El CONICET lamenta el fallecimiento de José Luis Ferretti



Fue investigador del Consejo, fundador del Centro de Estudios de Metabolismo Fosfocálcico y de la Cátedra de Biología en la Facultad de Bioquímica de la UNR.

Los investigadores del CONICET en el Centro de Estudios de Metabolismo Fosfocálcico (CENFoC), Gustavo Cointry y el Ricardo Capozza lamentan su partida y lo recuerdan con las siguientes palabras:

El Dr. José Luis Ferretti nació en 1941 en la localidad de Peyrano, provincia de Santa Fe. Se recibió de médico en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en 1966 y se doctoró en 1972. También estudió más de once años en la Escuela de Música de la UNR, llegando a ser un muy buen pianista de música clásica y de tangos estilizados.
Comenzó su carrera científica en la Cátedra de Biología Ósea, para luego fundar y dirigir la Cátedra de Biología en la Facultad de Bioquímica.

En 1987 fundó el Centro de Estudios de Metabolismo Fosfocálcico y fue Investigador Categoría “A” del Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario (CIUNR). Escribió un centenar de papers publicados en las revistas científicas más reconocidas del mundo en la materia y fue el autor de importantes hallazgos que se utilizan hasta el día de hoy. Fue dictante de más de 450 presentaciones científicas en América, Europa, Asia y Oceanía. Además, escribió varios capítulos de libros y un libro, “Hueso, huesos: Del Big-Bang a la Osteoporosis”, que pronto será editado. Allí se resumen sus conocimientos en osteología, estructura ósea y regulación de la resistencia ósea.

Su Grupo de Trabajo defendió durante 40 años la hipótesis estructuralista para explicar la resistencia de los huesos a la fractura en función del uso mecánico del esqueleto; desarrolló el primer indicador no-invasivo de la resistencia ósea, y contribuyó a asociar los estudios estructurales óseos con determinaciones dinámicas musculares para evaluar la relevancia de las interacciones osteomusculares para la determinación del riesgo de fractura. Recibió 40 distinciones nacionales y 10 internacionales, destacándose el reconocimiento que recibió de la American Society for Bone & Mineral Research (ASMBR) la sociedad científica más importante en osteología. También fue un excelente docente durante 54 años.

Cultivaba una afición que también le sirvió para la investigación, el Meccano, un juego que es un sistema de construcción de modelos metálicos, famoso en el mundo entero, en el que se encastran piezas de tamaños y formas diferentes. Actualmente estaba jubilado, pero recontratado tanto por CONICET y como por CIUNR, siguió trabajando intensamente hasta el presente, porque para él lo que hacía no era su trabajo, sino su pasión.