26/04/2013 | CENPAT
Cuando la ciencia ayuda a reconstruir la memoria de los pueblos
Investigadores del CONICET analizaron restos óseos y diferentes materiales del patrimonio cultural de las comunidades originarias de la Patagonia.

(Para leer la nota en inglés, haga click aquí)

A comienzos de abril la Secretaría de Cultura de la Provincia del Chubut restituyó a la comunidad Ceferino Namuncurá-Valentín Saygüeque de la localidad de Gaiman restos humanos, objetos y ajuar funerario encontrados en el cerro Loma Torta, y que fueron previamente estudiados por un grupo de antropólogos, arqueólogos y biólogos investigadores del CONICET.

“Luego de un arduo trabajo de campo y de los estudios realizados en el laboratorio, se determinó que en el sitio fue inhumado un número mínimo de 13 individuos, dos de los cuales tienen entre 300 y 350 años de antigüedad”, explica Julieta Gómez Otero, antropóloga e investigadora independiente del CONICET en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT – CONICET).

La tarea comenzó en el año 2006 cuando una vecina de Gaiman entregó al CENPAT huesos astillados que encontró en la cumbre del cerro Loma Torta.

Gómez Otero asegura que la investigación se dificultó por el estado de destrucción que presentaban los restos. El sitio donde se encontraban formaba parte de un circuito de enduro. “El lugar estaba alterado antrópicamente y la muestra era muy fragmentaria. Los restos humanos estaban diseminados por el paso de las motos por lo que fue necesario extraerlos para evitar mayores daños”, comenta.

Después de casi cinco años de trabajo científico, el pasado jueves 11 de abril los miembros de la comunidad Ceferino Namuncurá-Valentín Saygüeque trasladaron desde el CENPAT los restos hacia su lugar de origen. Fue restituida la totalidad del material biológico analizado, incluyendo huesos que no pudieron ser identificados.

Posteriormente los referentes de todas las comunidades originarias de la provincia del Chubut llevaron los restos a lo alto del cerro donde fueron reinhumados por los científicos en el marco de una ceremonia sagrada que incluyó música y cantos tradicionales de esos pueblos.

“Desde nuestras disciplinas preservamos y estudiamos este patrimonio, para conocer qué tiene para decirnos, pero sobre todo para socializar ese saber con la comunidad y contribuir a la memoria y a la identidad de un pueblo que ha sido históricamente invisibilizado”, señala la investigadora.

Ricardo Romero Saygüeque es el huerquén de la comunidad, es decir su mensajero y coordinador y asegura que la restitución “fue una reivindicación histórica que garantiza la continuidad de nuestra cultura”.

Además destaca la importancia del vínculo con los científicos y de seguir con el trabajo en el cerro Loma Torta. “La relación entre lo científico y el conocimiento ancestral de nuestra comunidad empieza a dar los primeros resultados pero todavía se puede profundizar”, asegura.

Los restos encontrados en el cerro incluían huesos completos o fragmentados, y materiales culturales como artefactos de piedra, pequeñas cuentas talladas en valvas de moluscos, en guijarritos horadados y un disco de bronce o cobre, de unos tres centímetros de diámetro. A partir de los estudios realizados en el laboratorio puede obtenerse información variada, desde cómo era su estilo de vida, sus costumbres, hasta el sexo de los individuos en caso de encontrar cráneos o pelvis, la edad al momento del deceso, y otros indicadores de salud y alimentación.

Según Gómez Otero estos materiales culturales asociados señalan que había personas especializadas en el trabajo de confección de esas cuentas y además el disco de metal podría indicar intercambios y relaciones con pueblos que vivían fuera de los límites de la Patagonia, sea el noroeste o el otro lado de la cordillera.

Silvia Dahinten, bioantropóloga y también investigadora independiente en el CENPAT, explica que a partir de fechados radiocarbónicos, realizados en un laboratorio especializado, se determinó la antigüedad de dos individuos parcialmente articulados: uno fallecido hace 300 años y otro hace 350 años con estaturas estimadas en 1,77 y 1,62 metros. En cambio, de los once individuos restantes no fue posible sacar mayor información, debido a que las muestras eran incompletas.

Entre estos restos fragmentarios pudo distinguirse 6 niños menores de 5 años e incluso un feto de más o menos 25 semanas de gestación, que sugiere la presencia de su madre dentro del resto de los huesos.

“A partir de los restos óseos encontrados pudimos inferir que se trataba de una población de cazadores recolectores con alta actividad física, sin estrés alimenticio de acuerdo a los estudios paleopatológicos realizados, y por lo tanto con un muy buen estado de salud”, afirma la bioantropóloga.

Dahinten comenta que la restitución a una comunidad es novedosa y sienta precedente para futuras investigaciones. “Para nosotros es importante haber contribuido con la cultura Mapuche Tehuelche con información científica que les permita hacer una reconstrucción de su cultura”, concluye.

Asimismo, la Dirección del CENPAT participó en la coordinación de las actividades de rescate, investigación y restitución junto a la Secretaría de Cultura del Chubut (autoridad de aplicación de la legislación provincial en torno al Patrimonio Arqueológico, Antropológico y Paleontológico), la Dirección Provincial de Asuntos Indígenas y la comunidad Ceferino Namuncurá-Valentín Sayhueque. Según las investigadoras esta experiencia es un ejemplo de cooperación inter-institucional, de reparación histórica y de acercamiento sincero, sólido y franco entre el sector científico y las comunidades originarias.

  • Por Lucila Espósito y Alejandro Cannizzaro.
  • Sobre investigación:
  • Julieta Gómez Otero. Investigadora independiente. CENPAT.
  • Silvia Dahinten. Investigadora independiente. CENPAT.
  • Eduardo Moreno. Investigador adjunto. CENPAT.
  • Nilda Weiler. Investigadora adjunta. CENPAT.
  • Paula Novellino. Investigadora adjunta. Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “J. Cornelio Moyano”, CCT Mendoza.
  • Roberdo Taylor. Profesional adjunto. CENPAT.
  • Haydée Palleres. Profesional adjunta. CENPAT. 
  • Ana Armani. Becaria doctora. CENPAT.
  • Anahí Banegas. Becaria doctoral. CENPAT.
  • Ariadna Svoboda. Becaria doctoral. CENPAT.
  • Verónica Schuster. CENPAT.
  • Gabriela Millán. CENPAT.
  • Soledad Goye. CENPAT.
  • Mariano Reyes. CENPAT