Ciencias Biológicas y de la Salud

Feliz día a la tierra que nos contiene

En el día de la Pachamama un investigador del Consejo explica la importancia de cuidar este recurso.


El primero de agosto se celebra el día de la Pachamama. Imagen: Diseño CONICET.

Cada primero de agosto se celebra el día de la “Madre Tierra” o la “Pachamama”, como la llaman los pueblos indígenas Quechua y Aymara. “Pacha” se traduce como cosmos, universo, tiempo, espacio y tierra, mientras que “mama” significa madre.

Las celebraciones se realizan especialmente en Bolivia, Argentina y Perú, lugares donde se enaltece su importancia como sustento de los seres humanos, a quienes alberga y nutre. En la cultura andina, ella es la protectora de los bienes materiales y también la dominadora del mundo espiritual.

Independientemente de dónde se viva, y de lo que se crea, la tierra es el patrimonio común a todos los seres humanos. Poder cuidarla y encontrar los mejores modos de aprovecharla de una manera sustentable también es una tarea diaria a la que se encomiendan los científicos del Consejo. Aquí, el investigador adjunto José Camilo Bedano quien trabaja en el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) habla sobre su importancia.

 

¿Cuál es la importancia del suelo para los seres humanos?

En primera instancia, no podemos dejar de ver, como sociedad, que sin suelo no tendríamos posibilidades de vivir. Esta primera idea es básica para pensar la importancia que tiene para los seres humanos.Resulta que los procesos que ocurren en esa capa de “tierra” que pisamos, son los que posibilitan el crecimiento de las plantas tanto las que crecen naturalmente como las que cultivamos. Es decir, la agricultura y todo lo que la rodea, depende de este recurso natural.

 

¿Por qué es necesario cuidar y valorar este recurso?

Además de ser fundamental para la producción agrícola, el suelo es un recurso crítico para el mantenimiento de la vida en la tierra. A pesar de ello, la gran mayoría de las personas no lo reconocen de esa manera. Existen ejemplos claros que demuestran que su degradación afecta no sólo a los sectores relacionados a la agricultura. Por ejemplo, las graves inundaciones ocurrieron recientemente en Córdoba, lejos de estar solamente explicadas por precipitaciones inusualmente abundantes, tienen buena parte de su explicación en la pérdida de la capacidad de infiltración de los suelos. Y, como señalaba antes, esa degradación responde en buena medida a una actividad biológica del suelo muy reducida, ya sea por cambios de uso del suelo o por prácticas agrícolas inadecuadas. Entonces, cuando las noticias dicen “las aguas bajan de los campos hacia los pueblos…”, debemos pensar que “bajan”, en gran parte porque los suelos de los campos perdieron la capacidad de infiltración por una perdida en la biodiversidad del suelo y de materia orgánica.

 

¿Por qué es importante conservar esta biodiversidad?

Porque para que el suelo “funcione”, tienen que ocurrir ciertos procesos claves, como la descomposición de residuos orgánicos o la formación y mantenimiento de la estructura del suelo, que son llevados adelante o regulados por su actividad biológica, desde bacterias (de 0,003 mm) a macrofauna (de varios cm).

 

¿Es posible poder llevar a cabo prácticas agrícolas que sean amigables con la tierra?

En principio sería más fácil de establecer algunas prácticas que son “no amigables”, inadecuadas y que son causa de degradación del suelo. Esencialmente destaco tres efectos indeseados de los manejos que afectan la biodiversidad: falta de casa (pérdida de hábitat por compactación del suelo) y de comida (pérdida de materia orgánica, escasa cobertura del suelo, baja diversidad vegetal) y exceso de veneno (gran cantidad de agroquímicos aplicados). Si realmente queremos que los sistemas agrícolas y ganaderos, de cualquier escala, sean sustentables (económica, ambiental y socialmente), deberán contemplar prácticas que favorezcan el desarrollo de una biota del suelo abundante, diversa y activa, de modo que se garantice el funcionamiento del suelo por medio de procesos biológicos, y no dependiendo de insumos externos.

 

¿A qué te remite el festejo que los pueblos andinos hacen a la Pachamama, a la madre tierra?

Si bien la Pachamama implica mucho más que la idea de “suelo”, realmente debería movernos a pensar porqué actualmente gran parte de nuestra sociedad tiene una mirada de la naturaleza tan lejana y a veces opuesta a la de los Pueblos Originarios que vivieron y viven en estas tierras. Por ejemplo los pastores o agricultores, como recibían “todo” de la Pachamama, le devolvían parte de lo que recibían. Actualmente, como vengo argumentando, también nosotros recibimos “todo” del suelo. Pues entonces ¿no será hora de valorarlo más como sociedad y esforzarnos por conservarlo? ¿No será hora de “devolverle” al suelo (por ejemplo en forma de materia orgánica) parte de lo que nos llevamos (en forma de granos, fibras, etc.)?