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Se inauguró en Salta el nuevo edificio del Instituto de Patología Experimental

Su objetivo principal es la formación de recursos humanos calificados para el estudio de la enfermedad de Chagas y Leishmaniasis con el propósito de contribuir a la mejora en los métodos diagnósticos, tratamientos y control.


Dr. Miguel Ángel Basombrío (centro) fundador del Instituto e investigador del CONICET.
Dr. Miguel Ángel Basombrío, fundador del Instituto e Investigador del CONICET (izquierda) y Alejandro Uncos, Técnico y su compañero de equipo de trabajo (derecha).

Originalmente, el instituto se fundó en 1981 como “Laboratorio de Patología Experimental” (LaPE), por iniciativa del Dr. Miguel Ángel Basombrío, con el apoyo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Universidad Nacional de Salta (UNSa), y comenzó sus investigaciones en algunos espacios cedidos por la Facultad de Ciencias de la Salud de dicha universidad.

Desde entonces el laboratorio creció en términos de infraestructura y recursos humanos debido a la obtención de importantes subsidios nacionales e internacionales y como consecuencia de la importante contribución científica que hicieron sus integrantes. La consolidación definitiva de la institución como centro de investigación de referencia en el Noroeste argentino se da en 2009, cuando el CONICET aprueba la creación del Instituto de Patología Experimental (IPE) como una Unidad Ejecutora de doble dependencia: Universidad Nacional de Salta – CONICET.

Posteriormente, se comenzaron a realizar las gestiones para la construcción de un nuevo edificio con importantes aportes del CONICET y de la Universidad Nacional de Salta, quien además donó un terreno dentro del campus y con la generosa ayuda de la Fundación Bemberg y de la Fundación Rosa Museli.

La Lic. Sofía Bunge del Consejo de Administración de “Fundación Bemberg” quien asistió al evento, expresó: “Para nosotros un orgullo estar acá y poder inaugurarlo. El proyecto lo empezó la generación anterior, la Lic. Teresa Tresca, quien inició las tratativas hace 10 años aproximadamente, junto con la Dra. Alix de Ganay lograron que se concrete este proyecto tan importante. Es un aporte fundamental para la ciencia y, en este caso de enfermedades desatendidas que necesitan tanto de la investigación”.

En tanto, la Lic. Valeria Strozzi – Jefa de Relaciones Institucionales de Grupo Peñaflor, sostuvo: “La fundación trabaja hace años con un gran compromiso en lo que es la salud”, y como menciona
la Lic. Bunge, su madre formó parte del consejo de dicha institución durante muchos años y siempre tuvo la impronta de ser un gran aporte para la rama científica y de de la salud, “para nosotros poder acompañarlos y representar a la familia Bemberg es una satisfacción”.

Misión del Instituto de Patología Experimental

Desde sus inicios hay tres puntos principales: la producción de conocimiento científico de alta calidad sobre enfermedades desatendidas y de fuerte impacto en la salud pública de la región; la formación de recursos humanos altamente calificados para el estudio de dichas enfermedades; y la transferencia de técnicas y conocimientos al sistema de salud pública, con el propósito de contribuir a la mejora en los métodos diagnósticos, tratamientos y control de la enfermedad de Chagas y leishmaniasis.

Sobre su fundador, el Dr. Miguel Ángel Basombrío

Tras haber pasado un periodo (1967-1973) en Estados Unidos, realizando investigaciones sobre cáncer y habiéndose desempeñado como investigador del CONICET en la Academia Nacional de Medicina, en Buenos Aires, decidió trasladarse a la ciudad de Salta, acompañado por un técnico del CONICET, con el propósito de dedicarse a la investigación sobre la enfermedad de Chagas. Durante las décadas de 1980 y 1990, los estudios estuvieron orientados principalmente a ensayos de inmunización en modelos experimentales y a estudios de inmunización de perros en ciclos naturales de transmisión de Trypanosomacruzi, agente causal de la enfermedad de Chagas.

Hacia fines de la década del 1990 se iniciaron los primeros trabajos sobre leishmaniasis, otra parasitosis de fuerte impacto en la región, conducidos por el Dr. Basombrío. A comienzos de la década de 2000 el laboratorio incorporó la técnica de deleción de genes en T. cruzi con el propósito de obtener parásitos no-virulentos para ser ensayados como inmunógenos. Simultáneamente, nuevos tesistas se incorporaron y comenzaron a ampliarse las líneas de investigación en enfermedad de Chagas y leishmaniasis: estudios de epidemiología molecular de la enfermedad mencionada, ensayos de vacunas de ADN y estudios sobre Chagas congénito, entre otros. A mediados de la década de 2000 ya existían varias líneas diferentes de investigación bien establecidas sobre enfermedad de Chagas y leishmaniasis tegumentaria americana; y algunos de los miembros del laboratorio, habiendo completado ya sus trabajos de doctorado, fueron a completar su formación postdoctoral al exterior, para posteriormente regresar y desarrollar sus líneas de investigación en el aún denominado LaPE.

Durante el periodo descrito, se realizaron 7 tesis doctorales bajo la dirección del del fundador del Instituto, todas ellas sobre diferentes aspectos de la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis. Asimismo, LaPE contó con financiamiento obtenido de diferentes instituciones nacionales é internacionales, entre ellas la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Rockefeller, el Howard Hughes Medical Institute (HHMI), la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación, el Consejo de Investigaciones de la UNSa, y el constante apoyo de CONICET y la UNSa.

Durante el acto, el Dr. Miguel Basombrío, investigador fundador del IPE, declaró: “Es una sensación de gran alegría ver esto el día de hoy, es la culminación de mas de 40 años de trabajo, es muy gratificante que la Universidad de la provincia de Salta se encargue de sus propios problemas sanitarios. Nunca pensé que el Instituto llegaría a tener su propio edificio y de tal tamaño, estamos maravillados por la calidad de este lugar de trabajo, la gente joven y las nuevas camadas de becarios, investigadores y personal del CONICET que seguirá trabajando aquí, cuenta con un establecimiento con laboratorios de altas tecnologías para futuras investigaciones. Me siento muy orgulloso de todo lo logrado.”

A su turno, el Dr. Patricio Diosque, director actual del IPE, expresó: “Es una emoción muy grande ver la realización del proyecto, es un sueño cumplido, pero de todos modos no termina aquí ya que vamos a continuar con la siguiente etapa de la obra, agregando y sumando líneas de investigación, ya que teniendo esta infraestructura muchas cosas más son posibles de realizar. Respecto a los espacios físicos, en el instituto ya estábamos al límite de capacidad de gente, esto nos da la posibilidad de incorporar más gente y que el IPE siga creciendo”. Para finalizar, Diosque se refirió al Dr. Basombrío y subrayó: “ Es mi mentor, mi maestro, fue mi director de doctorado y posdoctorado, y para ser sincero este acto fue para él porque los homenajes se hacen en vida y él se merece todo el reconocimiento, es una persona tan humilde que no dimensiona todo lo que ha logrado, todo esto es obra suya, y la mejor noticia es que se está tratando con el CONICET que se modifique el nombre del Instituto, agregando su nombre y apellido”.

Etapas de construcción del Instituto

Se diseñó un edificio de 2 plantas y más de 800 metros cuadrados, cuya primera etapa (estructura de Planta Baja) se completó en 2014. Por estos años, el Ministerio de Ciencia y Tecnología lanzó un plan Nacional de Infraestructura, destinado a proveer obras para el crecimiento de institutos de investigación que merecieran ese apoyo en base a una rigurosa evaluación de calidad y cantidad de producción científica, antecedentes del personal, pertinencia regional, potencial de formación de recursos humanos, etc. Se presentaron muchos proyectos de todo el país, siendo aceptados 27, según un orden de mérito en el cual el IPE ganó el 4to lugar.
La construcción de la segunda etapa de la obra (laboratorios) se completó el pasado mes de Julio. Aún queda completar una tercera etapa (oficinas correspondientes a la dirección, administración, sala de reuniones, boxes de investigadores y becarios, etc.) cuya licitación y construcción se concretarán a la brevedad. No obstante la obra aún no está completamente finalizada, los laboratorios están listos para utilizarse brindando al personal del instituto la posibilidad de trabajar de manera cómoda y segura.

Estuvieron presentes en el acto inaugural: Rector de la Universidad Nacional de Salta, C.P.N. Víctor Hugo Claros; Director del Instituto de Patología Experimental – Dr. Patricio Diosque; Lic. Sofía Bunge, Consejo de Administración de Fundación Bemberg; Lic. Valeria Strozzi – Jefe de Relaciones Institucionales de Grupo Peñaflor; Lic. Juan Schamber, Gerente de Relaciones Institucionales de Grupo Peñaflor; Dr. Tomás Museli, Legatario de la Sra. Rosa Museli; Director del CCT CONICET Salta – Jujuy, Dr. Marcos Vaira; Decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Lic. María Silvia Forsyth; Dr. Decano de la Facultad de Ciencias Naturales, Dr. Julio Nasser; Director del Instituto de Investigación en Enfermedades Tropicales de la UNSa, Sede Regional Orán, Dr. Ruben Cimino; Presidenta del Consejo de Investigación (CIUNSa), Dra. Liz Nallím; Secretario de Postgrado Investigación y Extensión de la Facultad de Cs. De la Salud – UNSa, Lic. Enzo Goncalvez de Oliveira; Secretario de Obras y Servicios y Mantenimento de la UNSa, Ing. Berkhany y el Director de la empresa INVLAC Construcciones SRL, Ing. Víctor Laconi

Nota CCT CONICET Salta – Jujuy.