IDIHCS   22126
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
Unidad Ejecutora - UE
artículos
Título:
La hermenéutica como filosofía de la finitud. En torno a la relativización de los ideales de objetividad y certeza: críticas y respuestas
Autor/es:
CARRERA AIZPITARTE, MARÍA LUCIANA
Revista:
Analogía Filosófica
Editorial:
Centro de Estudios de la Provincia de Santiago de México
Referencias:
Lugar: México D.F. ; Año: 2011 vol. 25 p. 3 - 3
ISSN:
0188-896X
Resumen:
RESUMEN Tradicionalmente la filosofía ha percibido como problema acuciante el de explicar la relación del hombre con el mundo. Los esfuerzos reflexivos originados por la pretensión de dar exhaustividad a esa explicación a partir de una serie de facultades en principio falibles han alcanzado variadas sofisticaciones, llegando a su punto más alto en la vía de la certeza inaugurada por Descartes. Allí la reducción de los factores subjetivos provenientes del carácter compuesto de la naturaleza humana era sistematizada según las reglas impersonales del método. Sin embargo, este descubrimiento que en el ámbito de las ciencias naturales condujo a enormes desarrollos encontró rápidamente un obstáculo cuando entró en consideración el problema de la historia. Si bien este tópico había aparecido ya en las reflexiones de Kant, Herder o Hegel, es sólo a partir del giro hacia el punto de vista de los actores y del trabajo de los historiadores como la historia entró en el espacio de las discusiones científicas. Frente a la pretensión de subsumir la investigación histórica bajo el canon de las ciencias naturales surgió el debate en torno al problema de la objetividad y el carácter que debía adoptar el método en un ámbito en el cual la subjetividad sólo podía ser abolida a costa de suprimir la riqueza del propio objeto de estudio. Así, una vez reconocido el lugar irreductible de la intencionalidad humana en la conformación de la materia de las ciencias históricas, la conservación de los ideales científicos universalizados según el modelo de las ciencias naturales sólo podía generar una contradicción insalvable, a menos que se resignara uno de los dos elementos. Curiosamente, señala Gadamer, el elemento sacrificado en el intento de legitimación de las ciencias históricas no fue el método, sino el objeto: el ideal de objetividad permaneció incuestionado y los esfuerzos teóricos se encaminaron al desarrollo de métodos capaces de reducir el factor de la subjetividad.1 En esta dirección se ubica, por ejemplo, la orientación psicológica de la investigación de Dilthey (I, 266/327). La hermenéutica filosófica de Gadamer, cuyo aporte nos interesa tratar aquí, introduce un giro es este panorama: es el ideal mismo de objetividad y su vinculación con el método lo que debe ser puesto en cuestión, dado que es la persistencia en esta dirección lo que impide captar en su especificidad y fecundidad los desarrollos de las ciencias del espíritu. En este sentido, Verdad y Método puede verse como una crítica a la idea misma de un extrañamiento metódico respecto de campos dominados por la intencionalidad, como el arte, la historia y el lenguaje, a partir del intento de mostrar que aquello que tradicionalmente ha sido pensado como obstáculo para el conocimiento pertenece originariamente a la constitución ontológica del hombre, y, por lo tanto, determina toda forma de relación con el mundo, incluida la ciencia. Esta ontología es acompañada, a su vez, por la recuperación de modelos propios de la razón práctica, capaces de explicar, frente a las objeciones de relativismo, subjetivismo o escepticismo, la posibilidad de una regulación de las interpretaciones y las acciones de los individuos, aún sin contar con un criterio de certeza inconmovible. La hipótesis que guía este trabajo supone que las críticas a este intento dependen de una concepción ontológica y epistemológica que es justamente lo que la hermenéutica pone en cuestión. Por lo tanto, la tarea que nos proponemos es presentar esa serie de objeciones para mostrar luego cómo la articulación de la concepción ontológica y la concepción ético-práctica que Gadamer asume como ejes de la hermenéutica permite formular una respuesta y señalar al mismo tiempo los factores que toda empresa científica debe tener en cuenta en su expansión técnica.