CONICET EN LA BIO 2014

El ciclo de la ciencia: de la mesada del laboratorio al mercado internacional

Tres start-up argentinas se presentan por primera vez en la convención de biotecnología más importante del mundo, BIO 2014.


Yanil Parma de Inbio Higway, Esteban Lombardía de Terragene y Alberto Saul de Argenomics. Foto: CONICET Fotografía.

En el marco de la BIO 2014, la mayor convención de biotecnología del mundo, más de 20 empresas argentinas, laboratorios, cámaras del sector y organismos del Estado se presentarán en el Pabellón Argentina, organizado por los ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y de Relaciones Exteriores y Culto.
Este año el encuentro se lleva a cabo del 23 al 26 de junio en la ciudad de San Diego, California, Estados Unidos. Para impulsar la industria biotecnológica argentina, la cartera de Ciencia invitó a las compañías Terragene, INBIO HIGHWAY y Argenomics a participar de esta edición de la convención.

Terragene

Para Esteban Lombardía, gerente de Terragene, el camino comenzó en 2006. Tras ser becario doctoral del CONICET y de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, decidió orientarse al desarrollo de soluciones biotecnológicas para determinar la efectividad de los procesos de esterilización a los que se somete el equipamiento médico y odontológico, entre otros.

En 2008 lanzaron al mercado su primera línea de productos, una serie de indicadores biológicos para determinar la efectividad de esos procedimientos. “El dispositivo consiste en un recipiente plástico que tiene en el fondo una ampolla de vidrio muy fino. Esa ampolla contiene esporas, que son una de las formas de resistencia de las bacterias”, explica. Esos recipientes son entonces sometidos al mismo proceso de esterilización que el material y, si las esporas fueron eliminadas, entonces se puede certificar que el procedimiento es efectivo.

Tras el éxito de estos primeros dispositivos, Terragene desarrolló otros productos como indicadores químicos y tintas para determinar la eficacia de la esterilización, además de un software para el seguimiento de material y hasta cintas adhesivas que cambian de color cuando el paquete que envuelven fue esterilizado correctamente.

En la actualidad la compañía exporta sus productos a más de 60 países y tiene una facturación anual de seis millones de dólares, cifra que casi se duplica de año a año. “En los últimos tiempos se ha notado un avance significativo en la ciencia y en las empresas tecnológicas en Argentina”, dice Lombardía, “y nuestro objetivo, al venir a la BIO 2014, es no solo conocer nuevos socios estratégicos para entrar en otros mercados sino además buscar proveedores para desarrollar nuevos productos”, concluye.

INBIO Highway

Yanil Parma trabaja en el área de Coordinación y Promoción de INBIO HIGHWAY, una empresa que desarrolla reactivos para biología molecular – enzimas necesarias para reacciones de amplificación de ADN, por ejemplo – y kits diagnósticos in vitro.

La tesis de Parma, como becaria doctoral del CONICET, estuvo relacionada con el desarrollo de varios kits diagnósticos para detección de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad causada por algunas cepas de Escherichia coli, una bacteria cuya toxina puede causar insuficiencia renal, anemia y, en casos severos, la muerte.

Hoy, el trabajo de su doctorado está muy relacionado con su actividad actual. “Fue una trabajo de tesis muy aplicado y hoy estamos poniendo todos esos conocimientos en práctica en INBIO HIGHWAY”, asegura.

La empresa es, comenta Parma, el primer laboratorio habilitado para producir este tipo de reactivos para biología molecular en Argentina. Hasta el momento INBIO HIGHWAY solo comercializa sus productos en el territorio nacional, pero a partir de su participación en la BIO 2014 buscan ampliar su mercado a otros países.

“El objetivo es presentar nuestros productos al exterior y además aprender cómo se manejan las compañías en otros mercados. Tenemos una formación más académica y tener a cargo una empresa es muy diferente”, explica Parma.

Argenomics

Alberto Saul eligió un camino diferente para entrar al mundo de la ciencia. Economista de formación, a lo largo de su carrera fue orientándose a la incubación de proyectos biotecnológicos. Y así surgió Argenomics, una empresa orientada a la producción de marcadores genéticos, programas de investigación clínica y desarrollo farmacotécnico.

“Pero, además de los productos de nuestro portfolio”, explica Saul, “somos una incubadora de proyectos. Esto quiere decir que alguien con una buena idea nos consulta cómo llevarla a la práctica y nosotros ponemos nuestra experiencia para ayudar a llevarla a cabo”.

Si bien hasta el momento Argenomics solo opera en el mercado nacional, próximamente proveerá servicios y productos en Perú, Colombia y Uruguay. “Con la participación en la BIO buscamos además difundir lo que hacemos, buscar oportunidades de alianzas con plataformas y productos que puedan contribuir a ampliar la oferta de Argenomics”, concluye Saul.