14/11/2016 | NOTICIAS INSTITUCIONALES
Un fotógrafo del CONICET, entre los mejores reporteros gráficos de vida silvestre del año
Por su foto “Mara Mama calls”, que capta la intimidad de las Maras, Darío Podesta, CPA del CENPAT, ganó una distinción del concurso de naturaleza más prestigioso del mundo
Darío Podestá, junto a la foto ganadora. Foto: gentileza Kevin Zaouali
Darío Podestá, junto a la foto ganadora. Foto: gentileza Kevin Zaouali
Darío Podestá, junto a la foto ganadora. Foto: gentileza Kevin Zaouali

Un retrato familiar capturado en un instante. La calidez del hogar, la rutina. Mamá, papá y los hermanos. La imagen de un grupo de Maras que tomó el fotógrafo de vida silvestre del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), miembro de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) en Centro Nacional Patagónico (CENPAT) de Puerto Madryn, Darío Podestá, fue galardonada entre las cinco mejores de la categoría “Mamiferos” en el Wildlife Photographer of the Year, el concurso que anualmente organiza el Museo de Historia Natural de Londres, donde ahora se encuentra expuesta.

Las Maras son grandes roedores de hasta 16 kilos de peso y una altura de casi medio metro, distribuidas por las estepas patagónicas de Argentina. Habitan espacios abiertos que le permiten localizar a los depredadores a distancia suficiente para poder huir. En la época de reproducción, varias parejas de Maras tienen sus crías en una misma madriguera subterránea comunitaria. Ante la expansión de la agricultura, la caza directa y la competencia de otras especies de la zona donde viven, en los últimos diez años la población de Maras descendió un 30 por ciento, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Todas esas características hicieron que Podestá se interese especialmente por fotografiarlas. Le tomó varios días llegar a la imagen: las estudió a la distancia, con paciencia y perseverancia, hasta conocer todos sus movimientos. En el cuarto día de observación, un silbido agudo le dio la pauta: mientras los cachorros se escabullían de la madriguera y la madre se disponía a olfatearlos, supo que era el momento de gatillar la escena íntima que le valió la distinción por segunda vez. Porque en la edición 2015, Podestá también resultó ser uno de los ganadores de la categoría “Elegida por el Público”, con una fotografía que esa vez tuvo a una colonia de pingüinos como protagonistas.

El técnico, que trabaja específicamente como curador de colecciones biológicas de invertebrados del CENPAT, cuenta el trasfondo de la imagen ganadora, que bautizó como “Mara Mama calls”.

-¿Cuánto tiempo te llevó tomar la fotografía distinguida?

-Si tomamos en cuenta todo el proceso podría decir que me tomó varios años, incluso toda la vida. Todo el conocimiento adquirido, la experiencia, cuentan y mucho al momento de lograr una toma destacada. En este caso, hacía tiempo que venía fotografiando a las Maras, esta especie que es muy especial y solo habita en Argentina. Pasé mucho tiempo observándolas y tomando fotos desde lejos con teleobjetivos largos. Pero quería lograr algo más íntimo. Mostrar una escena familiar. Estar “metido” en el grupo de Maras. Para esto decidí colocar la cámara cerca de la madriguera y esperar escondido a la distancia a que retomaran sus actividades cotidianas. Desde allí disparaba por medio de un control inalámbrico cuando veía una situación interesante. Luego de varios intentos, con condiciones de luz no tan buenas, logré esta toma que me gustó mucho y más tarde decidí mandarla al concurso.

-¿Pensabas que “Mara Mama Calls” podía ser una de las finalistas?

– Sí. En estos concursos internacionales se reciben anualmente miles de fotografías de decenas de países, y para ir pasando los filtros de la selección las fotos ganadoras, más allá de lo técnico, deben tener impacto visual y ser de alguna manera novedosas. Sabía que es una foto bien lograda desde lo técnico, un punto de vista bastante novedoso y además, se trata de una especie poco conocida a nivel mundial y con características muy interesantes. Por eso intuí que tenía chances.

-¿Qué significa para vos este premio?

-Estar entre los ganadores de este concurso internacional, el más importante en fotografía de vida silvestre, es sin dudas un reconocimiento enorme a mi trabajo de tantos años. Para desarrollar esta pasión debo quitar mucho tiempo a mi familia, invertir dinero y esfuerzo en equipo y viajes.

-¿Cómo te volcaste hacia la fotografía de naturaleza?

-Desde pequeño disfrute mucho de la naturaleza y fui un enamorado de la vida silvestre. Siempre quise mostrarla de alguna manera. Cuando realmente comencé a hacerlo más seriamente fue durante mis inicios como estudiante de biología en la universidad de La Plata. En esos años viajaba bastante al campo y tenía acceso a muchos ambientes y especies increíbles para retratar. Desde ese momento comencé a mejorar mi equipo y mi técnica, y a buscar nuevas especies y situaciones para fotografiar. Actualmente, aunque sigo haciendo fotografía de tipo científica y documental, busco explorar aspectos más artísticos dentro de esta disciplina.

-¿Cuál es tu fotografía preferida de las que realizaste hasta el día de hoy?

-Sin dudas las premiadas, pero también mi foto preferida es la que todavía no saqué. Puede sonar un poco a disconformidad con mi trabajo, pero creo que tiene más que ver con la proyección y con estar pensando nuevas fotos y nuevos desafíos todo el tiempo. Muchas de mis fotos son “casi fotos” como las suelo llamar cuando van por buen camino pero les falta algo para ser “la foto”. Esta búsqueda permanente, junto a la autocrítica, son las mejores herramientas para crecer y superarse.

Por Alejandro Cannizzaro y Cintia Kemelmajer