10/03/2017 | JORNADAS FEDERALES DE PERIODISMO CIENTÍFICO
“Un periodista científico puede participar en todas las secciones de un medio”
Lo dijo Valeria Román en el marco de la charla que se dio en el C3, junto a la investigadora del CONICET especializada en temas de género Karina Felitti.

Enmarcada en las Jornadas de Periodismo Científico que desde hace tres años impulsa el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en la biblioteca del Centro Cultural de la Ciencia (C3) se realizó una charla con la periodista científico ex editora de Ciencia en el diario Clarín y actual colaboradora de las revistas Scientific American y Nature, Valeria Román, y la investigadora especializada en temáticas de género, Karina Felitti, cuyo eje fue “el rol de las mujeres en las noticias sobre ciencia”.

Durante el encuentro, con respecto al despertar de su vocación, Román mencionó un seminario de Periodismo Científico que cursó cuando estudiaba comunicación en la UBA. “Desarrollé una vocación para aprender sobre un montón de temas continuamente y compartir esa información para cambiar algo del mundo –dijo-. Al menos esa es la ilusión”. La ciencia le gustaba desde chica: un indicio de ello es una foto de su infancia que su madre encontró hace poco, posando al lado de un hombre prehistórico de un museo en Mar del Plata. Desde muy pequeña, Román vivía haciendo preguntas. Cosa que sigue haciendo: “En algunos temas de ciencia, lo que me apasiona es que puedo haber hecho cinco o seis notas con un científico, y cuando lo entrevisto nuevamente tiene una novedad que me sorprende. En cada paper hay nuevas preguntas, eso es lo bueno y desafiante de esta profesión”.

A Felitti la llevó a estudiar Historia vivir la dictadura militar y discutir con sus familiares sobre el tema sintiendo que necesitaba más argumentos para sostener sus opiniones. Comenzó trabajando como docente y luego obtuvo su beca de doctorado para investigar en el CONICET, donde se especializó en educación sexual en las Ciencias Sociales “para cubrir, de nuevo, una necesidad”. “En las Ciencias Humanas –reflexionó Felitti- las preguntas que uno se hace en general están motivadas por la biografía personal Mi pregunta de investigación siempre tuvo que ver con la liberación de las mujeres heterosexuales de clase media porque era mi grupo de pertenencia, principalmente por mi madre”. Su primer artículo de divulgación fue sobre la píldora anticonceptiva: lo escribió para un libro sobre la historia de las mujeres. Fue la primera vez que buscó un título atractivo a lo que escribía, algo “vendible”, porque se trataba de un libro para académicos y no académicos también. A partir de ahí mi agenda de temas se amplió –escribió artículos sobre Tinder, la menstruación, los círculos de mujeres- pero siempre con el eje puesto en la liberación sexual de las mujeres.

Con respecto a los desafíos de comunicar ciencia en los medios masivos, Román mencionó que encontrar espacio y tiempo para dedicarle a las noticias del rubro no es sencillo. “Cuando empecé hace veinte años el espacio era aún menor: el periodista de ciencia no tenía un lugar reconocido. Estaba más aislado. Se pensaba a la nota de ciencia solo cuando había un descubrimiento puntual: hoy un periodista científico puede incidir en cualquier sección de un medio. El desafío es que haya más ciencia en secciones como política o economía”.

Felitti contó que escribir notas más allá de la escritura académica le gusta mucho -lo definió como algo terapéutico-. “Las notas que escribí para Anfibia, por ejemplo, me permitieron poner en palabras más amenas ciertas experiencias etnográficas que no puedo contar del mismo modo para una revista académica: muchas veces fueron una especie de solución para entender lo que había vivido”. Y un desafío que remarcó en este sentido fue que “la academia” valore más la divulgación científica.

Muchas veces las entrevistas que le hacen para medios son sobre temáticas donde lo más fácil sería responder que “es algo complejo”, porque implican una diversidad de cuestiones al respecto. Sin embargo, Felitti aclaró que prefiere recoger el guante de la pregunta e intenta responder de la forma más clara pero académica posible, para así no perder esos espacios donde la reflexión académica se cuela en la agenda cotidiana de los medios. “De otro modo es perder la oportunidad de decir ´algo´”.

Sobre el prototipo de mujer científica que construyen los medios masivos hoy en día, ambas dieron su punto de vista. “Fue difícil incorporar entrevistas con científicas mujeres, pero por suerte en los últimos años eso está cambiando”, indicó Román. “En 1998 participé de un congreso de la Red Argentina de Periodismo y Género y luego de un encuentro de Mujeres y Ciencia organizado por la UNESCO, experiencias que me sirvieron para pensarme a mí como mujer dentro del ámbito del periodismo y también a la mujer dentro de la ciencia, que sufre mucha discriminación”.

Felitti, por su parte, puntualizó que “en los medios, por ejemplo en ocasiones como notas por la distinción del Premio L´oreal en las Mujeres en la Ciencia, a las mujeres se les pregunta cómo reparten su tema entre la profesión y la vida privada, y la respuesta de las científicas es que no sufren discriminación, pero después la investigación en estos temas dice otra cosa. Que no eligen el lugar donde estudiar porque lo eligió su pareja, que su pareja se doctoró antes porque tenían hijos y ella tenía que dedicarse más que él a eso, datos que están naturalizados y hablan de una realidad distinta que viven las mujeres científicas, más difícil, que no es tan equitativa con respecto a la de los hombres”.

“Los premios L´Oreal/ Unesco y L´Oreal/ Conicet también me hicieron tomar conciencia y reflexionar sobre cuál era el lugar de las mujeres en el periodismo”, agregó por último Román. “Es un tema muy tabú, pero en general los puestos de decisión en los medios están ocupados por hombres, y en las reuniones de sumarios de producciones, las propuestas se aprueban más rápido cuando son presentadas por varones. A nosotras nos ponen más objeciones”.

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