CERELA

Yogurito estuvo en Tecnópolis

Profesionales del CONICET explicaron los beneficios de este producto, que hoy ayuda a mejorar la nutrición de más de 100 mil niños en Tucumán.


Científicas del CERELA dieron el presente en Tecnópolis. Foto: gentileza científicos.

Las doctoras en bioquímica Verónica Molina, profesional adjunto, y Marta Nuñez profesional principal, ambas del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA, CONICET), estuvieron presentes en el stand de Yogurito del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Durante las tardes del 11 y 12 de septiembre hablaron con el público acerca de este producto y sobre su trabajo como parte del equipo de investigación del Centro.

Yogurito es un yogur enriquecido con probióticos desarrollado por el CERELA y que actualmente es distribuido en escuelas públicas de la provincia de Tucumán como parte del plan alimentario provincial “Copa de leche”, que beneficia a más de 100 mil niños y niñas.

Yogurito es el resultado del trabajo de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el CERELA y los Ministerios de Desarrollo Social, Educación y Salud tucumanos y la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

En el stand de Tecnópolis las científicas explicaron el trabajo de laboratorio donde se aísla la bacteria láctica probiótica, las etapas de la investigación y el proceso de transferencia a las empresas. Luego comentaron en detalle el proceso de fabricación y ofrecieron el yogur a los visitantes para degustarlo.

“Me apasiona porque realmente pocas veces uno se siente reconocido en su trabajo, que se hace de incógnito en los laboratorios. Pero salir a la calle y ver la respuesta de la gente, que nos reconocen o que los chicos digan ‘que rico que está el yogur’, la verdad que a uno lo enorgullece”, afirmó Nuñez.

Durante la experiencia los visitantes se sorprendieron al conocer los beneficios para la salud que aporta este yogur, y la cantidad de alimentos de consumo diario que contienen bacterias lácticas aunque no sean probióticas.

Según Molina, el público que concurrió al stand fue sumamente heterogéneo, desde niños de escuelas primarias hasta adultos mayores. Sin embargo todos coincidieron en la misma inquietud: la comercialización de Yogurito.

“Nosotras explicamos que por ahora es un proyecto social y lo distribuimos en forma gratuita en las escuelas a los niños considerados como una población de riesgo. El objetivo es impulsar el desarrollo de pymes locales”, comentó la profesional del CONICET.

El programa que se lleva a cabo desde el 2008 ya cuenta con resultados positivos, como la disminución del ausentismo escolar de los niños tucumanos. Molina dijo que la importancia de este producto radica en su implicancia a nivel social a través de la mejora de la alimentación de los niños.

“Yogurito cuenta con los beneficios nutricionales de la leche como materia prima a los que se suman, mediante la incorporación de probióticos, el refuerzo del sistema inmunológico que protege al organismo de bacterias causantes de enfermedades y previenen el riesgo de contraer infecciones respiratorias y gastrointestinales”, aclaró Nuñez.

Ambas profesionales del CERELA-CONICET destacaron la importancia de explicar los aportes de la investigación que realizan y de qué modo el resultado de ese trabajo repercute en la vida cotidiana de numerosos sectores de la población. Al respecto Nuñez sostuvo: “Siempre rescatamos la idea detrás de este proyecto que es la transferencia completa del laboratorio, con todos los análisis que se tienen que hacer, y la posibilidad de haber trasladado eso a la sociedad y que llegue como un producto al que la gente puede acceder fácilmente, como es un yogur”.

Por María Cecilia Leone.