinus vivió hace unos 80 millones de años
en la Patagonia y es estudiado por un argentino
El neuquenraptor argentinus, una especie de dinosaurio carnívoro
que habitó la Patagonia hace unos 80 millones de años,
es el nuevo hallazgo de un grupo de investigadores argentinos que
podría cambiar la historia evolutiva de los velociraptores
en el período cretácico.
El paleontólogo Fernando Novas, que llevó adelante la
exploración en la zona de Sierra del Portezuelo, Neuquén,
dijo que el descubrimiento es el fósil de una "garra puntiaguda"
de un animal "semejante a un ñandú", que permite
ver la historia de los dinosaurios de una manera "más
realista".
El fósil fue encontrado en 1996 en una excavación sobre
una zona montañosa ubicada a unos 20 kilómetros de la
localidad neuquina de Plaza Huincul, pero las conclusiones de los
paleontólogos fueron difundidas recién ahora y serán
publicadas por la prestigiosa revista científica Nature.
Con el descubrimiento "nos metemos en el ruedo científico
de temas que estaban en manos de norteamericanos y chinos", ya
que "estos animales son frecuentemente encontrados en rocas del
período cretácito en China, Canadá y los Estados
Unidos", anunció el investigador del Conicet Novas.
El hábitat de los velociraptores se creía restringido
exclusivamente al hemisferio norte, en América del Norte y
Eurasia, mientras que se supuso que en otras zonas los animales no
habían resistido y que sus roles ecológicos habían
sido desempeñado por otros dinosaurios.
"Con estos hallazgos, podemos afirmar que sus parientes no sólo
estuvieron presentes aquí, despanzurrando sus presas, sino
que además fueron muy diversos en sus tamaños y hábitos
alimenticios", evaluó Novas.
Así, con el descubrimiento del neuquenraptor argentinus se
replantearía la "historia evolutiva" y la "distribución
geográfica" de este tipo de animales y permitirá
a los paleontólogos "ver la historia de los dinosaurios
carnívoros con otros ojos, de una manera más realista",
dijo.
Novas describió que el fósil es la parte de una pata
de un dinosaurio carnívoro del tamaño de un ñandú,
cuya morfología en el segundo dedo del pie, el índice,
consiste en una garra puntiaguda, transversalmente comprimida, que
asociada con otras falanges le permitían a este dedo moverse
muy ampliamente".
Como la pata del águila
Con este tipo de garra o "dedo dos", que "recuerda
a la que tienen en el segundo dedo las patas de un águila",
el animal "cortaba la piel y los músculos de sus presas,
y hurgaba entre sus vísceras", dijo el paleontólogo
y jefe del Laboratorio de Anatomía Comparada del Museo Argentino
de Ciencias porteño.
Novas precisó que el neuquenraptor argentinus -pariente del
velociraptor que se ve en la película "Parque Jurásico",
aunque de una especie diferente- tuvo un largo de "dos metros
desde la nariz a la cola", una altura de "dos metros y medio,
desde la cabeza al piso" y se desplazaba con la velocidad del
ñandú.
Vivió hace 80 millones de años y convivió con
otros dinosaurios cuyos fósiles ya fueron hallados en la Patagonia:
el megaraptor namunhuaiquii, un carnívoro de casi nueve metros
de largo; el patagonykus puertaii, algo más pequeño;
y el unenlagia comahuensis, un dinosaurio emparentado con las aves.
El investigador señaló que la zona donde fue hallada
la garra es un lugar montañoso, donde se aprecian bandas de
colores rojizos y amarillentos correspondientes a minerales y pigmentos,
formado de rocas depositadas por arroyos y ríos que desembocaban
en el océano Pacífico.
La etapa de exploración de la expedición fue financiada
por National Geographic, mientras su desarrollo tuvo el apoyo económico
de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica
de la Secretaría de Ciencia e Investigación de la Nación,
y de las empresas Renault y Poxipol, detalló Novas. (DyN)