15/06/2015 | PROGRAMA VOCAR
Se llevó a cabo un nuevo taller de cristalografía en Tucumán
Dirigido a docentes de colegios secundarios, la jornada se enmarca dentro de la segunda edición del Concurso Nacional de Crecimiento de Cristales.
Docentes durante la jornada. Foto: CCT CONICET Tucumán.

A través del Programa de Promoción de Vocaciones Científicas (VocAr), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) coordinó una jornada de Cristalografía en la provincia de Tucumán. La capacitación tuvo lugar el viernes 12 de junio en el Centro de Innovación e Investigación para el Desarrollo Educativo, Productivo y Tecnológico (CIIDEPT).

Las disertantes fueron la Dra. Griselda Polla, miembro de la Comisión Nacional de Energía Atómica e investigadora, y la Lic. Vanesa Contini, especialista en tecnología minera y profesora en la Universidad Nacional de La Rioja.

La cristalografía es el estudio de los cristales, sus formas externas, su organización interna, los métodos de obtención. Son materiales muy ordenados y lo que se estudia es cómo están formados. “Estamos rodeados de cristales desde que nos levantamos: nos lavamos los dientes y hay cristales dentro de la pasta dental , en el techo, los pisos de la habitación, la cuchara que es de un material cristalino, el azúcar, la sal, el chocolate, la taza donde tomamos el desayuno, todo”, afirma la Dra. Polla para explicar que existen materiales cristalinos naturales (como en piedras preciosas y minerales) así como sintéticos.

“Estamos aquí porque este año hemos organizado un concurso de crecimiento de cristales para colegios secundarios con la esperanza de que los chicos participen. El año pasado ya se hizo y ahora lo estamos repitiendo ya que el éxito fue increíble”, expresa la Dra. Polla. Se trata de unas jornadas de capacitación a docentes de nivel secundario (público o privado) con el objetivo de que puedan transmitir a sus alumnos el mundo de los cristales.

“Los cristales crecen, uno los puede ver crecer día a día. Se hace una solución que bien podría ser azúcar en agua y cuando uno lo deja que evapore lentamente se ve que se forman primero unos núcleos muy chiquitos que van creciendo, alimentándose del azúcar disuelto en la solución, incorporando las moléculas de sólido en ese núcleo”, agrega Polla.

La investigadora destaca que “la idea es que los chicos se acerquen a la ciencia, que le pierdan el miedo, que encuentren vocaciones que no saben que tienen con prácticas que son sencillas y que pueden hacer en sus propias casas”.

El concurso es nacional y la presentación de los trabajos finales (cristales e informe) es hasta el 30 de agosto. A los finalistas se los invitará a participar de la reunión anual de la Asociación Argentina de Cristalografía en la ciudad de La Plata donde cada grupo expondrá y defenderá su trabajo en un stand. “Así, lo que se evalúa no es solamente el cristal sino también cómo se desenvuelven los chicos”, explica la Lic. Contini.

Para conocer las bases del concurso haga click aquí.