INVESTIGADORES
MINARDI Adriana Elizabeth
artículos
Título:
Quijotismo, nacionalismo y Construcción de la hispanidad. Perspectivas ideológicas de apropiación simbólica en la obra de Ernesto Giménez Caballero
Autor/es:
MINARDI ADRIANA E.
Revista:
EHUMANISTA. JOURNAL OF IBERIAN STUDIES
Editorial:
University of California, Santa Barbara
Referencias:
Año: 2014 vol. 24
ISSN:
1540-5877
Resumen:
La figura de Giménez Caballero arrastra la vía oscurantista del romanticismo alemán. Como personaje ambiguo de la generación ´27, Giménez Caballero ha contribuido a la forja de un estilo vanguardista y al intento de plasmar el futurismo en una retórica hispánica, tratando de evitar las influencias externas (Mainer, 2005). Considerado, en esa tradición, un escritor maldito (Mainer, 1995), la formación ideológica que caracteriza su obra no siempre va en desmedro de su intencionalidad estética. La gran incógnita a la que la crítica en general se ha dedicado en este autor es la de la premisa de incompatibilidad entre vanguardista y fascismo, en especial a raíz de Esencia de verbena, de 1930, que bien puede considerarse un film de vanguardia. Sin embargo, vanguardia y casticismo, la devoción mariana y la esencia mística del paisaje castellano se mezclan con la estética futurista pero, además, con el reflejo intimista que es recuerdo de la picaresca española. Uno de los símbolos clave de la vanguardia española es el del Quijjote pero, al margen de tomarlo como un enclave producto de la estetización, en Giménez Caballero, el Quijote es símbolo de un proceso político. Dirá Giménez Caballero que su ?proclamación conceptual? (Giménez Caballero, 1979:141) varía en tres etapas: 1931, 1945, 1975. No es casual que llame a las dos últimas etapas las de reconciliación y retorno a su mística sucesivamente. Lo que pareciera ser un ensayo termina generando un texto híbrido en el que se intercala, incluso, un guión cinematográfico sobre este personaje. De símbolo republicano, Giménez Caballero intenta transformarlo en símbolo de resistencia franquista; no obstante, el imaginario aparece intervenido por memorias discursivas internacionales que hacen imposible la construcción nacionalista. En esa propuesta resulta interesante volver a plantearnos el problema de los procesos de memorialización y la importancia de las memorias nacionales, como aquellos escenarios donde se solidifica el patrimonio y la identidad de una nación en términos de doxa y lugares o depósitos de memoria pero también el decisivo giro hacia el pasado y hacia la propia configuración de subjetividad que plantean las escenas de escritura frente a los grandes relatos.
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