18/10/2013 | PREMIOS HOUSSAY 2012
“Salimos del silencio de los laboratorios para que el resto de la sociedad conozca lo que hacemos”
Ana Belén Elgoyhen y los cuatro investigadores del CONICET premiados por su trayectoria en la última edición del galardón nacional hablan sobre el impacto de sus avances.

Científicos argentinos de diferentes áreas y disciplinas de conocimiento, fueron galardonados en el marco de la novena entrega de los Premios Houssay Trayectoria, que reconocen la labor de por sus trabajos. Son Ana Belén Elgoyhen, Hugo José Maccioni, Ricardo Guillermo Durán, Elizabeth Jelin y Raquel Lía Chan, todos ellos investigadores del CONICET en distintos institutos de todo el país.

La entrega de los Premios Houssay Trayectoria y, por primera vez, del Premio Jorge Sábato, tuvo lugar el pasado 7 de octubre y fue organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. En esta oportunidad, la Distinción Investigadora de la Nación, que se elige entre los ganadores del Houssay Trayectoria, fue para Ana Belén Elgoyhen por sus avances en el conocimiento de los mecanismos que regulan el funcionamiento de la audición.

“Que se reconozca el trabajo de los científicos es importante porque salimos del silencio de los laboratorios para que el resto de la sociedad conozca lo que hacemos”, comenta Elgoyhen y explica que sus investigaciones tienen dos aspectos “por un lado el de ciencia básica, porque generamos conocimiento para entender como funciona el oído. Y luego el de ciencia aplicada, mediante el estudio de la genética de las sorderas”.

Hoy en día, conocer si existen mutaciones genéticas asociadas a esta enfermedad permite a las personas hacer planificación familiar – para conocer las posibilidades de que un hijo sea sordo – o, en muchos casos, guiar la terapéutica.

Uno de los tratamientos que más éxito tiene en pacientes sordos son los implantes cocleares. El trabajo de Elgoyhen contribuyó a la posibilidad actual de saber que algunos individuos, con determinadas mutaciones genéticas, van a responder muy bien al implante coclear, mientras que otros no.

Por su parte, Raquel Lía Chan, investigadora superior del CONICET, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL, CONICET–UNL) y del CCT Santa Fe recibió el premio Jorge Sábato por su contribución en transferencias y desarrollos tecnológicos con impacto económico-productivo en sectores críticos para el desarrollo del país. La distinción llega a las manos de Chan tras una larga labor junto con un equipo de científicos en materia de agrobiotecnología.

Chan y su grupo de trabajo investigan cómo las plantas responden a estas situaciones de estrés, como sequía, salinidad y temperaturas de congelamiento. “Estudiamos los mecanismos moleculares y fisiológicos que utilizan los vegetales para sobrevivir un tiempo determinado frente a condiciones hostiles y utilizamos ese conocimiento adquirido para potenciar la respuesta. Estos conocimientos han permitido desarrollar distintas tecnologías para mejorar cultivos de interés agronómico”, explica.

Hugo José Maccioni, investigador superior (R) del CONICET premiado por su trabajo en el área Química, Bioquímica y Biología Molecular, fue reconocido por su trabajo de año en el estudio de la organización y el funcionamiento del complejo de Golgi. “Además de ser un problema básico de la biología celular, estudiarlo tiene potencial impacto en la salud humana porque esta organela es una especie de central donde se agregan carbohidratos a proteínas y lípidos, desde donde se secretan hormonas, factores de crecimiento y componentes extracelulares, entre otros compuestos”, explica.

Según el investigador cuando este complejo falla es posible que esto redunde en alguna patología, como por ejemplo algún tipo de diabetes, desordenes congénitos de la glicosilación, enfermedades lisosomales, entre otras.

En el área de Física, Matemática y Ciencias de la Computación el premiado fue Ricardo Duran, investigador superior del CONICET, quien trabaja en la resolución numérica de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales y también en algunos problemas de análisis relacionados a la temática. El campo de aplicación de las ecuaciones diferenciales actualmente se ha extendido a diversas áreas, como por ejemplo Biología, Economía y Finanzas, además de Ingeniería y Física.

“Mi objetivo principal es entender qué variantes del ‘Método de elementos finitos’, que permite obtener aproximaciones numéricas a las soluciones buscadas, conviene usar en un problema dado, así como estimar el error de aproximación de tal forma de mejorar la eficiencia y confiabilidad de los métodos”, explica Durán.

Por su parte, Elizabeth Jelin, investigadora superior (R) del CONICET, fue la ganadora del premio Houssay Trayectoria 2012 por el área de las ciencias sociales, en reconocimiento a su trabajo sobre la memoria social y el análisis de las desigualdades sociales y sus mecanismos de reproducción.

“Nuestro objetivo es que las nuevas generaciones de científicos sociales puedan formarse en las tareas de investigación y, acercarse con herramientas analíticas pertinentes y con rigor científico, a las investigaciones en temas en los que el compromiso cívico está tan presente, como lo son la memoria de la violencia política y la represión estatal, los derechos humanos y las desigualdades sociales”, concluye la investigadora.