El CONICET lamenta el fallecimiento de Catalina Wainerman



Fue investigadora del Consejo en la Escuela de Educación en la Universidad de San Andrés y una de las primeras egresadas de la carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires. Realizó valiosos aportes en los estudios de trabajo, género y familia e incorporó nuevas perspectivas para la interpretación de las transformaciones sociales más recientes.

El sociólogo Martín Moreno junto a investigadoras/es del Centro de Estudios de Población (CENEP) la despiden con las siguientes palabras:

En la carrera de Sociología (en la Facultad de Filosofía y Letras, UBA) de, entonces, reciente creación (1957), Catalina Wainerman fue una de las primeras egresadas. Al volver de Cornell (Estados Unidos), donde obtuvo su maestría y doctorado, inicia su fructífera trayectoria de investigación en el Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Di Tella y hacia 1974 fundó -junto a otros colegas- el Centro de Estudios de Población (CENEP), institución fundamental del sistema científico de nuestro país.

Desarrolló allí por unos 30 años su tarea de investigación y fue su directora entre 1981 y 1983. Ingresa al CONICET en 1985 culminando su carrera científica como Investigadora principal. Integró también la Comisión Directiva del Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES), en donde asimismo dictó cursos de posgrado y se incorpora a principios de los 2000 a la Universidad de San Andrés en la Escuela de Educación.

Su dilatada y destacada trayectoria académica le permitió realizar sustantivos aportes en los estudios de trabajo, género y familia e incorporó nuevas perspectivas para la interpretación de las transformaciones sociales más recientes. Éstas posibilitaron considerar la contribución social y económica que las mujeres realizan. En orden a la habitual medición censal de la misma, desarrolló y probó una nueva forma de realizarla que el INDEC incorporó en el Censo de Población (1991) manteniéndose hasta el presente

Es inevitable destacar su aporte en la formación de jóvenes investigadores concretada en la docencia universitaria, enseñando la metodología de la investigación de manera reflexiva al alentar la comprensión de los procesos investigativos. Esta impronta quedó plasmada en quienes se formaron con ella y en las publicaciones que realizó, textos que resultaron muy valorados y de ineludible lectura para estudiantes e investigadores.

Por ello es que tuvo varios reconocimientos: “Personalidad destacada en Ciencias Sociales” (Legislatura de la CABA, 2014); Premio Houssay a la “Trayectoria Científica en el ámbito de las Ciencias Sociales” (2017); Doctorado Honoris Causa (Universidad Nacional de Río Negro, 2023); socia honoraria de la Asociación de Estudios de Población de la Argentina (AEPA).

Finalmente debe destacarse, entre otras, su faceta como promotora de instituciones orientadas al crecimiento de las ciencias sociales a través de la formación y la investigación; quienes transitaron por las mismas no dejan de reconocer la impronta que Wainerman marcó en ellas.

En esta semblanza se quiere hacer un reconocimiento a quien se constituyó por sus significativas contribuciones en una referencia primordial de los estudios de población y de las ciencias sociales.