25/02/2016 | CIENCIAS AGRARIAS, DE LA INGENIERÍA Y DE MATERIALES
III Seminario de Urbanismo Sustentable: un investigador del Consejo participó del debate
Un encuentro multicultural que plantea nuevos modos de solucionar viejos problemas.
Martín Maldonado. Foto: gentileza investigador.

Por Martín A. Maldonado*

¿Qué tienen en común los hospitales públicos de St. Andrew en Jamaica; el calentamiento global en Dhaka, Bangladesh; el acceso a la tierra para viviendas en Port Harcourt, Nigeria, y los cartoneros en nuestro país?

En primer lugar que todos pugnan por habitar un espacio físico y de sentido en las nuevas ciudades del tercer milenio; y en segundo, que todos compartieron sus experiencias y aprendizajes en el III Seminario de Urbanismo Sustentable que el Consejo Internacional de Ciencias Sociales (ISSC, por sus siglas en inglés), llevó a cabo en Septiembre del 2015 en la Ciudad de Durban, Sudáfrica.

Allí veinte jóvenes profesionales de todo el mundo y de todas las disciplinas fuimos convocados a compartir nuestras investigaciones sobre la actualidad de la ciudad, la gobernanza urbana, la pobreza extrema y la sustentabilidad ambiental. El Consejo Internacional de Ciencias Sociales es una organización no gubernamental independiente creada en 1952 bajo el patrocinio de Naciones Unidas y de UNESCO. Su misión principal es incrementar la producción, difusión y uso del conocimiento científico social para colaborar con los estados y las organizaciones internacionales en la resolución de los principales desafíos globales. El Consejo está integrado por las principales asociaciones y comités científicos de cada continente, centros de investigación y asociaciones internacionales de todas las disciplinas sociales. Latinoamérica está representada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

En el encuentro, investigadores de India, Sudáfrica, Bangladesh, Nueva Zelanda, Australia, España, Estados Unidos, Inglaterra, Jamaica, Nigeria, Uganda, Filipinas, China, Ghana y Argentina expusieron sus investigaciones en seis sesiones temáticas: cambio climático, gobernanza y justicia, uso del suelo, desarrollo urbano, pobreza y sustentabilidad ambiental.

La primera sorpresa para mí fue la similitud de los desafíos que las ciudades de mediano tamaño en estos países enfrentan a pesar de su diversidad geográfica, económica y cultural. Todas ellas padecen serios problemas ambientales derivados del calentamiento global y la contaminación; todas ellas enfrentan desafíos de reconversión económica propios de la transición hacia modelos de producción que requieren cada vez menos mano de obra, y todas ellas buscan formas creativas de incluir a porciones crecientes de población marginada ya sean migrantes, pobres, desempleados, o minorías étnicas o religiosas, entre otros problemas comunes. Los desafíos son tan similares como distintas son las respuestas según las realidades políticas, económicas y culturales de las ciudades y los países a las que pertenecen.

También me llamó la atención la fortaleza de la cooperación Sur-Sur existente a nivel de ciudades y de sistemas universitarios y de investigación. Brasil, Sudáfrica e India tienen un muy aceitado sistema de cooperación en varios frentes que incluye investigación y desarrollo, vinculación tecnológica e intercambios de experiencias de gestión. De estas recientes pero sólidas tradiciones de cooperación surgen prácticas concretas de prestaciones de servicios a nivel urbano entre las principales ciudades de estos países. China también está ingresando en ese grupo de BRICS (En economía internacional se emplea la sigla BRICS para referirse conjuntamente a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) tratando de ampliar su perfil actual de inversionista en infraestructura y prestación de servicios públicos hacia un perfil más multifacético que incluya temas sociales y de gestión. La cooperación Sur-Sur es un horizonte de desarrollo en el que Argentina tiene mucho por aportar y por aprender.

Por último, pude comprobar la importancia y calidad del sistema argentino de universidades públicas y del sistema nacional de investigación científica. No es común en otros países que el estado sostenga con fondos públicos un amplio sistema de promoción de la investigación y menos aún que muchos de los investigadores trabajemos para dar respuestas concretas a los problemas diarios que tienen los vecinos en nuestros pueblos y ciudades.

Luego de cuatro días de intenso trabajo, los resultados de nuestras exposiciones e intercambios fueron consolidados en una sola presentación que se expuso en el Tercer Foro Mundial de Ciencias Sociales (WSSF 2015) llamado “Transformando Relaciones Globales para un Mundo más Justo” en la misma ciudad de Durban. El WSSF es un evento global de ISSC que reúne a investigadores internacionales para hacer frente a los problemas mundiales actuales y traza las prioridades futuras de la ciencia social internacional. El Foro promueve el trabajo innovador y multidisciplinar, colaboraciones entre científicos de las ciencias naturales y humanas, y el compromiso con los donantes y tomadores de decisiones en la comunidad científica de todo el mundo.

Ambas foros fueron vivencias únicas en mi carrera en términos de intercambios de investigación, comparación de casos e inmersión en las diversas culturas del mundo. He vuelto de este viaje con renovados compromisos de compartir los aprendizajes y experiencias con las ciudades de Argentina que más lo necesiten.

*Martín Maldonado es Doctor en Ciencia Política por la University of Florida (2009) e investigador asistente del CONICET en el Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública (IIFAP, UNC). Dedicó su investigación a las teorías sobre la pobreza y al diseño e implementación de políticas sociales. Su director de carrera es Aurelio Ferrero, investigador independiente del CONICET en el Centro Experimental de la Vivienda Económica en Córdoba (CEVE).

Enlaces

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Foro Mundial de Ciencias Sociales