INENCO   05446
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN ENERGIA NO CONVENCIONAL
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
Sistemas volcánicos activos como herramienta para la transferencia de conocimientos: área natural protegida Campo de la Piedra Pómez, Puna Catamarqueña
Autor/es:
BECCHIO, RAÚL; BUSTOS, EMILCE; BAEZ, W.; CHIODI, AGUSTINA; ORTIZ YAÑEZ, AGUSTIN; JOSÉ GERMÁN VIRAMONTE; CASIMIRO, SILVIO
Lugar:
San Martín de los Andes, Neuquén
Reunión:
Simposio; I Simposio Argentino de Patrimonio Geológico, Geoparques y Geoturismo y III Encuentro Latinoamericano de Geoparques; 2013
Institución organizadora:
Servicio Geológico Argentino. Asociación Geológica Argentina.
Resumen:
Los geoparques propician la relación entre el patrimonio geológico y cultural. Estos sectores constituyen una herramienta indispensable para la conservación y promoción del patrimonio geológico, teniendo como base el conocimiento. De este modo, establecen el sitio ideal para lograr la sinergia entre la comunidad y el sector científico. La ley provincial de la Provincia de Catamarca N°5070 (Decreto Reglamentario N° 1405/03) creó el Sistema Integrado Provincial de Áreas Protegidas (SIPANP). Esta ley fue promulgada para salvaguardar el patrimonio natural, arqueológico y cultural provincial. El área protegida Campo de la Piedra Pómez (CPP) (Fig.1a) está contemplada dentro de este sistema y comprende a los afloramientos del CPP, la Caldera del Cerro Blanco (CCB) (Fig.1c) y la Laguna Purulla. El paisaje del Área Natural Protegida CPP (Fig.1b) es el resultado de procesos volcánicos, tectónicos y erosivos, los cuales actuaron a lo largo del tiempo geológico dando como resultado el aspecto actual de la región. Los peculiares rasgos geológicos convierten a la reserva en un excelente lugar para la transferencia y enseñanza de las ciencias geológicas. Dentro del área protegida existen estructuras volcánicas muy diferentes que reflejan la variedad de estilos eruptivos que pueden ocurrir en la naturaleza. El rasgo más llamativo es el CPP (Seggiaro et al., 2000, Arnosio et al., 2005, Viramonte et al., 2005, Montero et al., 2010). Las rocas que afloran en este sector se denominan ignimbritas, las cuales son los depósitos dejados por flujos piroclásticos durante una erupción volcánica explosiva. Los flujos piroclásticos son una mezcla de gas, ceniza, pómez y fragmentos de rocas muy calientes que se mueven a gran velocidad. El CPP se formó a partir de flujos piroclásticos asociados a un tipo de estructura volcánica muy particular: una caldera volcánica con un cráter de 4 km de diámetro, denominada CCB. Es una estructura volcánica activa ya que tuvo erupciones más jóvenes que 5.000 años y actualmente registra una subsidencia (hundimiento) de aproximadamente 1 cm al año. Dentro de la caldera existe un sistema geotérmico activo con emisiones de vapor y gases a temperaturas de hasta 86ºC. La composición química rica en sílice (ácida) de los magmas que generaron el CPP es la responsable de la explosividad de esta estructura volcánica. Composiciones más pobres en sílice (básicas) generan erupciones menos explosivas. En el sector norte del área protegida hay una serie de volcanes de pequeñas dimensiones asociados a erupciones de composiciónes básicas. En un reducido espacio físico es posible observar varias estructuras volcánicas asociadas a este tipo de magmatismo como son: conos de escoria, flujos de lavas, domos, criptodomos y cráteres freatomagmáticos. La erosión del viento dio lugar al desarrollo de una geomorfología muy particular encontrada en pocos lugares en el mundo. La constante acción del viento ha labrado la superficie de las ignimbritas dando lugar a geoformas alargadas las cuales se denominan yardangs (de Silva et al., 2010). Por otro lado, la intensidad de los vientos que se registran en esta región permite la formación de dunas y megaripples eólicos de gravas las cuales son prácticamente únicas en el mundo (Milana, 2009). Sin embargo, tanto los yardangs como las dunas y megaripples de gravas son comunes en Marte, lo que convierte a este sector de la Puna austral en un laboratorio astronómico natural (Milana 2009, de Silva et al., 2010). En la región se observan rasgos tectónicos recientes (neotectónica) como escarpas de fallas activas afectando abanicos aluviales modernos y salares. Esta tectónica jóven está evidenciada también por estructuras sedimentarias denominadas sismitas, generadas por la acción de terremotos. Lo expuesto pone de manifiesto el gran potencial de esta zona para la aplicación de una idea integral del concepto de un Geoparque (volcanismo, geomorfología, tectónica, planetología), para utilizarlo como herramienta de transferencia del conocimiento a la sociedad, esencialmente sobre procesos geológicos que actuaron y actúan en nuestro planeta y en este caso especial también en Marte. El conocimiento sobre el Geoparque puede ser utilizado como base para la protección y administración sustentable de los recursos naturales. En esta región existe una actividad de geoturismo combinando un paisaje único con la realización de turismo aventura 4x4, motos enduro, safari fotográficos, caminatas, sandboard, etc. que debe ser realizada en forma ordenada y controlada. La constitución de un Geoparque debe permitir la formación de agentes y guías turísticos locales y aportar a la generación de recursos económicos regionales (localidades cercanas El Peñón, Antofagasta de la Sierra).
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