05/05/2016 | PROGRAMA VOCAR
Muestras, talleres y juegos: propuestas del CONICET en la Feria del Libro
Cientos de chicos y grandes interesados en la ciencia pasaron por el stand. Las actividades continúan toda la semana.

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), a través de su Programa de Promoción de Vocaciones Científicas (VocAr), dio inicio a las actividades en el marco de la 42º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el stand de Solideus, ubicado en Zona Explora del Pabellón Amarillo.

El primer turno, el día martes, fue para investigadores y becarios del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME, CONICET-FIBYME). Durante poco más de tres horas, los científicos recibieron a los visitantes con una trivia sobre sus diferentes temáticas de estudio a la que llamaron “Exprimiendo cerebros”. El objetivo: responder las preguntas, ganar y hacerse con todos los colores de fichas para retirar el premio al final del juego. En la actividad familias y estudiantes descubrieron datos interesantes sobre inmunología, endocrinología, reproducción, neurociencias y oncología.

“Eso que pensás sobre ciencia” se llamó la muestra interactiva que montó el día miércoles el Programa VocAr, donde invitaron a chicos y grandes a memorizar las distintas legumbres del país y a jugar a un “memotest” alusivo, a armar su propio científico en un panel grande y también a dibujarlo y ponerle sus colores en papel.

Luego, fue el turno de la muestra interactiva “Jugando con Polímeros”, a cargo del Dr. César Almeida, investigador del Instituto de Química de San Luis (INQUISAL, CONICET-UNSL), junto a los investigadores Luis Escudero y Franco Almada. “Un polímero es una red, es como lo que vimos en la película Flubber, de Disney. ¿Saben en qué se encuentran los polímeros?”, comenzaron su taller los investigadores. Los chicos presentes, estudiantes de 6º y 7º grado de la Escuela 23 del Distrito Octavo, Parque Chacabuco, ejemplificaron con todo tipo de objetos. A continuación, la pregunta obligada fue “¿saben qué se necesita para hacer un polímero?”. Los investigadores, entonces, repartieron a los alumnos plasticolas, tarritos con agua y agregaron bórax. Los chicos mezclaron y, al rato, obtuvieron una masa viscosa que les permitió jugar con sus propias manos.