15/09/2015 | TECNÓPOLIS 2015
Luz, investigación forense, reciclaje y aventuras en el espacio del CONICET
Continúan las actividades en la megamuestra de ciencia, tecnología y arte
María Laura Parolin, investigadora del CONICET, durante la actividad. Fotos: CONICET Fotografía.

Bendita la luz

La semana pasada en el Espacio del CONICET en Tecnópolis las actividades comenzaron con una interesante charla sobre el fascinante mundo de la iluminación que brindó Jesús Carlos Alberto Obando Aguirre, investigador del CONICET en el Instituto de Investigación en Luz, Ambiente y Visión (ILAV-CONICET).

El investigador comenzó su disertación resaltando la importancia de la declaración del año 2015 como el Año Internacional de la Luz, declarado por la UNESCO. Luego, Obando Aguirre comentó que en la actualidad, no hay un buen aprovechamiento en ciertos sectores de la casa con respecto a las luces de bajo consumo, como por ejemplo en ambientes como el baño: “Muchas veces este tipo de lámparas o bombillas, no se deberían utilizar ahí, ya que éstas necesitan un determinado tiempo para que alcance su nivel de iluminación, y muchas veces cuando uno entra al baño, está menos de cinco minutos, y eso le quita vida útil a las bombillas”.

Por último, el investigador señaló que no se debe iluminar un ambiente con una luz al azar, porque la luz cumple distintas funciones en cada ambiente.

Aprender antropología y biología forense

María Laura Parolin y Silvia Dahinten, investigadoras del CONICET en el Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus-CENPAT) del Centro Nacional Patagónico (CENPAT) presentaron la charla taller “¡Auxilio, un asesinato! ¿Nos ayudas a resolver el crimen?”. Allí recrearon la escena de un crimen para determinar el reconocimiento de sexo, edad, data de muerte y si había algún golpe que pueda aportar información sobre la causa de muerte.

Durante la actividad, los investigadores trabajaron con modelos humanos para reconocer el sexo y edad del esqueleto. Además, se mostraron los artrópodos que pueden hallarse sobre la escena del crimen y como a través de la determinación del ciclo biológico de un insecto puede estimarse la data de muerte. Parolin remarcó la importancia de no contaminar la escena del crimen: “En la recolección de pruebas solamente tiene que estar involucrada la persona en criminalística y policía científica”, sostuvo la investigadora.

Además, con ayuda de colaboradores del público se recolectaron distintas pruebas para potencialmente obtener un perfil genético. Se presentaron las técnicas empleadas para la obtención de ADN en el laboratorio y se interpretaron los perfiles genéticos de las evidencias, victimas y sospechosos para la resolución del caso. De esta manera, la actividad puso de manifiesto la labor de las investigadoras cada vez que las citan desde el Poder Judicial para realizar distintos tipos de pericias forenses.

Como ya es un clásico, Emiliano Larea sorprende todos los fines de semana a quienes pasan por el espacio del CONICET cuando se pone en la piel de Alex Tremo, un intrépido aventurero quien junto a distintos científicos compartirá sus viajes en las distintas geografías que ofrece cada una de las regiones de nuestro territorio, y develará misterios ocultos que alberga la ciencia. Todos los fines de semana, grandes y chicos llenan la sala para disfrutar de las aventuras de Alex.

Reciclar para construir

Los arquitectos del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE, CONICET-AVE) María Paz Sánchez Amono y Julián González Laría y el Lic. en Comunicación Social Lucio Scardino brindaron una charla sobre reciclaje ante tres colegios primarios de la provincia de Buenos Aires.

Los becarios hicieron una breve introducción acerca de la temática que se trabaja en el Centro del que forman parte -Hábitar y vivienda- y que se localiza en la ciudad de Córdoba. La idea central es reciclar residuos para elaborar componentes que sirvan para construir casas. Los materiales que vienen desarrollando son: ladrillos de PET, tableros aglomerados con plástico y tejas de caucho y plástico.

La Dr. Sánchez Amono relató brevemente cómo se hace cada uno de estos elementos. Por ejemplo, para obtener un ladrillo de PET hay que procesar botellas de plástico; luego, el material triturado (PET) se mezcla con cemento y finalmente se moldean los ladrillos. Este tipo de ladrillo es más liviano y aislante que uno tradicional.

Los chicos quedaron sorprendidos al escuchar cuánta basura se produce en Argentina anualmente: 12 millones de toneladas por año, de las cuales un 14% son plásticos. Se estima que una persona por día genera un kilo de basura.

Para que los niños incorporen las explicaciones recibidas, los doctores expusieron tanto los elementos constructivos como las materias primas con los que fueron hechos. Y, además, los alumnos participaron del armado de un rompecabezas didáctico.