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El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario

En ese marco, en un acto encabezado por la presidenta del CONICET Ana Franchi se firmó un convenio cuyo objetivo es que estudiantes de escuelas públicas ingresen al Museo de manera gratuita.


El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su 211º aniversario. Foto: CONICET Fotografía/Verónica Tello.

El Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR, CONICET) celebró su 211º aniversario con un emotivo acto encabezado por la presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Ana Franchi junto al director del MACNBR Luis Cappozzo y la vicedirectora del MACNBR Laura De Cabo, quienes recientemente se incorporaron a la dirección del Museo. Durante el evento, se firmó un convenio entre el CONICET, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y el MACNBR con el objetivo de fortalecer las acciones y gratuidad plena en el ingreso y acompañamiento educativo de todas las Escuelas Públicas. Además, se realizó un repaso histórico, se entregaron los Premios a la Productividad en Ciencia y Tecnología y se presentó la reconstrucción del esqueleto del cocodrilo Burkesuchus mallingrandensis.

Durante su discurso, Franchi destacó que esta nueva gestión del Museo, encabezada por primera vez por un director concursado y una vicedirectora mujer, marca un rumbo muy comprometido y a esto se suma la excelencia de sus investigadoras, investigadores, becarias y becarios, personal técnico, administrativos y administrativas”. A su vez, la titular del Consejo remarcó el rol del Museo en el fomento de las vocaciones científicas: “El MACN es uno de los lugares donde está más visible a la sociedad el trabajo del CONICET”. Y agregó: “El Museo alberga larga experiencia en investigación que está en las revistas internacionales y grandes descubrimientos. Por ello, la propuesta de un proyecto donde todas y todos van a estar representados desde la ciencia y la investigación es parte del compromiso ético de devolverle a la sociedad un mejor país”.

Por su parte, Cappozzo expresó: “Para mí es una enorme responsabilidad presidir la gestión del Museo, lo asumo con orgullo y agradezco a las autoridades del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, a todos los trabajadores y trabajadoras de este museo ante quienes presenté el proyecto institucional. La ciencia es una construcción colectiva, por lo tanto también lo son las instituciones. El corazón del museo son los trabajadores y trabajadoras, quienes nos permitieron poner en valor todo lo que hoy ven aquí en el Museo”. Y agregó: “El MACN en todos los aspectos académicos brilla desde su fundación. En todo lo que tiene que ver con el vínculo entre ciencia y sociedad, a partir de hoy, va a estar al servicio de la comunidad”.

A su turno, Laura De Cabo destacó la presencia de mujeres dentro del sistema científico argentino y que ahora puedan incorporarse a cargos de toma de decisiones. “Durante este largo camino, muchas mujeres dejaron su impronta por sus tareas de investigación, ilustración, trabajo técnico, fichaje y montaje en distintas colecciones de exhibición, tareas de mantenimiento y administrativas pero ninguna ocupó un cargo en la dirección o vicedirección del Museo. Progresivamente, la participación de la mujer en la ciencia argentina fue creciendo y en este momento representamos más de la mitad del total de investigadoras e investigadores del CONICET”, expresó. En este sentido, agregó: “Aunque esa proporción disminuye a medida que aumenta la jerarquía del cargo. En general las mujeres tienen más dificultades que sus pares varones para insertarse en el mercado de trabajo, como también lograr empleos de calidad, sostener sus trayectorias laborales y tener puestos de decisión. Lograr una distribución más homogénea en las categorías más altas del escalafón científico no sólo es justo, sino que asegura que la toma de decisiones sobre cómo y qué se investiga resulte menos sesgada”.

Y concluyó: “Agradezco profundamente al director del Museo y al CONICET la confianza depositada en mí. Enfrentemos el gran desafío de reiniciar un museo para estos tiempos, donde la institución no quede aislada, donde se generen acciones sociales y comunitarias destinadas a visibilizar la labor que aquí desarrollamos, donde se escuchen las necesidades e inquietudes del personal, un museo donde haya un espacio para el diálogo, donde podamos construir un ámbito libre de desigualdades, donde existan oportunidades para todas y todos”.

Luego se entregaron los Premios a la Productividad en Ciencia y Tecnología a investigadores e investigadoras, becarios y becarias en las categorías: Producción científica de Investigadores/as, Producción científica de Becarios/as y premio al personal de Apoyo a la Investigación. Estos trabajos fueron evaluados por jurados externos.

Estuvieron presentes por el CONICET: el vicepresidente de Asuntos Científicos Mario Pecheny, el y la integrante del Directorio Alberto Baruj y Luz Lardone, el gerente de Asuntos Legales Alan Temiño, la gerenta de Desarrollo Científico Tecnológico Liliana Sacco y el director de Relaciones Institucionales Alejandro Dabrowski. También acompañaron el acto, autoridades del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Turismo y Deporte, de las Facultades de Ciencias Exactas y Naturales, Medicina, Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y la comunidad de trabajadores y trabajadoras del Museo.

Firma de convenio entre el CONICET, el MINCyT y el Museo Argentino de Ciencias Naturales

El objetivo del convenio es fortalecer las acciones y gratuidad plena en el ingreso y acompañamiento educativo de todas las Escuelas Públicas, cumpliendo con el compromiso social del Museo hacia la sociedad. Además, el MACNBR ha sido seleccionado por el Programa Federal “Equipar Ciencia” del MINCyT para la adquisición de un equipamiento de alta tecnología que permitirá potenciar significativamente las capacidades científico técnicas de los recursos humanos y brindarle a la comunidad la prestación de un servicio vinculado a la salud humana y con perspectiva federal.

Burkesuchus mallingrandensis, un cocodrilo que habitó en la Patagonia hace 148 millones de años

Se trata de un reptil prehistórico, ancestro de los cocodrilos modernos que habitó la cordillera patagónica de la región de Aysén en Chile. Su hallazgo fue publicado en 2021, en la revista Scientific Reports, por un grupo de investigadores/as de Argentina y Chile, encabezado por el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV, CONICET).

Burkesuchus es una especie transicional que permite acercarse al conocimiento de los orígenes de los cocodrilos modernos y sobre cómo, hace 150 millones de años, estos animales comenzaron a adoptar un modo de vida acuático.

El esqueleto de este pequeño cocodrilo, que no supera los 70 centímetros de largo, fue presentado en el marco de los 211 años del MACNBR. En este sentido, Federico Agnolín, investigador del CONICET en el MACNBR y uno de los autores del paper en el que se presentó Burkesuchus, expresó: “La importancia de este hallazgo tiene principalmente dos aristas. Por un lado, es la primera vez aparece en América del Sur un cocodrilo relacionado con el origen de los cocodrilos modernos. Esto nos indica que la historia de los cocodrilos modernos también se desarrolló en el sur y que, a diferencia de lo que habían pensado algunos autores, no todos los cocodrilos modernos tienen origen en procesos evolutivos que se desarrollaron exclusivamente en el hemisferio norte En segundo lugar, Burkesuchus presenta una combinación de rasgos muy particular, diría que prácticamente única, especialmente en el cráneo, que lo hacen muy distinto a todos los cocodrilos encontrados hasta ahora, y vuelve muy difícil ubicarlo dentro del árbol evolutivo de los cocodrilos”.