01/06/2015 | CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD
La clave está en la muestra
Se presentó el primer proyecto para constituir un Centro de Referencia de datos genómicos de la población argentina.
Foto: CONICET.

¿Es importante, a nivel biomédico, contar con una base de datos genéticos y de estilo de vida de la población argentina? ¿Influye la diversidad genómica a la hora de definir tratamientos o políticas públicas orientadas a prevenir enfermedades de alta prevalencia local?

La respuesta es sí. “Los componentes específicos del mestizaje, su interacción con el medio ambiente y las particularidades sociales de las diferentes poblaciones influyen en la respuesta de los individuos a enfermedades complejas, fundamentalmente aquellas que involucran varios genes y que son, a su vez, las más frecuentes en las poblaciones”, explicó Rolando González-José, investigador independiente del CONICET y director del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) durante el Segundo Workshop Argentino de Genómica Médica y Poblacional, que se llevó a cabo el 28 y 29 de mayo en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN-CONICET).

Del encuentro participaron más de 30 investigadores y especialistas del Consejo, universidades y organismos del Estado, que debatieron la importancia de contar con una base de datos genómicos de la Argentina y su impacto a futuro en la investigación biomédica.

Este proyecto apunta a la creación de un centro de referencia llamado PoblAr, y contempla incluir datos no sólo genómicos, sino además de rasgos de interés biomédico y de estilo de vida de un gran número de voluntarios, algo que lo diferencia de iniciativas similares que se llevan a cabo en otras partes del mundo.

A través de PoblAr se busca caracterizar el mestizaje genético de la Argentina – y de países vecinos con características poblacionales similares -, ya que esta mezcla no sólo es parte de un proceso genético sino que es además un fenómeno socio-cultural donde el estilo de vida, los hábitos alimentarios y el acceso a la salud pública configuran el ambiente en el que evolucionan varias enfermedades.

Y es que muchas poblaciones locales tienen su origen en el mestizaje masivo que ocurrió entre poblaciones de América, Europa y, en menor medida, de África.

“El momento científico-tecnológico del país permite avanzar en este proyecto para que la Argentina cuente con una base de datos de estas características, única en la región”, comentó Mariana Berenstein, de la Dirección de Vinculación Tecnológica del CONICET, y otra de las impulsoras de la iniciativa, junto a Andrea Llera, investigadora independiente en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires – Instituto Leloir, y Hernán Dopazo, investigador independiente en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA).

“Además, desde el punto de vista de la investigación biomédica los datos de otras poblaciones no pueden ser extrapolados a la Argentina y por lo tanto es fundamental contar con información local”, agregó Llera.

Para Dopazo la Argentina “tiene los recursos humanos, equipamiento y experiencia en este tipo de investigaciones – incluso en consorcios internacionales – para que este proyecto sea referente en la región”.

Cardiopatías, cáncer, malformaciones congénitas o enfermedades de baja prevalencia son algunas de las enfermedades para las que contar con estos datos poblacionales puede contribuir a su prevención, detección o, en algunos casos, incluso su tratamiento.