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Más ciencia y tecnología en el espacio del CONICET en Tecnópolis

De miércoles a sábado, el stand fue visitado por grandes y chicos que disfrutaron de charlas interactivas y proyecciones audiovisuales.


Galo-Soler-Illia

La semana pasada las actividades comenzaron con una charla sobre nanotecnología a cargo del Dr. Galo Soler Illia, investigador del CONICET en la Comisión Nacional de Energía Atómica. El científico explicó que las nanotecnologías “son las nuevas tecnologías que van a impactar en nuestra civilización. En los próximos 200 años nuestra salud, medio ambiente, energía y alimentos van a depender de cómo manejemos las nanotecnologías” y agregó que son tecnologías muy avanzadas que “en el futuro van a dar grandes frutos pero en el presente también aportan avances positivos”.

Este tipo de tecnología se basa en la utilización de nanomateriales, que son materiales muy pequeños, con dimensiones de un nanometro: “Es una unidad de medida chiquita. Los seres humanos nos orientamos en metros, si nos achicamos mil metros, llegamos a los milímetros; y mil veces para abajo, tenemos micrómetros (es el tamaño de las bacterias); el hombre puede hacer materiales aún mas chicos cuyas distancias están en el orden de lo que se conoce como un nanometro (una mil millonésima parte de un metro)”.

Soler Illia mostró una serie de nanomateriales que vienen a mejorar la calidad de vida de la gente: “gracias a la nanotecnología podemos hacer un cemento más resistente y liviano; y una raqueta que anula las vibraciones mejorando la fuerza y la dirección de la misma”. La nanotecnología también se aplica en áreas como energía (sendas solares que permiten cargar un celular), medio ambiente (generar materiales que detecten un veneno que está en el agua) y salud (desarrollar una nanopartícula cargada con un anticuerpo que viaja por el corriente sanguíneo para sanar una célula enferma).

El fascinante mundo de los glaciares

Los glaciares se hicieron presentes en Tecnópolis donde el Dr. Lucas Ruiz, investigador del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCuyo), presentó su charla: “Los glaciares de Argentina ¿Cómo son y cómo se estudian?”. Durante la misma, hizo hincapié sobre la importancia de la Ley 26.639 de la Nación Argentina, que hace referencia a la protección de glaciares y la implementación del Plan de Inventario Nacional de Glaciares para poder aplicar esa ley que prohíbe cualquier actividad que altere el normal funcionamiento de las grandes masas de hielo.

“Creamos un plan estratégico que involucra en un primer nivel la identificación, mapeo y caracterización de cada uno de los glaciares que hay en la Argentina y luego, un plan en detalle de monitoreo de glaciares que busca responder cuál es el clima actual con el objetivo de saber cómo el clima afecta a nuestros glaciares y cuál va a ser su futuro”, sostuvo el investigador del IANIGLA.

Luego, Ruiz presentó la proyección del capítulo de “Historias de Ciencia” sobre glaciología en donde remarcó que “la importancia máxima que tienen los glaciares para la sociedad es que son nuestras reservas de agua”. En este sentido, destacó que “la mayor cantidad de agua dulce en nuestro planeta está dentro de los glaciares y es muy importante protegerlos para tener agua en el futuro”.

Neurociencia en acción

“Luz, Cerebro, Acción: ¡la neurociencia va al Cine!” charla del Dr. Javier Santillán, investigador del Consejo en el Instituto de Investigaciones en Luz, Ambiente y Visión (ILAV, CONICET-UNT), enmarcada en el año Internacional de la Luz, tomó al cine como ejemplo de aplicación tecnológica de la luz y como a través de ilusiones ópticas se aprovechan aspectos específicos del sistema visual para lograr una percepción del movimiento o una percepción tridimensional o de profundidad (cine 3D).

Además, los presentes experimentaron cómo la utilización de los efectos de iluminación puede generar diferentes sensaciones y emociones en el observador. Santillán señaló como ejemplo una escena de la película Suspicious de Alfred Hitchcock, donde el protagonista baja la escalera con un vaso iluminado en la mano, lo que genera un clima de tensión.