CIENCIA Y EDUCACIÓN

Salvarezza inauguró la jornada de divulgación “Educando al cerebro”

Se realizaron charlas para docentes de distintos niveles educativos en el Colegio Nacional de Buenos Aires.


Salvarezza y Zorzoli disertando en la jornada de divulgación “Educando al cerebro”. Foto: CONICET Fotografía.

El presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Roberto Salvarezza, y el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, participaron de la apertura de la jornada de divulgación que buscó fortalecer el nexo entre la comunidad científica y la académica.

Con el objeto de transferir a docentes avances científicos en educación, aprendizaje, pedagogía y neurociencias, y en el marco del Programa de Promoción de Vocaciones Científicas del CONICET, investigadores expusieron ante un auditorio con más de 400 espectadores.

Salvarezza reflexionó sobre la importancia de trabajar en “la difusión social de la ciencia y la promoción de las vocaciones científicas” y destacó la necesidad de transmitir el conocimiento en un lenguaje que sea accesible para todos. En este sentido, indicó que “los científicos tienen que ser capaces de transmitir a la sociedad lo que están haciendo”, y agregó que “un país que quiere una economía basada en el conocimiento requiere recursos humanos altamente calificados y necesita vocaciones científicas”.

Por su parte, Zorzoli felicitó a los investigadores disertantes y se refirió a la complejidad que implica llevar adelante este tipo de actividades, en las que participan varios actores diferentes. Al mismo tiempo, invitó a otros investigadores y docentes que tengan este tipo de iniciativas a desarrollarlas.

Fabricio Ballarini, investigador del CONICET en el Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Profesor E. De Robertis” (IBCN, UBA-CONICET), explicó la diferencia entre la memoria de corto y largo término, su almacenamiento y el etiquetado conductual. “Una tarea se va a recordar si está asociada a la novedad”, explicó, y presentó ante el auditorio la experiencia realizada con más de 1600 alumnos de escuelas primarias. Allí demostraron cómo alterando la rutina de un chico durante 20 minutos, a través de una clase novedosa, se logra aumentar un 60% el rendimiento en cuanto al aprendizaje de contenidos brindados una hora antes o después de dicha clase.

Luego, Pedro Bekinschtein, también investigador del Consejo en el IBCN, disertó sobre la relación entre el cerebro humano y la toma de decisiones. Sistema racional e intuitivo, estrés bueno y malo y su injerencia en la resolución de un problema, fueron algunos de los temas que dieron inicio a la charla. También, a partir de la proyección de videos y juegos con la audiencia, demostró cómo aplicamos lo que se llama “ceguera intencional” para focalizar la atención en un punto de la escena que estamos observando. Explicó que seleccionamos sólo una parte de la misma para encontrar esa información que estamos buscando y dejamos de ver el resto de las cosas que suceden alrededor.

Cecilia Calero, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Neurociencia Integrativa de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, habló sobre la importancia de unir la neurociencia y la educación para lograr que se aporten mutuamente y formen algún tipo de diálogo. Presentando “Pequeños maestros”, un protocolo experimental que propone a los chicos en el lugar del emisor, habló sobre lenguaje, claves ostensivas, gestos referenciales y no referenciales. “Los chicos comprenden la importancia de la utilización de las señales no verbales”, indicó Calero, quien a su vez afirmó que “los chicos enseñan”. De esta manera, propuso pensar a los alumnos no solamente como receptores y abrió la posibilidad de un trabajo en el aula distinto al tradicional.

Expuso también Melina Furman, investigadora del Consejo en la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, quien dialogó sobre el pensamiento científico como objetivo clave de la escolaridad. Destacó la importancia de promover la capacidad de análisis y este pensamiento en los chicos, como clave para un mejor desempeño. “No tiene que ver con la madurez cognitiva sino con lo que se enseña o no en la clase de ciencias”, indicó la científica, y concluyó que en las escuelas falta profundizar sobre argumentación y análisis de datos, para lograr construir habilidades mentales.

Por su parte, Malena Winograd, coordinadora del programa Ciencia y Tecnología con Creatividad del Ministerio de Educación de la Nación y la empresa Sangari, profundizó sobre la aplicación de los conocimientos neurocientíficos en el aula, aplicándolos en ejercicios prácticos que mejoran el aprendizaje, por ejemplo, de la matemática o la lectura.

La jornada fue organizada por el Laboratorio de Memoria del IBCN junto al Colegio Nacional de Buenos Aires, y contó con el apoyo del CONICET, Vorterix Rock y El Otro Mate.