27/01/2014 | COOPERACIÓN INTERNACIONAL
La cooperación científica como pieza clave de la Investigación y Desarrollo
Finalizó con éxito el primer año del programa de estadía de expertos extranjeros en institutos del CONICET. El investigador mexicano Jesús Mendez Reyes cuenta su experiencia en el país y destaca la importancia de trabajar junto a otros colegas.
El investigador Jesús Mendez Reyes. Foto: CONICET Fotografía.

A principios del año 2013 el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) puso en funcionamiento el Programa de Estadía de Expertos Extranjeros. Veinte científicos de distintas partes del mundo vinieron a trabajar en institutos del Consejo.

El objetivo del programa es que los científicos especializados brinden su experiencia a proyectos de investigación nacionales, asesoren a jóvenes investigadores argentinos, contribuyan a la capacitación de recursos humanos y estrechen lazos para colaboraciones y acciones conjuntas de desarrollo.

Especializado en Historia Económica y referente en el área del cooperativismo, el doctor Jesús Mendez Reyes fue uno de los expertos extranjeros que participó del programa. El economista y doctor en Historia es investigador en el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California (Tijuana, México) y profesor en diversas instituciones académicas de México.

“Integro una red de académicos interesados en el cooperativismo, el sector agrícola y la economía social, y hablando con una colega especialista en las cooperativas argentinas, me propuso contactarme para venir al país al Centro de Estudios de la Argentina Rural (CEAR) de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), y así poder trabajar con otros colegas estos temas. Ahí es que obtuve esta beca del CONICET para pasantías de investigación de expertos extranjeros y me sumé al centro”, relata el investigador mexicano.

Mendez Reyes estuvo cuatro meses en el país, desde agosto a diciembre de 2013. “Durante mi estadía dicté un seminario sobre economía social y cooperativismo en México, con estudios de caso en la península de Baja California. También realicé estudios comparados sobre cómo se mueve la economía social en Argentina y cómo se instrumentan las cooperativas, especialmente las cooperativas agrícolas y de vino. Ustedes tienen mucha experiencia en cooperativismo”.

“También viajé por el país con colegas y tuve contactos con otras instituciones, como la Universidad Nacional de Misiones y la Universidad Nacional del Nordeste. Tuve encuentros con especialistas del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani” y me contacté con el Banco Central de la República Argentina. Ahí pude revisar e investigar material en las bibliotecas Prebisch y Ernesto Tornquist, especializadas en historia económica, bancaria y movimiento agrícola”.

El investigador destaca como muy positiva la experiencia: “Me permitió conocer gente, proyectos y estar en el día a día interactuando con investigadores, becarios y estudiantes de distintos niveles”.

En relación al rol que debe tener un investigador, Mendez Reyes sostiene que “hay que trabajar en la difusión de la ciencia y explicar qué es lo que hacemos los investigadores”. Y aclara que “en los centros de investigación y universidades, además de formar recursos humanos, lo que hacemos es generar conocimiento. Pero este conocimiento hay que saber comunicarlo, no puede quedar sólo en los laboratorios, libros o papers”.

Enfatiza en el papel que juega la cooperación científica en estos fines, destacando que “la difusión de estos conocimientos, nuevas investigaciones y patentes pasa por la cooperación científica. La cooperación científica siempre va a ser importante porque nos va a ligar y vincular con otros colegas y espacios”.

Finalmente, el especialista concluye que “América Latina no puede caminar hacia adelante si no tiene la posibilidad de mirarse entre todas sus partes y trabajar en conjunto. Es importante que podamos investigar y hacer estudios comparados entre los diferentes países para no repetir errores”.