IBIGEO   22622
INSTITUTO DE BIO Y GEOCIENCIAS DEL NOA
Unidad Ejecutora
congresos y reuniones científicas
Título:
ALTERACIONES HIDROTERMALES ASOCIADAS A UN SISTEMA EPITERMAL DE Au-Sb- Pb-Ag-Zn EN LA CALDERA DE COLAPSO DEL CERRO AGUAS CALIENTES, PUNA SALTEÑA.
Autor/es:
NATALIA, SALADO PAZ, IVAN, PETRINOVIC, MARTA, GODEAS, JULIO AVILA
Lugar:
Neuquén
Reunión:
Congreso; XVIII Congreso Geólogico Argentino; 2011
Institución organizadora:
Asociación Geólogica Argetina
Resumen:
El objeto de este trabajo es dar a conocer las alteraciones hidrotermales de la caldera de colapso del cerro Aguas Calientes, información que será utilizada particularmente en los modelos físicos y geométricos para estos sistemas epitermales, considerando el ambiente estructural en el que ocurren. La caldera del cerro Aguas Calientes se ubica al sur-suroeste de San Antonio de los Cobres en la Puna salteña (24º 16´50.01´´ S- 66º 33´ 11.69´´ O). Mide 19 x 14 km y está elongada en dirección N 30º (Petrinovic et al., 2010). Estratigráficamente, la caldera del cerro Aguas Calientes presenta dos ciclos volcánicos, uno ocurrido a los 17,15 Ma y otro a los 10,3 Ma. Cada uno de estos ciclos está  representado por calderas de colapso e ignimbritas asociadas. Ambas calderas se hallan aproximadamente superpuestas y los conductos eruptivos se encontrarían próximos entre sí (Petrinovic et al., 2010). La forma, posición y posterior deformación están controladas por un sistema transcurrente de dirección ONO-ESE coincidente con la traza del lineamiento Calama-Olacapato-El Toro definido por Salfity (1985) (Petrinovic, 1992). En el borde NE de la caldera del cerro Aguas Calientes se observan dos tipos de mineralizaciones que constituyen el distrito minero La Poma-Incachule. El primero, mina La Poma (Pb-Ag-Zn) tiene vetas con longitudes aproximadas entre 600 y 1200 m y espesores variables entre 0,10 y 0,30 m (Argañaraz y Sureda, 1979). Presenta direcciones predominantes N 70-85º E con inclinaciones subverticales, y su mineralización consiste en galena argentifera, esfalerita y poca cantidad de pirita formando lentes y vetillas (Argañaraz y Sureda, 1979; JICA, 1993). El segundo, mina Incachule (Sb-Au) tiene vetas cuya longitud es de 600 m, dirección N 330º y espesores desconocidos al presente (Zappettini, 1999). La mineralización corresponde a antimonita, muy escasa arsenopirita y pirita en ganga de cuarzo (JICA, 1993). Ambas manifestaciones epitermales (La Poma e Incachule) presentan mineralización y direcciones diferentes. Las direcciones de las vetas de Pb-Ag-Zn se vinculan a fenómenos de transcurrencia ligados al sistema Calama-Olacapato-El Toro (Petrinovic, 1994). En cambio, las direcciones de las vetas de Sb-Au sugieren una vinculación con un sistema secundario de distensión relacionado al principal de transcurrencia (Petrinovic, 1994). El entendimiento de la estructura de calderas es importante para planificar la exploración y explotación mineral (Stix et al., 2003). En calderas con mineralización, los depósitos minerales son controlados por estructuras desarrolladas durante la formación de la caldera y por fallas regionales que intersectan y reactivan las estructuras relacionadas a la caldera (Rytuba, 1994). Las direcciones de los sistemas y su vinculación a los eventos de caldera son objeto de estudio en el presente. La roca de caja de ambas minas está constituida por la ignimbrita Verde, equivalente al Complejo Volcánico Aguas Calientes de Coira y Paris (1981), correspondiente al ciclo de 17,15 Ma (Petrinovic et al., 2010), por lo que la actividad hidrotermal registrada en el sector cerro Aguas Calientes-cerro Verde se asocia temporal y espacialmente con las fases póstumas de este ciclo efusivo (Argañaraz y Sureda, 1979). En el área de ambos depósitos metálicos se reconocieron tres procesos de alteración superpuestos en la roca de caja de estos sistemas mineralizados: deutérica, hidrotermal y supergénica. Los tipos, estilos e intensidad de alteración hidrotermal para estos yacimientos fueron definidos mediante estudios ópticos y de espectrometría de reflectancia SWIR. En el sector de mina La Poma la alteración hidrotermal reconocida constituye un halo conformado por las alteraciones argílica, fílica y silícea, las que se limitan a los alrededores de la veta, y alteración propilítica en las zonas más alejadas. En el sector Incachule se reconocieron  las alteraciones silícea, argílica y potásica. En este sector, se detectaron alunita con amonio e illita con amonio (Godeas, 2010); la importancia de estos minerales reside en que son indicadores de mineralización metálica potencial. El radical amonio es altamente sensible al método de espectrometría de reflectancia SWIR y por ello puede usarse como guía para la exploración minera (Godeas y Litvak, 2006). Ejemplos mundiales de depósitos epitermales están comúnmente asociados y espacialmente relacionados a calderas de colapsos (White y Hedenquist, 1990; Rytuba, 1994). La vinculación genética entre caldera y depósitos minerales no es ampliamente aceptada debido a que la mineralización se forma mucho tiempo después del evento de caldera (Guillou-Frottier et al., 2000). Sin embargo, hay ejemplos (Pachuca Real del Monte, México) donde  el volcanismo de caldera y las venas epitermales se encuentran asociadas, estableciendo una diferencia de tiempo entre 0,5-2 Ma  (McKee et al., 1992). En la caldera del cerro Aguas calientes, la edad de la actividad hidrotermal y la mineralización están sólo acotadas estratigráficamente al presente, por lo que su vinculación con los episodios y desarrollo de la caldera es objeto de estudio hasta el presente.