18/10/2012 | IANIGLA – UNLPAM - CENPAT
El trabajo de las ciencias sociales en primer plano
Antropólogos e historiadores del CONICET editan una revista que hace públicos, para todos, fotos, videos y documentos de investigaciones de todo el país

La revista Corpus, archivos virtuales de la alteridad americana emerge en el universo de las publicaciones científicas con la doble misión de acercar a sus lectores textos documentos, imágenes y videos de investigaciones en ciencias sociales, en un estilo que, sin perder rigor académico, los hace accesibles también para el público en general.

Las ciencias sociales trabajan con una multiplicidad de fuentes que van desde documentos históricos o actuales y cartas hasta fotografías, mapas y restos arqueológicos. Cada uno de ellos es una pieza del rompecabezas específico que arma cada investigador acerca de su objeto de estudio.

Tres años atrás Diego Escolar, Claudia Salomón Tarquini y Julio Vezub, todos investigadores del CONICET de tres regiones distintas del país, se reunieron para pensar la posibilidad de editar una revista dedicada a la publicación de documentos y archivos inéditos. Con esa premisa nació Corpus que desde junio de 2011 se publica en la web semestralmente.

“Quisimos abrir un espacio que no tuviera las limitaciones de las publicaciones específicas, en cuanto a espacio y soporte, y abrir un canal para compartir ese material original”, comenta Escolar, antropólogo e investigador del Grupo de Trabajo en Historia Ambiental y Antropología en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET).

Corpus incluye entre sus páginas virtuales distintas secciones, pero según Escolar, Registros es ‘el corazón de la revista’. Allí se presentan materiales originales, o de difícil acceso: fotos antiguas, entrevistas, registros fotográficos y audiovisuales, todo el material que recaban los investigadores durante el trabajo de campo. Se rescata así una práctica casi olvidada de historiadores y antropólogos, la de publicar sus fuentes.

“Buscamos romper con la lógica de la revista impresa, que sólo incluye texto, y poner a disposición fotos, audio y videos, multiplica las posibilidades para los lectores”, señala Salomón Tarquini, historiadora e investigadora en la Universidad Nacional de La Pampa. Por ejemplo, en la primera edición los lectores pudieron ver un video, realizado por la antropóloga Ana Guevara, en el cual una madre Mapuche y su hija juegan con hilos.

Hablarle al presente

Tanto Salomón Tarquini como Escolar y Vezub trabajan desde hace años en el estudio de distintos aspectos de las comunidades de pueblos originarios. Corpus refleja esa tendencia pero según los investigadores es más que un sesgo académico.

Según Escolar, a pesar que la lucha de los pueblos originarios ha recobrado protagonismo y relevancia en las últimas dos décadas, una de sus problemáticas es la falta de acceso a la información histórica. “Muchos pueblos han perdido parte del conocimiento de su propia trayectoria, esencial para sus reclamos”, señala.

Para Escolar publicar materiales históricos y etnográficos también puede ser una contribución a que los propios sujetos de estudio conozcan su historia y porqué no, resignificar su lucha. “Se trata de discutir con las versiones canonizadas de la historia y evitar las lecturas lineales pero dando pruebas y fundamentos con rigor a través de nuestros materiales e investigaciones”, dice.

Salomón Tarquini cuenta que desde sus inicios la revista buscó fomentar la colaboración entre disciplinas a partir del acceso libre a una misma fuente. “Queremos instalar la idea de que podemos publicar nuestros materiales, cooperar e incluso hacer distintas investigaciones a partir del mismo documento”, dice.

En cada número Corpus convoca a investigadores de distintas áreas para que debatan sobre una misma temática. El resultado es un abordaje rico en matices. “Tratamos de fomentar debates abiertos en los que se dé un verdadero intercambio. Creemos que la base del trabajo científico tiene que ser justamente discutir las propias hipótesis”, explica Escolar.

Por ejemplo, Julio Vezub, historiador e investigador en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), participó junto con otros siete académicos en un debate sobre políticas indigenistas y analizó la influencia del último gobierno de facto en los modos en que se historiaron los procesos de expansión del Estado nacional de fines del siglo XIX.

El primer número de 2012 incluye, entre una variedad de documentos, artículos, fotos y videos, un expediente criminal inédito de finales de la colonia; inaugura la sección Archivos y Museos donde se describen los artefactos-documentos del Museo de Carmen de Patagones; e incluye una tesis sobre Reapropiación del territorio y apropiación de la cartografía en la región Pewence.

Uno de los mayores desafíos de los espacios de divulgación científica es lograr conciliar la seriedad y el rigor académico con la comunicación en un lenguaje accesible para el público. Corpus logra acercar materiales científicos a lectores no especializados a través del uso dinámico de recursos audiovisuales y del cuidado estético y estilístico, sin dejar de lado los criterios de la revisión por pares de las revistas científicas.

“Buscamos romper la distancia entre el público en general y el especializado, y crear una relación más dinámica a través del intercambio con los lectores. Por ejemplo, el acceso a materiales originales con su respectiva contextualización y análisis puede ser una herramienta para la enseñanza, no sólo para la investigación”, dice Escolar.

La revista Corpus está alojada en el Portal de Publicaciones Científicas y Técnicas del Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (CAICYT-CONICET).

Director: Diego Escolar.
Comité editorial: Julio Vezub, Claudia Salomón Tarquini, Sara Ortelli y Carlos Masotta.

http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/corpus

  • Por Lucila Espósito
  • Sobre investigación
  • Diego Escolar. Investigador adjunto. IANIGLA.
  • Claudia Salomón Tarquini. Investigadora asistente. UNLPAM.
  • Julio Vezub. Investigador adjunto. CENPAT.