16/10/2012 | VINCULACIÓN TECNOLÓGICA
Entregan premio a investigadora del CONICET por trabajo en alimentos
Se trata de María Alejandra Giménez, de Jujuy, quien recibió 65 mil pesos por el desarrollo de fideos sin gluten y mejorados nutricionalmente con harinas regionales
De izquierda a derecha, Santiago Sacerdote, Adrián Saporiti, Roberto Salvarezza y María Alejandra Giménez

Durante la entrega del premio realizada en el CONICET y presidida por su presidente, Roberto Salvarezza, y el titular de Saporiti S.A., Adrián Saporti, se destacó el trabajo de la ganadora por aportar al mejoramiento de las condiciones de vida y situación social de las comunidades de la región.

Esta becaria post doctoral del Consejo aplicó sus conocimientos en “innovación en ciencia y tecnología de los alimentos”, dijo Salvarezza, quien reconoció que “una vez más, junto al sector privado, la política del organismo es apoyar iniciativas que impliquen transferencia del conocimiento”. Dijo también que estos aportes potencian a toda una comunidad local por utilizar elementos regionales como, en este caso, harinas de la Quebrada de Humahuaca y Puna jujeña.

Por su parte, Adrián Saporti, responsable de la empresa que propuso el premio, resaltó la necesidad de “superar el divorcio entre el mundo empresario y el mundo de las ideas, y tender puentes entre ambos que permitan unir a los que conocen del mercado con los que conocen los productos”.

Al respecto, el vicepresidente del Consejo, Santiago Sacerdote, agregó que “es importante premiar a quienes hacen algo por atender las necesidades del país, y el rubro de los alimentos es trascendente para el desarrollo de Argentina”

A su término, María Alejandra Giménez explicó que “el principal objetivo de este estudio es contribuir a la revalorización de la producción alimentaria andina a través del desarrollo de productos con características nutritivas, funcionales y sensoriales mejoradas gracias al uso de materias primas cultivadas en la región”.

“Esta investigación aplicada ya tiene socio”, indicó Giménez. Se trata de la cooperativa Cauqueva, ubicada en la localidad de Maimará, que es autogestionada y la integran 156 productores de la Quebrada de Humahuaca, en su mayoría pertenecientes a los pueblos originarios. Allí estuvo puesto el acento de su agradecimiento, en los pequeños productores “que pusieron todo su esfuerzo y esperanzas para hacer realidad este proyecto”.

Los jurados que la galardonaron fundamentaron que el trabajo de esta investigadora tiene un doble valor: por un lado es un aporte de nuevos alimentos a un mercado de productos especiales, como el de la población celíaca, y por otro lado, contiene una fuerte vinculación social y sentido de transferencia a los sectores productivos de la región.

Sobre la investigadora

Es licenciada en Tecnología de los Alimentos por la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) y realizó un doctorado regional, con beca del CONICET, en Alimentos con orientación en Ciencias, que abarcó las Universidades Nacionales de Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán.

Especializada en el diseño de alimentos fortificados y enriquecidos, siempre trabajó con harinas de interés para la región como de habas, quinoa, kiwicha y de diferentes variedades de maíces andinos. Forma parte del Centro de Investigación en Tecnología de los Alimentos de la UNJu.

Sobre el Premio

La empresa Saporiti promovió junto al CONICET la primera edición del premio, instituido con motivo de cumplirse el 85º aniversario de esta empresa de origen nacional dedicada al rubro de la alimentación, y que tiene un marcado compromiso con el desarrollo científico y tecnológico en el país.