CIENCIA ARGENTINA

Un Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular en Rosario

Se trata de la inauguración del segundo nodo en Latinoamérica. El primero fue con el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA-CONICET)


Capitanich, Barañao, Manzur, Maiorana y Fernández durante el descubrimiento de la placa. Foto: CONICET Fotografía.

El jefe de Gabinete de Ministros, Cdor. Jorge Capitanich; junto al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao; el ministro de Salud, Dr. Juan Manzur; y el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Prof. Darío Maiorana, inauguraron el Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario (MPLbioR), dependiente de la UNR y la Sociedad Max Planck de Alemania.

Durante la inauguración, Capitanich destacó la inversión del Estado Nacional en ciencia y tecnología “que equivale al 0,68% del producto interno bruto lo que resulta en una contribución extraordinaria en estos últimos 11 años”. Por su parte, el Dr. Barañao hizo referencia al desafío que tienen los científicos argentinos con la sociedad que es la que financia su formación, “es la solución de problemas concretos que permitan forjar un camino hacia la movilidad social ascendente”.

El MPLbioR es un laboratorio de excelencia con infraestructura acorde a las máximas exigencias que requiere la investigación actual, dotado de un centro internacional de microscopía confocal y fluorescencia único en su tipo. Al respecto, el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Dr. Roberto Salvarezza resaltó que “es un instituto de investigación en ciencia básica que cuenta con 25 investigadores y becarios del CONICET, que sin duda generará verdaderos aportes a la investigación”.

La dirección de este laboratorio estará a cargo del Dr. Claudio Fernández, investigador del CONICET, científico repatriado de reconocida trayectoria en el estudio y análisis del campo de las enfermedades neurodegenerativas, como Parkinson y Alzheimer.

Este laboratorio permitirá que dos científicos argentinos hoy radicados en Berlín, regresen a su ciudad. En tanto, cuatro estudiantes alemanes llegarán a Rosario para realizar su doctorado internacional en 2015. Año en el que dictará clases en la UNR el último premio Nobel de Química, Stefan Hell, quien además es director del Instituto Max Planck de Biofísica Química de Göttingen (Alemania).

“Argentina está en el máximo nivel de investigación mundial. Este es otro ejemplo del excelente momento que atraviesa la ciencia y la tecnología en nuestro país luego de una década de sostenido crecimiento y apoyo de las políticas del Estado nacional”, concluyó el Dr. Salvarezza.

En el mismo edificio, quedará habilitado el primer Centro Internacional de Microscopía de Excelencia Nikon de Latinoamérica, desde el cual se realizarán todas las demostraciones y anuncios de avances tecnológicos para la región.

Sobre la Cooperación con Max Planck

La cooperación con Alemania es una de las más fuertes para nuestro país. En particular entre la Sociedad Max Planck y las instituciones de ciencia y técnica argentinas que han permitido a lo largo de más de 20 años establecer grupos asociados. El CONICET comparte el primer Instituto Partner de la Sociedad Max Planck en Latinoamérica, el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA) inaugurado en octubre del 2011.

El edificio del Max Planck Rosario está construido en el predio de la Ciudad Universitaria con una infraestructura edilicia de 1500 m2 de superficie.

El equipo de Resonancia Magnética Nuclear del laboratorio de Rosario es el más potente y sensible de la Argentina. Está montado con tecnología de criosonda, que permitirá investigar la estructura de biomoléculas directamente en el interior de las células, convirtiéndose este laboratorio en uno de los pocos en el mundo especializado en la técnica de “In Cell RMN” (Resonancia Magnética Nuclear en células), una herramienta fundamental para el descubrimiento de fármacos en fase pre-clínica.