INENCO   05446
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN ENERGIA NO CONVENCIONAL
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
Residuos de biomasa: ¿estorbo o beneficios?. Una nueva perspectiva de su importancia en el marco del cambio climático
Autor/es:
MANRIQUE, SILVINA
Lugar:
Buenos Aires
Reunión:
Congreso; 5° Congreso Internacional Solar Cities. ?Energía en las ciudades: innovación frente al cambio climático; 2014
Institución organizadora:
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires e ISCI (International Solar Cities Iniciative).
Resumen:
El Valle de Lerma es la región que concentra el 53% de los habitantes de la provincia de Salta. Se trata de un valle fértil donde se realizan diferentes actividades productivas y donde la demanda energética se cubre solo en parte con servicios modernos (red de gas y electricidad) y esto principalmente en el sector bajo (menor a 1600 msnm) ya que el sector montañoso exhibe otra realidad (autoconsumo). Algunos de los principales recursos de biomasa identificados en la zona baja son: biomasa residual agrícola (BRA) con una generación de 18.000 t de peso seco/año; biomasa leñosa de arbustales (BLA) con una oferta de 15.500 t/año (80% de factor de uso del crecimiento anual, bajo plan de manejo); residuos sólidos urbanos (RSU) depositados en un relleno sanitario regional (70% de valorización) con un potencial de 1.9 millones de m3 de biogás anual. El aprovechamiento de estos recursos implicaría la reducción de 13,500 tCO2/año (por reemplazo de gas natural) a 17,800 tCO2/año (si se reemplazara gasoil) por BRA; de cerca de 17,000 tCO2eq/año por evitar emisiones de CH4 desde RSU al quemar biogás, a lo que se sumarían otras 1300 tCO2eq/año, si en vez de quemarse el biogás se utilizara para sustituir el gas natural utilizado en la generación eléctrica; el empleo de BLA anual como energía, posibilitaría evitar 15.400 a 20.100 tCO2eq/año (según el combustible fósil reemplazado). En promedio, el empleo conjunto de las fuentes de biomasa señaladas con fines energéticos permitiría mitigar las emisiones de GEI de entre 8000 a 10.000 personas/año según la huella de carbono nacional. Los beneficios locales, como reducción de fuentes de contaminación local (suelo, agua, aire), disminución de quema no planificada de residuos, saneamiento y margen energético local, sin duda se suman al impacto benéfico de reducción de GEI. La logística de almacenamiento, transporte y procesamiento de biomasa debería ser planificada para promover el empleo de estos recursos residuales locales. Análisis de ciclo de vida serían necesarios para la implementación de los sistemas bioenergéticos propuestos con los beneficios locales esperados.
rds']