INVESTIGADORES
GARRAMUÑO Florencia
artículos
Título:
Escribir, ocupare del mundo
Autor/es:
FLORENCIA GARRAMUÑO
Revista:
A contracorriente
Editorial:
University of North Carolina Press
Referencias:
Lugar: Raleigh; Año: 2023 vol. 20 p. 64 - 74
ISSN:
1548-7083
Resumen:
Este artículo analiza una concepción de la escritura en Clarice Lispector que se manifiesta a partir de su novela Agua Viva. La historia del texto es bastante única en la obra de Clarice: solo luego de diversas lecturas de amigos y escritores reelabora sustancialmente el primer manuscrito y decide publicar Agua Viva en 1973, en el ápice de su exitosa carrera literaria, logrando un texto que al mismo tiempo que resume, en un sentido de destilación química, toda su literatura, consolida de modo contundente las marcas características de lo que será la literatura de Clarice Lispector durante esos años setenta que son fundamentales para una transformación del estatuto de la ficción en la literatura contemporánea. Antes de esta novela, Clarice había publicado ya buena parte de su obra, novelas y cuentos reconocidos sin excepción por la crítica nacional e internacional: Perto do Coração Sevalgem, O Lustre, Laços de Família, A Paixão segundo G.H., entre otros. Después de Água viva, en cambio, la escritora publicará una serie de textos que están más cerca de esta novela que de su literatura anterior: A Via Crucis do Corpo, Onde Estivestes de Noite, Visão do Esplendor, A Hora da Estrela, y, póstumamente, Um Sopro de Vida, textos donde el adelgazamiento de la trama narrativa da lugar a una exploración que hace de los textos, más que novelas, cuentos o crónicas, organismos palpitantes que se dejan atravesar por la fluencia de la vida y de una contemporaneidad que fulgura en pantallazos e imágenes de intensidad inusitada. Otro modo de comprender la escritura de Clarice Lispector se hace evidente a partir de mediados de los años sesenta. Entonces comienzan a publicarse algunos textos, primero en los diarios, como crónicas, que luego integrarán diversos libros, compuestos por textos cortos. Muchos de esos textos posteriormente integrarán Água Viva. Água Viva señala una transformación entre la forma más tradicional de novela – que con muchas dificultades, Lispector había ensayado en sus novelas anteriores – y la invención de un nuevo modo de narración en el que la ausencia de una trama narrativa y la incorporación de referencias biográficas tienden a construir una intriga que parece desnudarse de sus constricciones formales y ficcionales, como si se escribiera, como ella misma lo propuso, “con un mínimo de trucos.” Allí ya es innegable el abandono del molde tradicional de la novela en una escritura que, sin haber dejado de ocuparse de estados interiores, conjuga esta preocupación por la interioridad de los personajes con algo definitivamente diferente y hasta opuesto: la preocupación por una cierta exterioridad de la escritura que se concentra tanto en descripciones de cosas y objetos como en la incorporación de fragmentos sobre animales, flores y hechos, que no encuentran justificación evidente para su inclusión en una trama que, por lo demás, ya ha dejado de existir en tanto tal, esto es, en tanto articulación de una historia en torno a un planteo, nudo, desarrollo y fin. A partir de entonces, los textos posteriores son extremadamente fragmentarios, breves y esquemáticos y desarticulan la distinción entre lo ordinario y lo extraordinario, abriendo el espacio de la ficción para que esta pueda albergar una reflexión sobre el núcleo común de lo viviente.